lunes, 6 de agosto de 2018

Capitulo 24: Gran Canaria (Parte II)


Volvimos de las dunas los tres con esos momentos de silencio incomodo, cuando no sabes que decir y nos sabes si abrir la boca va a ser mejor que respetar el silencio que sólo interumpian las olas del mar.

Cuando llegamos allí estaba Alberto, Fran y yo nos miramos con cara de a ver quien se lo cuenta y Alejandro le plantó un beso al Alberto como si nada hubiera sucedido.

Después del precioso atardecer de un invierno en la playa nos vamos a cenar a la zona de Meloneras que es preciosa con la intención de tomarnos la ultima cerca de un centro comercial, el Yumbo

- El Yumbo tiene todo lo que necesitas Marckitos, compras, restaurantes y cuartos oscuros. - Decía Fran siempre encantado de presentarme cualquier lugar que visitamos.

- Hay sitios que huele a popper nada mas abrir la puerta jajaja. - Dijo Alejandro, que debía de conocer muy bien los sitios de ambiente.

Después de una cena exquisita en Meloneras tiramos para el Yumbo. Menuda sorpresa, el centro comercial es algo antiguo, algo ochentero,  pero todo él es un Centro Comercial para el marica.

Tiendas de calzoncillos carisimos, bañadores, ropita pija y restaurante con bares llenos de hombres. La gente por calle en ropa de verano... en diciembre! La noche era muy movida, no se si sería el fin de semana. La cosa es que ya no nos apetecia zorreo, acabábamos de echar un polvo sin igual asi que fuimos a tomar unas copas por los bares del Yumbo.

Alcohol, musica y maromos. Yo estaba como un niño al cual le llevaban al parque de atracciones. En una de las terrazas me puse a hablar con Alberto:

- Joder chacho, menudo polvazo hemos echado, tu chico se ha unido a darle pero bien a un maromo alemán de infarto... creo que lo sabes.
- Pues no, no lo sabia Marck. ¿Y podíais consultármelo primero? - Nunca había visto a Alberto tan serio...
- Pues es que en ese momento...
- Ya, ya no te preocupes, al fin y al cabo lo entiendo pero entre nosotros no hay celos. Es un chaval joven debe volar por si mismo. De todos modos de vosotros espero que la proxima vez habléis conmigo
- A ver Alberto que eres como un hermano mayor, disculpa, nunca haríamos nada que te hiciera daño, y Fran menos, él te ve con admiración.

Fumamos unos cigarros y nos fuimos para dentro para volver a nuestro hotel, que se encontraba entre el Yumbo y las dunas, osea que estaba todo perfecto y a cualquier sitio ibamos paseando, eso si, algo borrachos de las copas y haciendo el tonto y riendo.

Alberto y Alejandro estaban en una planta anterior a la nuestra, nosotros nos fuimos a nuestra habitación pero al llegar salia una pareja por los pasillos y Fran (a proposito) tropezo con uno de los dos chicos que era bastante atractivo.

- Ops. lo siento. - Dijo Fran para disculparse
- Hostia tio, que leche ! - respondió de bastante buen humor el chico.
- Perdona vamos un poco bebidos y ni me he fijado tio.
- Bueno, con los buenos que estais se os perdona todo chavales - vaya, pero que muy bien se lo habían tomado
- Pues anda que vosotros... - la dejó caer Fran con su tipica falta de vergüenza para ligar con todo lo que se mueve.
- Oye nos bajamos a la piscina ahora de noche tios, el agua esta cojonuda y a estas horas no hay nadie, pero ser discretos, en el hotel supuestamente no se puede ¿os venís?

Nos miramos y no sonreímos todavia contentos producto del alcohol. Allá vamos, los cuatro directos a la piscina, lo de que el agua estaba cojonuda vamos a dejarlo en que estaba fria de cojones, pero nosotros hicimos muy buenas migas con aquellos dos catalanes que, como nosotros, aprovechaban unos dias fuera de la invernal Barcelona para irse a Canarias. Nos quitamos los bañadores y allí los cuatro en pelotas comenzamos a hablar:

- ¿Y vosotros que buscais por aqui? - preguntó Fran
- Pues tio zorrear como todos, imagino, sobre todo lo que me mola es que se follen a mi chico bien fuerte tio
- Joder, ¿en serio?
- Me da morbo tios, ver como le petamos el culo entre varios ¿y vosotros? ¿sois pareja?

Vaya con la preguntilla, Fran y yo nos miramos y hubo un largo silencio sin que ninguno supieramos muy bien que decir.

- Vale, vale, no pregunto - dijo el chaval - ¿os molaría follaros a Dani? Él os ha echado el ojo ya en el hotel.

De nuevo Fran y yo pensamos que estabamos todavia muy borrachos, allí se iba a saco y sin tonterias, no estabamos preparados para esto después del dia en la playa, pero la verdad es que los chicos estaban muy bien y el pasivo era un niño delicioso, moreno con una barba cerrada y muy guapo de ojos claros y cuerpo sin un pelo

- Joder tio que yo soy pasivo - dijo Fran.
- ¿y te molaria ver a tu amigo follarse a este?

Fran se quedó pensativo como si lo que acababa de empezar no le convenciera del todo hasta que sentenció como de sopresa:
- Mi chico te lo va a petar que flipas es muy cañero - me guiño un ojo para que le continuara el juego.

Dani ya me estaba tocando el rabo empalmado por debajo del agua y yo acariciando el culo mientras sentía otra mano, sin duda la de su novio en la otra nalga.

- Vamos a subir cabrones, que cachondo  me habéis dejado - dijo curiosamente el activo que era al que más le ponia la situación de petarle el culo a su novio Daniel, lo cual yo no acababa de entender.

Subimos a la habitacion de la pareja y el activo cogio el culo de Dani y le puso a cuatro patas. Con una mano empezo a meterle un dedo en el culo que nos mostraba como dando una clase:

- ¿Veis? Que culazo tiene el cabrón. Mirar, le gusta que le den caña

Cogio lubricante y empezo a embadurnarle bien el ojete mientras nos lo dejaba a la vista de mi tremenda erección.

- Venga Marck, te lo voy abriendo que tú la tienes mas grande que yo y te lo