miércoles, 13 de marzo de 2019

Capitulo 42: Alemania (Parte II)


Berlín me parecia una ciudad que no tendría mucho que ofrecer, me equivoqué. Caminar por Berlin es caminar por la historia de Europa desde el final de la II Guerra Mundial. Los rastros del muro que separó la ciudad entre comunistas y capitalistas siguen vivos en muchos puntos de la ciudad, los museos o la arquitectura es un deleite.

Ya había leido que el Berlin de los años veinte era tremendamente liberal, habian incluso revistas y locales para gays y lesbianas, todo cambio con la llegada de los nazis al poder, el resto es pura historia, pero Alemania ha vuelto a ser esa ciudad moderna y liberal con la llegada de la reunficación.

Solo hay que ver que en Berlin hay cuatro barrios gays, hay muchisimos sitios de sexo, discotecas y librerias para el publico LGBT. Hay tantos locales que yo, guia en mano, no sabia por donde empezar, mi consejo: informaros por internet.

Las fiestas en Berlin suelen tener una temática: cuero, zapatillas, etc y si no vas del código correspondiente no entras. Recuerdo visitar un local en que la fiesta era zapatillas sneakers si mal no recuerdo, muy amablemente el chico de la puerta me dijo " es una fiesta de zapatillas tal y tu no llevas zapatillas tal, asi que no puedo dejarte entrar ". Asi está la cosa.

Para mi el dia esperado era el Jueves, el día de la fiesta naked del Lab.Oratory. Tras investigar me di cuenta de que era cierto que era un templo del sexo, y que había un horario de entrada estricto y fiestas con código estricto.

El Lab se encuentra en una antigua central eléctrica comunista de la RDA. Está en un de los antiguos barrios de la zona que estaba tras el muro de Berlin y eso se nota nada mas llegar, al ver aquellos bloques de edificios todos iguales tan tipico de la época soviética.

Recuerdo estar antes de la hora marcada porque había mucha cola para entrar, hay rumores de que son muy estrictos con quien dejan entrar, yo no vi a nadie que tuviera problemas para entrar. Después de esperar una buena cola te escriben el numero en el brazo: el cuatrocientos y pico tenia yo ¿será que había tantas personas allí? Pues asi parecia, el local es enorme, una fabrica con tuberías enormes, es un local peculiar, el ser una vieja fabrica todo está mas o menos como debía de ser menos que estaba lleno de glory holes, sofas y demás dependencias para el vicio. El local era enorme, comparado con los de España era algo nunca visto, y ni siquiera hoy en dia el Ring llega al tamaño enorme del Lab.Oratory.

El local puede ser un poco exagerado para un españolito que acaba de llegar a Berlin, es tan grande, hay tanta gente que uno se siente perdido entre tanta "oferta" y sobrecogido por la cantidad de vicio que hay. Me tome una cerveza esperando a ver si me concentraba un poco en disfrutar, pues todavía no estaba recuperado de la perdida de Pierre y Fran y estar en aquel sitio me sobrepasaba un poco.

Hasta que apareció un mulato precioso con cuerpo escultural, un Dios de ébano con un rabazo también impresionante, de esos que van dando botes de una lado para otro a medida que avanza, yo que soy poco descarado claro me quedo mirandolo...

- No lo mires tanto que soy pasivo total - dijo él que debía de pasarle le mismo con todos.
- ¿Si? - Dije yo muy pícaro en inglés - vente ...

Y de la manita que me lo llevé para que no me lo quitarán, pues aunque había mucho nivel  de tios la verdad es que el mulato rompia de lo bueno que estaba. Y en unas ruedas de camión que hacia las veces de decoración y las veces de sitio para follar me calce la goma y le di polla al negro hasta que empezó a gemir y atraer a otros chicos que rondaban aquella zona. Algunos me ayudaron a sujetarlo mientras me lo calzaba, recuerdo perfectamente que de lo larga que tenia la polla a medida que le empotraba hacia como una campana de alante para atras, tenia los huevos también enormes y rebotaban sin parar. Mientras otros me tocaban el pecho para decirme " sigue conmigo cuando acabes con este ".

Mientras otros me tocaban el pecho para decirme " sigue conmigo cuando acabes con este "


Era la primera vez que follaba en muchísimo tiempo, y quizás por eso, me sentía muy excitado entre tanta novedad.

Cuando me quise dar cuenta y supongo por el gran numero de personas que había en el local, ya tenia algunos tios a mi lado de escándalo, pensé en lo buenos y fornidos que eran los alemanes, luego me enteré que ninguno era alemán.

Un italiano de pelo rizado, cuerpo musculado y ya sudado por que debía de estar follando a todo el local no se paró solo en tocar mi pecho, empezo a masajearme el culo mientras no sacaba mi rabo del negro, se le puso tan dura de ver la escena que las venas de la polla le iban a estallar, yo no queria dejar mi mulato pero queria que el italiano me follara ¿que hacer? Pues las dos cosas al mismo tiempo. Allí me puse dando lo mejor de mi versatilidad. El italiano saco un lubricante y lo paso con fuerza por mi agujero mientras frenaba un poco como activo para que apuntará el rabo al agujero, al principio le costó coger la postura, porque yo me tuve que inclinar un poco pero después empotró con ganas, tanto que claro, con su movimiento no podia yo ponerme con lo mio. Hice un esfuerzo para echarle un poco para atrás y asi poder yo meter la polla con amplitud, pero el italiano era fuerte, aun asi y ya que hacía mucho que no follaba, la sensación de las dos penetraciones se me hizo tan increíble, que no tardé en lanzar un fuerte grito mientras me corría dentro del culo del negro.

- Sorry - dije casi a modo de disculpa por haberme corrido tan rápido.

Me volví al bar tras limpiarme en medio de cuatrocientas personas, estaba totalmente flipando, era como estar en una mega producción porno porque además la peña no se escondia para follar, no, para nada, ahí estaban en todas partes y sin ruborizarse, ¡vaya diferencia con España!

No pude más que beber una cerveza cuando en la barra, ya por fin, se puso a hablar conmigo un fornido alemán, esta vez si, grande, rubio y peludo que no tardó en morrearme con bastante brusquedad, y yo, con veintiocho años, ya estaba más que listo para más, no iba a desaprovechar aquello después de meses de sequía.

Esta vez le toco al alemán darme una ronda de rabo, y se notaba que el tio era más activo, sus gritos masculinos atrajeron a otros mas, osea el local basicamente era casi imposible estar a solas, y de entre varios y quizás movido por el ambiente de libertad me puse a comer rabos a mi alrededor como loco, una polla, dos, tres... perdí la cuenta pero tenia a mi alredor a varios maromos que estaban muy bien y que le estaba poniendo cerdisimos ver aquella escenas. Alguno se corrió

- Échame la leche en el pecho - dije.

Con lo que acabé con una buena cantidad de lefa que me caia por el pecho, y también sentía como me caía por la espalda y resbalaba caliente por mis nalgas. Mientras el alemán paraba para que me lefarán y después seguía empotrando como si nada, muy meticuloso, muy maquina, muy alemán.


Con lo que acabé con una buena cantidad de lefa que me caia por el pecho


Ante tal escena yo acabé por correrme una segunda vez en lo que fueron prácticamente dos polvos seguidos, quien volviera a tener veintitantos ¿verdad?

Y tengo que decir, que volví y volví una vez mas hasta correrme como un animal cuatro veces en una noche. Se notaba que tenia muchas ganas y que hacia mucho tiempo que no tenia sexo, sin embargo en una de las veces que paseaba, al ver tantos glory holes y tanta gente chupando pollas aquello me parecio excesivo "esto es un mercado de la carne" recuerdo pensar en aquel momento.

Es entonces cuando eché de menos el sexo con "mis chicos" y me acordé de todo y me fui, aun así había dado un paso grande en mi recuperación, había follado que no es poco.

Y estaba decidido a salir adelante. Tocaba levantarse de nuevo.





miércoles, 27 de febrero de 2019

Capitulo 41: Alemania (Parte I)


Si el día de después fue una pesadilla, no os cuento como fueron los meses siguientes a aquel verano. Al retirarme los anabolizantes empiezas el post ciclo, es decir que hay que seguir pinchándose un poco más para recuperar la testosterona, que yo no recuperé bien del todo. Después del primer post ciclo fallido Alberto me mando otro chutazo de hormonas para recuperarme, pero durante meses no tenía libido ninguna, ni ganas de sexo. Pasaba a veces una semana y me daba cuenta de que no me masturbaba si quiera.

Alberto siguió cuidando de mí y como nos gustaba hacer actividades culturales juntos quedábamos muy a menudo para ir la Opera, a una exposición o a un museo. Pero nunca para salir de fiesta. Si nosotros ya teníamos una amistad muy fuerte, el estar juntos en esos malos momentos nos unió muchísimo más, pues yo creía que Alberto también estaba pasando una situación difícil y que sus palabras de que no estaría ahí no eran una tontería, y que posiblemente debía de tener alguna enfermedad, de la cual nunca nos dijo nada, pues el cuidaba de nosotros pero no dejaba que cuidáramos de él, síndrome de médico, deformación profesional o simplemente los veinte años de diferencia de edad que nos sacaba. Nunca quiso preocuparnos, aunque notaba por comentarios que preocupado estaba, y lo noté más cuando conocí a la familia de Alberto en una cena, sus padres habían muerto ya pero sus hermanas eran increíbles y para la edad que tenían eran muy divertidas. Hicimos muy buenas migas. Aun así ni Alberto ni su familia me contó jamás si le pasaba algo, por mucho que yo insistí. Era joven pero no era tonto.

El tiempo que estuve fuera de los sex clubs también me refugié un poco en mis amigos de toda la vida, los heteros del barrio donde crecí, aunque las cosas empezaban a cambiar y algunos se casaban o tenían hijos e iban haciendo su vida. Los gays pocas veces teníamos ese problema. Con mi amiga Russ siempre podía contar, era mi "mariliendre" y aunque flipo un poco al principio con las historias del policía o el francés se fue abriendo poco a poco. Ella había tenido mala suerte en el amor, con un par de experiencias desastrosas, como yo para que vamos a negarlo.

Era muy curioso ver como a mis amigas mujeres el tema de los cuartos oscuros y los clubs de sexo les atraía de una manera que solo confesarían en privado, aunque delante de sus novios decían que aquello no iba con ellas, por eso del que dirán.

Pase medio año sin pisar Chueca y sus aledaños en principio por miedo a encontrarme a Fran y no saber qué hacer y después por pura desidia. Sabía que algún día nos veríamos, algún día coincidiríamos, imagino que pasaría de mi como hacía con todos, pero la verdad es que Fran era tan imprevisible que no sabía si nos enzarzaríamos en una nueva pelea, y estaba claro que de si fuera así dos veces no iba a pararme quieto.

El colmo de mi dolor era la culpabilidad. La culpabilidad de saber que perdí dos chicos increíbles por mi culpa y únicamente por mi culpa. Si por lo menos hubieran hecho ellos algo lo llevaría mejor pero no, fue mi culpa, y eso pesa y mucho.

Para acabar de cagarla en ese tiempo acabé liándome con una mujer, Verónica parecía un ángel al principio, se volvió loca cuando le comenté que era bisexual y aunque no teníamos nada serio ella quería ir a un más allá que a mí ni me apetecía ni lo veía sincero, acabe con aquella estúpida relación no sin antes acabar con otra bronca de Verónica y su despedida “adiós maricón”. Pues adiós.


Al cabo de varios meses, y en pleno invierno tuve que ir a un viaje a Frankfurt por trabajo, yo ya había visitado Munich y me encantó, pero Frankfurt me parecía un coñazo, además yo me tenia que quedar en Mannheim cerca de Frankfurt, una ciudad pequeña con muchas empresas que apenas pasaba de los 300.000 habitantes.

La verdad que fui obligado aunque eran solo unos pocos días. En esos días y ya que mis compañeros alemanes eran un coñazo una tarde decidí salir a conocer el centro de la ciudad ¿y sabéis que me encontré? Pues un mogollón de banderas arcoíris, y yo atraído cual mosquito por la luz allá que me fui.

Saunas, bares y cuartos oscuros. ¿Como es posible que una ciudad de ese tamaño fuera asi de abierta con el tema gay? No me imaginaba eso en medio de Alcorcón. 

Entre a uno de los bares y me pedí una cerveza mientras curioseaba como un enano el mapa de la zona gay de Mannheim. Tenia una pinta de turista que no se podia aguantar y creo que por eso me se sentó conmigo un hombre que me empezo a hablar primero en alemán, después en inglés hasta que se dio cuenta de que por mi acento de que era español:

- Coño yo soy colombiano - dijo. 
- Tio, estoy flipano si que hay ambiente por aqui. 
- Pues si, sobre todo por las tardes cuando los trajeados salen de la oficina los sitios de sexo se llenan. No solo en Mannheim, yo creo que es una cosa de toda Alemania, es un pais muy abierto 
- Pues yo había estado en Munich pero nunca salí por el ambiente.
- ¿No has estado en Berlín? Berlin es lo máximo, te iba a sorprender. No hay ciudad mas guarra en el mundo entero.
- ¿No jodas? Caramba. ¿Y por aqui que me recomiendas?
- ¿no lo sabes? mañana se organiza la fiesta del Mercado de las Yeguas.
- La fiesta de ... ¿de que? - dije sorprendidisimo de escuchar el nombre de la fiesta. 
- Es una fiesta super famosa en Alemania la van haciendo por varias ciudades - se reía de que no supiera que es eso. - En Berlin lo suelen organizar en el Kit Kat. Al principio solo pueden entrar las yeguas, es decir, los pasivos y van cogiendo posiciones, después los sementales osea los activos. Los primeros; es decir, quienes quieren ser parte de las yeguas, son asistidos por “mozos de caballería”. Se desnudan y se cubren la cabeza con una capucha. Las hay de color blanco o rojo. En el caso de elegir las primeras se debe respetar la regla del sexo seguro. Si son rojas, el desenfreno es total, no hay límites. Las yeguas son los pasivos y no ven a los sementales que son los activos y pueden follar a las yeguas a placer.

Tuve que cerrar la boca porque la tenia totalmente abierta.
- Pero... que... ¿que me estás contando? - dije sin salir de mi asombro y con un tono de algo de repulsión por todo aquello.
- Mira Marck, creo que tendrías que ir para verlo, es un juego, es un juego donde tu pones tus limites.

La verdad que salí del local un poco desencajado. No me imaginaba algo asi, ¿ser follado por alguien que no ves? No sé, sentí una cosa curiosa que me estaba matando. Pero también sentía cierto asco por el concepto de ser utilizado como carne, simple carnaza para un encuentro sexual.

Pero sabéis que suceden con estas cosas ¿no? Que la curiosidad mata al gato. Al dia siguiente pase todo el dia pensando en la fiesta. Casi no podia concentrarme en el trabajo pensando en la fiesta.

Al final, me duché en el hotel y acabé yendo al local que lo organizaba. Todo muy estricto, muy alemán. No me atreví a ir de yegua, aunque era lo que mas curiosidad me producía, sobre todo por el tema del sexo seguro. Demasiado para mi cabeza, fui de semental. Al llegar a la fila allí estabamos, esperando para entrar. Hasta que el puerta nos dio la entrada paso un rato, imagino porque las yeguas se estaban preparando. Yo estaba muy nervioso y tenia el corazón a mil.

Al entrar los “mozos de caballeriza”, repartidos por todo el local, son los encargados de vigilar el cumplimiento de los rituales y de retirar del “mercado” a las yeguas que deseen abandonarlo. Nos desnudaron e iban dándonos números donde anotar lo que consumieramos. Yo tenia el numero cincuenta y tantos, imaginaos si había gente.

Los mozos de caballeria nos fueron desnudando.


A partir de cierta hora, ya no podría entrar mas gente en el local, asi de estrictos son los alemanes, asi que  a la hora de entrar los activos había bastante cola, imagino para poder entrar antes de la hora establecida. Allí estaba Oscar, el colombiano, de semental:

- Sabría que vendrías Marck.
- La curiosidad ha sido mas fuerte - dije mientras observaba a las yeguas descansando en muebles diversos. - y tu ¿que te apetece aqui?
- Pues a veces me gusta ser yegua y a veces semental, no tengo un rol estricto. a veces suelo ser yegua, y en Berlín prefiero ser semental porque me encuentro con algunos amigos. Supongo que esa división tiene que ver con un análisis todavía machista de la sociedad, donde es más respetable ser el que domina. Pero las sensaciones son igual de poderosas en uno y otro caso.
- Caramba yo te confieso que es morboso el ser yegua, pero también me doy cuenta de que no follaría con muchos de estos hombres si por mi fuera, el público es bastante más mayor de lo que yo imaginaba, pero claro ahí tumbado, estas a merced. No me arrepiento de venir de semental.
- Si, yo sé perfectamente que de yegua tengo relaciones con hombres por los que, en una situación normal, sentiría casi repulsión. Pero justamente eso es lo que hace este juego sexual fascinante: la transgresión.

Me tomé una copa para entonarme un poco pues todo aquello me estaba superando un poco, transgresor si, quizás demasiado transgresor para mi.

Empecé a caminar entre las yeguas, como hacían muchos de los sementales. Muchos estaban ahí follando, me pareció increíble pero los que mas follaban eran a las rojas, algunos bastante violentos, fuertemente y casi enciscados con sus pasivos como si fuera un juego de dominación y dolor, las yeguas apenas podían moverse en los muebles asi que tenían que aguantar lo que le echaran. No me decidia a hacer mucho, me sentía un poco como si estuviera abusando de aquellos pasivos

- ¿Es tu primera vez? - Dijo uno de los mozos en inglés al ver mi cara de indecision.
- No - mentí - bueno... quiero decir...
- Tranquilo, siempre hay una primera vez. Vente, tengo algo que te podría gustar.

El chico me llevo de la mano a una de las yeguas, que era bastante peluda y que tenía buen cuerpo. La yegua parecia algo mas joven que el resto, imagino que por eso me llevó allí.

- Tranquilo, los mozos también cuidamos de las yeguas, cuando quieran se pueden retirar, tenemos especial cuidado de las blancas, por las rojas no te preocupes, están muy acostumbradas puedes pegarles si quieres
- ¿Pegarles?
- Si, las rojas también buscan un punto de sadismo.

Cuando iba a follarme a la yegua, después de meses de abstinencia, me vino a la cabeza un flash, como una imagen, yo follando con Fran. Me deconcentré, intenté volver a la realidad pero me venían flash del sexo increíble que teníamos y me preguntaba que estaba haciendo en una fiesta tan brutal.

Llame al camarero y le pedí mi ropa
- Me voy
- Pero que dices Marckitos - dijo Oscar que estaba en la la barra
- Lo siento tio, esta fiesta en mucho para mi.
- Bueno, es que eres muy joven todavia, ya veras, ya veras en el futuro. De todos hazme caso. Berlin. Si vas el Lab.oratory. Recuerdalo.
- ¿Lab.Oratory? - pregunté yo
- Si el Lab es el templo, el rey de los Sex Club, el mas grande y mas vicioso lugar del mundo

Me quedé con el nombre mientras me iba un poco arrepentido de aquella fiesta. Llegué al hotel y me puse a mirar en internet aquello del Lab.Oratory. Cogí mi móvil y mande un mensaje a mi jefa:

"Jefa voy a retrasar un poco mi vuelo a Madrid, me voy a quedar el finde en Berlin"


sábado, 9 de febrero de 2019

Capitulo 40: El día después


¿Sabeis esa sensación cuando te levantas al dia siguiente de haber ocurrido algo horrible pero por unos segundos te despiertas y no te acuerdas de lo que ha sucedido el dia anterior?

Pues eso mismo me pasó a mi el día después de la pelea con Fran. Me desperté tan agustito en la cama de Alberto hasta que al girarme en la cama el dolor en la cara del puñetazo de Fran me bajó a la puta realidad de otra hostia.

No podia quitarme de mi cabeza la imagen de Fran llorando. Me dolía eso más que la cara. Al otro lado de la habitación sonaba la ducha cerrándose y Alberto entró en la habitación vestido sólo con una toalla:

- Caramba, no sabia que teníamos tantas confianzas - dije de broma para quitarle hierro al momento.
- Idiota... ¿te duele?
- No - mentí mientras me miraba en el espejo el moratón que me estaba empezando a salir cerca de la mandíbula.
- Te voy a traer un poco de hielo que te baje la inflamación. Dúchate anda.

Me tome la ducha y bajé a desayunar, allí estaba Alberto ya con el desayuno de los dos preparado, pero con cara la cara de padre que se le ponía cada vez que me iba a echar una bronca. Se me quedaba mirando fijamente, pero la verdad estaba tan avergonzado de mi mismo que no era capaz ni de levantar la mirada del suelo.
- Los anabolizantes fuera, eso lo primero Marck
- No si ya te lo iba a decir - dije no muy convencido, pues sabía que me estaba empezando a enganchar y mucho a la testosterona.
- Vas a hablar con Fran...
- No, no eso no Alberto
- Si, eso si. ¿No lo entiendes no?
- ¿El qué?
- Que Fran no tiene familia Marck, que para él tu eres su familia, nosotros nos cuidamos. Nos cuidamos y yo no estaré aquí para cuidar de vosotros siempre.

Si ya me sentía una mierda recordando el momento de ver a Fran llorar, imaginad como me sentí en aquel momento.

- Joder Alberto, sabes la puta mierda de relación toxica que teníamos, los dos. Y ¿qué es eso de que tu no vas a estar aqui? No digas tonterias.
- No digo tonterías Marck, yo ya soy muy mayor, tendréis que ir acostumbrando al hecho de que no estaré aqui siempre.
- Pero ¿ha pasado algo? - me extrañé un poco por que Alberto hablaba muy serio.
- No, no pasa nada ¿Y Pierre que?
- Pues Pierre... - me quedé pensando - lo que te dije ahora estaré con él y estaré bien
-¿Pero tu quieres estar con él? - Alberto no era tonto, se daba cuenta de que lo que tenia con Fran era tan intenso que no me dejaba pensar en Pierre. Pierre era perfecto, era el hombre más increíble y bueno del mundo, y yo, yo solo podia pensar en las lagrimas de Fran.

Cogí mi móvil y le envie un par de mensajes a Pierre "tenemos que hablar". La verdad que no sabía que decirle, no sabia de que quería hablar, pero imaginaba que cuando le tuviera delante lo sabría.

Quedamos en vernos aquel mismo dia, Alberto me dejó un poco preocupado, ¿porqué diría que él no estaria? A veces pensaba que Alberto chocheaba y que a veces decía tonterias, un médico enfermo, eso era imposible.

- Marck, ¿sabes que te quiero verdad? Sólo quiero que seas feliz, prométeme que nunca volverás a hacer lo que has hecho.
- Lo sé papito, lo sé, pero eso no te lo puedo prometer.
- Serás muy feliz ya verás, ahora lo pasarás mal, pero pronto serás muy feliz, te casaras con un chico tan increíble como tú
- ¿Casarme yo? jajaja - reí - vamos no me jodas Alberto, no creo que me case en mi vida. A veces te juro que mi vida de hetero era mucho más fácil.
- Podría ser más fácil, pero no será tan feliz.

Alberto me cuido las heridas, acabamos de desayunar y cogí mi coche y mi ropa lavada para ir a casa de Pierre. Me pasé el camino intentando pensar que le iba a decir, intentando borrar de mi cabeza el recuerdo de Fran y de la hostia que me dio.

Subí el ascensor hasta el lujoso piso de Pierre, y cuando este abrió la puerta, su cara al verme los moratones fue de susto total y absoluto.
- ¿Cuando vais a dejar de ser tan testosteronicos joder? Es que lo sabía, sabía que algún dia ibais a acabar mal.
- ¿Como sabes que ha sido Fran? - preguntó porque yo no le había dicho nada.
- Ha sido él ¿verdad?
- Sí ¿podemos hablar?

Pierre me abrió la puerta mientra me miraba con cara de pena. Nos sentamos mientras Pierre me ponía un café frente al piano que semanas atrás me tenia embriagado. Le mire, me miró. Durante largo rato estuvimos sin decir nada.

No sabía que decir.

Tenia delante al hombre con el que quería estar y en ese momento no salió nada de mi boca. Nada. Jugamos con las cucharás del café hasta que Pierre habló por mi.

- ¿Le quieres verdad?

Aquella pregunta fue directa al corazón, me dolió, si, me dolió, al principio me sentí ofendido, pero después me dí cuenta de que Pierre era mucho más inteligente que yo. No dije nada, no sabía ni donde mirar, solo una lágrima empezó a caer de mi mejilla. Esa fue la respuesta que Pierre necesitó.

- Ya lo sabía, lo he sabido siempre en realidad...
- Pierre, yo... lo siento - me costaba decir nada.
- No lo sientas Marck, no debes de sentirlo, no puede ser, no puede ser, creo que en el fondo siempre lo he sabido, pero no quería verlo

Hubiera preferido que Pierre me odiara, que se enfadará, incluso que me pegara un par de hostias, pero no, Pierre no se enfadó, cogió mi mano y me dio un abrazo, haciéndome sentir más miserable si cabe, porque ahora tenia que "dejar marchar" al niño mas tierno que había conocido, a la persona mas buena pero sobre todo, al primer hombre con el que yo podía decir que había hecho el amor.

Me fui con un fortísimo abrazo de los dos llorando por una despedida que dolía, dolía más que cualquier puñetazo.

Me fui con un fortísimo abrazo de los dos llorando por una despedida que dolía, dolía más que cualquier puñetazo. 



Esa no sería la ultima vez que nos veríamos pero era el fin de nuestro pequeño noviazgo, una noviazgo que me marcó en mi modo de ser para siempre. Pierre y Fran influyeron en mi como nadie lo había hecho, uno para hacerme mas fuerte, otro para hacerme más hombre. Sentí que en aquella casa dejaba de ser un niño para sentirme adulto, me sentí un adulto tomando decisiones erróneas o no, que marcarían mi vida.

Y asi es como de un dia para otro, pasé de tener a dos hombres increíbles detrás de mi, a perderlos, de creerme el gay del momento a perder a casi todos mis amigos. De una época de maravillosa a una de pesadilla. La vida nos cambia en un momento, si me hubieran dicho dos semanas atrás que acabaría asi no lo hubiera creído.

Costaría mucho levantarse, el tropiezo fue grande, pero de estos momentos, fueron de los que más he aprendido en la vida.





A Pierre, 
Se que ahora me estás leyendo. 
Te digo lo mismo que el otro dia en La Latina
Siento todo el daño que te he hecho, 
eres una de las personas más increíbles que he conocido en mi vida. 
Hoy en el dia de mi cumpleaños me acuerdo mucho de ti y de Alberto,
sois mis mayores influencias, siempre he pensado que el mundo seria 
mucho mejor si todos fuéramos un poco como vosotros dos. 
Siempre te llevaré conmigo, me has hecho crecer en todos los sentidos. 
Gracias por todos los momentos juntos. Te quiero y siempre te querré


domingo, 3 de febrero de 2019

Capitulo 39: El futuro: Rio de Janeiro


El vuelo de Iberia que vuela a Rio de Janeiro vuela por el dia y llega por la tarde a Rio. Una putada pues llegas agotado, y lo primero que hicimos fue irnos a dormir, es lo que tiene estar casados tanto tiempo. Quizás la pasión no era la del primer dia, pero el amor que nos teníamos si lo era.

Mi chico que estaba de trabajo allí se reservó unos dias, casi siempre que visitábamos Brasil lo primero que hacíamos era irnos a ver el Cristo Redentor y sus increíbles vistas, para mi, una de las más impresionantes que jamás había visto. Siempre que ibamos a Rio me gustaba visitar esas vistas, tanto que incluso sin ser yo una persona religiosa, siempre llevaba un mi escapulario, una joya tipica de Brasil.


siempre llevaba un mi escapulario, una joya tipica de Brasil.



 Nos gustaba movernos por el centro antes de irnos a descansar en la playa de Ipanema. La playa de Ipanema tiene varios puestos de socorristas, y es famoso el ambiente alrededor del puesto 9, la zona gay de Rio.

Allí hay montón de hombres con bañador ajustado y cuerpazos. Chulazos brasileños vamos. Y es que los brasileños de esta playa se cuidan y se cuidan muy bien.

- ¿Porque no vamos luego a la Sauna G? - dijo mi chico.
- Joder, no puedes ni esperar a mañana ¿eh? Como te gusta el zorreo - la verdad es que habíamos ido a Rio y coincidimos con la fiesta Vale Tudo, una fiesta muy conocida de la escena gay de Rio que se hacia en un local liberal de Rio que era enorme al dia siguiente, pero parece que mi marido tenia ganas de zorreo desde el viernes.

Cuando nos casamos teníamos una relación cerrada, pero con el tiempo y los viajes que teníamos que hacer ambos decidimos, no sin antes casi costarnos un divorcio, abrir la relación, nos costó mucho y aun había algunos celos, pero era algo que ambos necesitábamos y que nos vino muy bien para encender la pasión.

Total que aunque no hacia mucho calor en Rio para la época del año nos fuimos a la Sauna G, que está al lado de Ipanema ya que subiendo del puesto 9 hacia la ciudad esta la pequeña zona gay de Rio. Mucho niño guapo y mucho esteroide. Las saunas tienes que ir con ojo, puesto que en Brasil todo es clandestino, así que no te vas a encontrar un cartelón con el mensaje "Sauna G" en la entrada no, tendrás una puerta y un timbre y allí llamas. Todo muy reservado.

Aun así la sauna está muy bien, es grande,  limpia y espaciosa. La entrada es cara, "custo Brasil" que lo llamamos pues prácticamente es todo caro en este país. Era casi el único sitio al que íbamos pues el resto de las saunas de Rio están llenas de Garotos de Programa, en español; chaperos. Hay muchisima prostitución en Brasil.  En algunos de esas saunas los "profesionales" llevan toallas de un color diferente al de los clientes "normales" para ser diferenciados. Algunos de ellos ni siquiera son gays y lo hacen para salir de las penurias que nunca ha dejado de atravesar el país. Pero este tipo de sexo era algo que ni a mi marido ni a mi nos gustaba.

En la Sauna como de costumbre estuvimos un poco juntos y después nos separamos un poco, a mi me pirraban los mulatazos y la verdad, es que Rio estaba lleno. En la planta de arriba están una especie de sala con un montón de habitaciones a cada lado y por el pasillo pasa la clientela, las saunas estan en la segunda planta y ni que decir tiene que la acción se concentra arriba: los brasileños podrán ser muy abiertos pero tímidos como ninguno.

Entre paseo y paseo me alegraba la vista con la cantidad de hombres mulatos y negros y  pude liarme con varios ellos, la verdad es que el nivel del los maromos era alucinante, al fondo hay un cuarto bien oscuro, tan oscuro que apenas se ve nada. No me gusta pero alguna vez entré. Lo mas gracioso es que me llama un tio que ya estaba comiendole el rabo a mi marido, nos sonreímos los dos y les dejé un poco más mientras yo me iba a otra presa.

La verdad es que quería ser activo con aquellos culazos brasileños, pero lo que más me encontraba eran activos, yo como venia de la sequía de Madrid tampoco puse pegas. Incluso con un blanquito super alto que me sacó un rabazo enorme que "tocaba fondo" me hacía un daño terrible a cada embestida porque el cabrón era capaz de perforarme el culo con semejante polla. También sospechaba que se había tomado una viagra por como iba, pues en Brasil se podían comprar en la farmacia como caramelos, ademas era muy muy baratas.

Follé como un descosido y busque a mi marido al que le estaban comiendo el rabo a base de bien, me acerqué un poco y me comieron a mi para corrernos los dos con el chaval que dejamos blanco, la verdad que aunque ibamos mucho por separado a estos lugares al final siempre acabábamos juntos, a veces incluso a solas ya una vez en casa.

Cuando salimos volvió a guiñarme un ojo un mulato de escanadalo que yo estaba ya volviendo para dentro, hasta que mi marido me cogió del brazo:

- Vamos que no paras ! -  tenía razón, aquella sauna era un vicio y todavía nos quedaba la fiesta del Vale Tudo al dia siguiente.

Al dia siguiente hicimos algo de turismo por el centro y por la tarde fuimos a la Festa Vale Tudo. Concepto original, pues esta en una casa de varias plantas, que en realidad es un club liberal, pero que alguna vez hacen una fiesta gay. Un poco como el Evolution de Madrid pero mucho mas grande.


Allí de nuevo volvimos a follar como locos, incluso en el escenario con un paulista que pudimos follarnos los dos, dimos el espectáculo antes de que lo hicieran las Anacondas Minjas, un grupito de chicos negros, strippers, que por el nombre no hace falta decir mucho más. Dieron un espectáculo que calentó al resto y nos motivó.

En está fiesta habían más pasivos que en la Sauna, y tuve la oportunidad en el mismo escenario mientras descansaba y espera a que mi marido terminará con lo suyo de que me la chuparan dos cariocas, uno un negro menudillo y muy delgado pero con un culo portentoso y otro mulato a dos bocas, comiendome el rabo y los huevos al mismo tiempo, ni que decir tiene que fue una sensación deliciosa y que tuvimos un publico masivo, pues aunque la fiesta era mucho mas abierta que en la Sauna el publico se solia ir a lo oscuro.

Comimos un poco y salimos no muy tarde. En Brasil no acostumbramos a salir demasiado tarde.

Habíamos ido a otras fiestas como La Festa do Ape que se hacía en Catete y al cuarto oscuro Caligula, que desgraciadamente había cerrado sus puertas, si te gustaba el sexo interracial, ese era tu lugar.

Los dias pasan tan rápido en Rio de Janeiro, que apenas teníamos tiempo para ir a nuestra otra casa en la isla de Florianopolis, otro alto en el camino antes de volver a España. Florianopolis es un paraíso de mar y tranquilidad para desconectar unos dias del trabajo. Allí tambien se encuentra la Playa Molé llena de chicos guapos, y una de las pocas playa nudistas de Brasil: la Galheta, donde el cruising es habitual en las zonas de selva.

Nos fuimos a dormir y pensaba en todo lo que habíamos pasado para estar aqui, en todas las peleas y los enfados, pero la suerte que tenia de tenernos el uno al otro. Tan enamorados después de tantos años, un amor que salió de una noche de casualidad en un Sex Club de Madrid.












sábado, 19 de enero de 2019

Capitulo 38: El futuro: Madrid


 Aquella tarde del verano de 2018 me daba cuenta de que habían pasado diez años de la pelea con Fran. Como había cambiado todo en este tiempo. La verdad es que ni yo me reconocía en aquel chaval de ventitantos años, aunque mirando atrás todas aquellas experiencias me habían ayudado a madurar.

Había sido un verano incredible, lleno de viajes y de mucho sexo, vamos que no había parado. Por algún motivo que desconozco, ademas de visitar semanalmente mis sex club, me había instalado el Grindr por decimo tercera vez en el móvil. Apenas lo usaba y las pocas veces que lo hacia habían sido un fracaso. Me daba autentica pereza esa aplicación pero entre muchos mensajes hace unos dias me pare en uno que precisamente, no tenia foto de perfil.

Todavia en el año 2018 había gente que no ponía la foto de perfil.

Abrí ese mensaje y entonces ví que aparte de un hola envió su foto. Una foto que yo conocía bien:

- Este no eres tú. - Dije un poco indignado al ver la foto de Manu, un amigo que había conocido hace un par de años a traves de otro amigo en común.

Manuel y yo habiamos pasado un verano entero follando como animales hacia un par de años. Lo que resultó en un desastre total para mi y para él, que quería que me fuera a vivir a Israel, país donde trabajaba para vivir en pareja. Yo me preguntaba pero que coño iba a hacer yo en Israel, vamos, que no acabamos bien y él tampoco entendia mi situación personal.

- ¿Como que no? Pásame tu Instagram y me ves. - respondió en Grindr.

A mi no me la daba. Le pase el Instagram y me agregó un Javier enseguida. ¡Coño! Era él. Eran tan parecido a mi amigo Manu que me quedé totalmente sin habla.

- Joder, tio te pareces a un amigo mio, perdona.

Hablamos un poco más pero con mi entrada tan borde no fue a mucho por unos dias hasta que Javi volvió a escribirme para un "ahora". Ahora es ahora en Grindr. Sexo ya. Rapido. Y la verdad lo mejor para acabar con los mareos, yo la verdad me perdia con tantos mensajes, y a veces quedaba mal con los chicos,  asi que tampoco me iba a quejar, también pasaba messes enteros sin siquiera abrirlo.

Y asi quedamos pues estaba en esos dias de verano que no tienes mucho que hacer y el ahora fue un ahora. Quede con él, un tanto desconfiado por el tema de las fotos y los parecidos.

Cuando llegue a su casa el parecido físico era increíble, no asi la personalidad, donde Javi a Manu eran muy diferentes. Incluso en el modo de hablar. Hablamos un poco y enseguida me llevo a la cama.

- Uf tio me pone tu culazo peludo - dijo nada mas desnudarnos, él también era bastante peludo y ya me dijo que los pelos era lo que le ponía.
- ¿Osea que me va a tocar ser pasivo? - y con un gesto un tanto chulo se saco el rabo, el tremendo rabazo que tenia el cabrón, pero es que lo más raro de todo... hasta en eso se parecía a Manu.
- Pues oye por que no - dije yo tirandole sobre la cama y lanzándome a comerle la polla, que casi no me cabia en la boca. Y mientras me comia esa polla todo aquello me era familiar, como si me estuviese comiendo la polla de Manu.

Tuve que hacer mil esfuerzos para no atragantarme con el pollón de Javi, pero conseguí tenerla toda en mi boca, salivando intensamente ante la sensación de ser pasivo, algo que no me pasaba mucho ese verano. Javi que vio que podría follarme la boca intensamente y sin pensarlo dos veces, me agarró la cabeza con las dos manos y empezó a clavármela. Aquella brusquedad me molestaba y casi vomito, asi que dije basta y mejor que me follará ya.

La cosa es que echamos una buena follada, al principio costo entrar, y mira que teníamos un lubrincate de esos de silicona que ayuda que no veas.

- Joder , tio vete despacio que hace mucho tiempo que no soy pasivo.

Era verdad, aquel verano los activos de Madrid habían desaparecido, ya venían decayendo año tras año, pero aquel año sin duda era el peor. Asi que me costó adaptarme al pollón de Javi pero después de varias posturas, encontré mi punto, y el debió de encontrar el suyo también porque se corrió antes de lo que yo quisera.

- ¿Donde quieres la leche cabrón? - dijo mientras se la sacaba y se aguantaba la corrida, le gustaba follar como si estuviera en una peli porno.
- Echamela en el pecho tio - y eso hizo en cuestión de segundos. Me echo una buena lechada y yo me corri manualmente lo mio, dejándome lleno de leche todo el cuerpo.

La verdad que Javi parecia un poco poligonero incluso mientras follaba. Aunque la verdad era guapísimo y tenia un cuerpazo, asi que chulito era un rato. También igual que Manu. Tal para cual.

Me invitó a ducharme y me fui. Asi son las citas de Grindr. Para mi sorpresa Javi volvió a enviarme un mensaje para volver a quedar. La verdad es que yo no quedaba una segunda vez casi nunca, pero no se porque Javi me cayó bien, y yo estaba muy solo aquel verano en Madrid.

Y asi fue que quedamos una segunda y una tercera vez. A la tercera hicimos cierto colegeo y tomamos unas cañas. Allí empezamos a hablar:

- Tio tu es que eres muy popular en Instagram, tienes tantos seguidores.
- Si bueno, no solo en Instagram, entre los gays, pero vamos que es por una cosa tonta que le da morbo a todos los gays.
- ¿El que?
- Pues ... que tengo un hermano gemelo que vive en Israel

Imaginaos mi cara en ese momento, ahora entendía todo. Entendia el parecido, y por la cara que puse ojiplatico, y Javi entendió por mi reacción que conocía a su hermano. La verdad es que llevaban bastante mal, y a mi no me extrañaba, serian hermanos y parecidos en lo fisico, aunque no podían ser mas diferentes.

Lo que no me extrañaba es que ambos fueran gays, ya tenia varios casos de hermanos que lo eran y para colmo el mio, ya que poco después de la pelea me enteré de que mi unica hermana era lesbiana, pleno de mis padres.

Cuando llegué el domingo a la latina a contárselo a mis amigos Felix, Aitor y Alvaro, que había conocido en The Ring, me dijeron lo que ya sabía. "Estas cosas solo te pasan a ti macho".  Y cuanta razón tenían.

Aitor era mi voz de la conciencia, no folles sin condón, ten cuidado con esto y con lo otro, mientras que Alvaro era mi voz de la inconsciencia, las locuras con él eran totalmente inesperadas. Parecía increíble que a ambos les hubiera conocido en el Ring. Prácticamente era el único lugar al que seguia yendo, junto con el Meat Rack. Bueno, y alguna vez que acabábamos "pasados de alcohol" los domingos también íbamos al Attack.

Felix sin embargo era mucho más mayor que nosotros pero para mi una especie de hermanito mayor, y sabía del cariño enorme que tenía por mi, su amigo más joven. Me recordaba tanto a mi querido Alberto ahora que ya no estaba con nosotros. Como le echaba de menos.

Aquel verano se acababa para mi, tena que coger un vuelo, que casi pierdo "como de costumbre" rumbo a mi Brasil querido. Allí sería invierno, asi que echaría de menos el verano español que me encantaba. Pero me daba igual.

Pão de Açúcar | Rio de Janeiro 



Apenas una horas me separaban de él. Llegué reventado, pero en el Aeropuerto de Galeao en Rio de Janeiro poco me importaba mi cara de acabado, a pesar de los años, todo cansancio desparecía cuando le veía, era como verle la primera vez que nos conocimos en el Copper. Siempre con la esa mirada y esa sonrisa esperándome. Por fin había llegado el momento de estar con mi marido.






A Aitor, Alvaro y Felix, esos grandes amigos que he conocido por los Sex Club del mundo.


viernes, 11 de enero de 2019

Capitulo 37: La separación


Durante los largos dias en los que Fran estuvo en el hospital, nunca dejé de pensar en la clase de la relación que teníamos, en la que tenia con Pierre y en la que realmente queria tener.

Como mi cabeza explotaba literalmente dia tras dia, lo único que queria hacer es salir a follar por ahí. No queria pensar más, sobre todo cuando Fran comenzó a ponerse bien y mandarme mensajes. No entendía obviamente porque no iba a verle. Bueno, esa era la intención. Que no entendiera nada.

El único que parecia entender algo era Alberto aunque desaprobaba totalmente mi comportamiento. Y también creo que Pablo captó el mensaje, pues "mister perfecto" como yo le había apodado me mando un mensaje también. "Gracias". Le odiaba mucho, sabia que me alejaba de Fran y sabía lo que estaba tramando. Estaría encantado y a mi me reventaba, me hervía la sangre por dentro. Aceptar una derrota siempre es duro.

Y también estaba Pierre, que no era tonto y que se daba cuenta de que yo estaba mal por Fran. No paraba de pensar que a Pierre le pasaba como a mi, queria algo que no tenia, una relación, pero esta vez la culpa era mia.

Estaba tan jodido por la situación en la que me encontraba; que solo salia, bebia, fumaba como un carretero y follaba, follaba y follaba como un adicto. Mis únicos momentos de paz eran el trabajo, pero al salir, volvia los sex clubs, a las saunas, a donde fuera con tal de escapar de mi mismo.

Nunca me había sentido tan vacío.

Este será un punto de inflexión, lo dejaré y me daré a la buena vida con Pierre. Me decía. Pero sin saber realmente lo que quería.

Como los domingos no iba ya al Cooper, descubrí que la sauna Paraíso se petaba a mas no poder esos dias, sobre todo por las madrugadas. Una tarde, perdido y sabiendo que tendría que encontrarme con Fran para hablar con él me escapé por la tarde, perdido, fumado y sin saber siquiera muy bien que hacía.

En la Sauna volví a beber, y me quede en unos de los sofás que hay en los pasillos según sales de las piscinas. Estaba tan cansando y fumado que me quedé medio dormido. Hasta que advertí la presencia de un hombre, que por su acento, debía ser argentino. Estaba medio agachado como si fuera a comerme la polla, pero en su lugar, se acerco y dijo:

- ¿te importa? - dijo mientras me tocaba los pies. Y yo medio atontado me dejé. Fue entonces cuando cogió mi pie, se lo llevo a la boca y empezó a lamerme los dedos de los pies.

- Joder, he debido de beber demasiado - pensé

En un principio me parecieron unas cosquillas absolutamente deliciosas, tenia que apartarme un poco de las cosquillas que tenia en los pies. Pero después ese hombre se metió mi pie casi entero en la boca.

- Es del tamaño perfecto! - me dijo medio atragantándose. No daba credito, el hombre estaba muy cachondo, estaba gimiendo y disfrutando como si se estuviera comiendo una polla. Tanto que se quitó la toalla y empezó a pajearse allí mismo. Al ver el panorama, no tardo en acercarse gente, afortunadamente quien se acerco era un tio altísimo, delgadisimo que se sentó al otro lado del sofa, observando como me comían los pies. Yo estaba tranquilo, disfrutando de esa sensación extraña pero a la vez agradable, me daba la calma que necesitaba. El tio alto no tardo en dirigirse a mi toalla y me empezó a tocar el paquete. Yo empece a tocar el suyo mientras mi argentino seguia lamiendo y gimiendo. Tenia un pollón enorme, pero no se empalmaba, creo que iba mas borracho que yo, eso si, besaba de maravilla y para mi sopresa, se me puso el tio super alto a comerme el rabo, mientras el argentino me comía los pies. Que sensación tan deliciosa tener dos maromos lamiéndote. Mientras uno devoraba polla y gemia el otro le acompañaba sobre todo en los gemidos. Lo que más gracioso me estaba resultando es que el argentino no tenia ningún interés en comerme la polla, él disfrutaba con sus pies y no quería saber nada más. Con ambos dos lamiéndome no pude aguantar mucho hasta correrme, corrida que el alto trago como sin dejar rastro




- ¿Oye que te parece si cambiamos teléfonos? Me dijo el chico alto en la ducha
- No quedo con tios - dije de mal humor, no se porque no queria que nadie se acercara a mi y habia estado reacionando brusco y seco a cada persona que se interesaba por conocerme. Sabia que me habia pasado con muchos de los chicos que follaban conmigo, pero la idea de una segunda cita con alguien era algo que se me antojaba imposible.
- No hace falta que seas asi de imbecil. - respondió mientras yo me iba.

Al llegar a las taquillas tenia el mensaje de Fran. Decidí llamarle mejor:

- Nos vemos hoy en la Latina Fran.

Me serené un poco sabiendo que me iba a caer una bronca monumental, me duché y me despejé un poco antes de coger el coche. Me tranquilicé, sabía que sería un momento muy duro pero tenia que llegar, era el momento que había estado planeando

- ¿Como puedes ser tan hijo de puta? - fue el saludo de Fran al verme, estaba más enfadado de lo que podía imaginar, sabía de la mala leche de mi amigo, pero nunca le habia visto así.
- ¿Es eso lo unico que tienes que decirme? - me mantuve desafiante.
- ¿Porque Marck? Dime solo porque no has aparecido en varios dias ni para preocuparte por mi.
- Estaba follando - necesitaba lanzar un desafio, pero aquello me salió mal, Fran se puso mas intenso y no dudo en cogerme de la camiseta fuertemente hasta empotrarme con brusquedad contra la pared que tenia cerca de mi espalda. Con la adrenalina brotando de mi, no me dolía nada.
- No se quien eres Marck...
- Soy el mismo chico que conociste en un cuarto oscuro - creo que no sabia como podia provocarle aun más. Todo se me iba de las manos, nunca pensé que Fran fuera a pegarme, pero hubo un momento en que me levanto la mano, nunca imagine que sucederia conmigo.
- ¿Vas a pegarme Fran? - La cara de rabia de Fran me decía que si. La verdad es que el resto de la conversación la tengo un tanto tenue en mi cabeza, pero si recuerdo el puñetazo en la boca que me dio Fran. Me dio con fuerza. Con toda la rabia que tenia, apenas me di cuenta solo cuando note el sabor asqueroso de la sangre, que debía estar saliendo de mi boca.
- ¿Quieres darme otra? - respondí.

La verdad lo hubiera preferido, hubiera preferido mil puñetazos mas a ver a Fran, el hombre sin sentimientos, derramando unas lagrimas después de pegarme.

Era la primera vez que le veía llorar. La primera.

Aquello no lo esperaba. Me senti la mierda mas grande del mundo.

- Adios  Marckitos. - dijo Fran mientras se daba la vuelta para que no viera que estaba llorando.

Me quedé allí, me eché a llorar por ver a Fran tan dolido y pensativo, ni siquiera me di cuenta de que tenia la camiseta manchada de sangre. De mi sangre.

Conduje asi hasta llegar a la casa de Alberto. Cuando abrió la puerta y me vio llorando y ensangrentado, no dijo nada, se quedó con la boca abierta. Yo tampoco dije nada. Solo se apartó para dejarme entrar en su casa.

- Tenia que dejarle ir Alberto. - Dije entre lagrimas.

Y entonces Alberto me abrazo.









miércoles, 2 de enero de 2019

Capitulo 36: La visión


Apenas podía conducir de lo nervioso que estaba. La sensación de estar perdido y sin rumbo era curiosamente mayor a cada paso que me acercaba al hospital. ¿Que había pasado? Había visto la llamada de Alberto mucho antes, pero mientras Fran estaba en una ambulancia yo solo era capaz de pensar en follar.

Cuando llegue al hospital Alberto ya estaba en urgencias, nadie más de la familia de Fran de la que no sabíamos nada. Alberto era nuestra "familia". Nos cuidaba y nos trataba como un padre. Y como tal allí estaba, cabizbajo y serio.

- ¿Qué ha pasado? - pregunte en cuanto llegó fundido en un abrazo.
- Solo sabemos que se salió de la carretera, se recuperará, pero el golpe en el torax ha sido fuerte, esta sedado. Anda pasa y ve a verle.
- Fran sabe conducir hasta en las peores condiciones, ¿porque se ha salido?
- No lo sé, pero tal como estaba desde que llegamos de Ibiza... esta muy perdido Marck, sobre todo después de lo que hablasteis en la Troya.
- ¿Te lo contó? - dije asombrado
- Sí, también que estaba roto por tener que perderte y al mismo tiempo no poder darte lo que tu estás buscando.

No pude evitar llorar sentado al lado de Alberto, los dos extrañamente solos en la madrugada. Estuve un momento pensando en todo. En lo tóxica que se había vuelto mi relación con Fran, en no poder estar con él, en Pierre, en las drogas y el alcohol, en el sexo y en las palabras de Pablo de "dejarle ir".

Palabras que vinieron a mi cabeza cuando llegar a la habitación de Fran vi a traves del cristal a Pablo, a Pablo llorando y cogiendo la mano de Fran, cuidando de él con todos esos cables y maquinas a su alrededor mientras Fran parecia inconsciente.

Pablo agarraba su mano y se quedaba a su lado. Me quedé allí, pensativo, sin entrar, viéndoles. Simplemente observándoles.

Y allí tuve una visión.

Volví la sala de espera donde estaba Alberto y le abracé.

- Hazme un favor, no le digas a Fran que he venido cuando despierte ¿vale?
- Pero... - respondió sorprendido.
- Por favor Alberto.

Alberto nunca cuestionaba nada de lo que le deciamos, creo que iba por delante de nosotros en todos los aspectos de la vida. Me abrazó y me dejó ir. Justamente lo que iba a hacer yo con Fran.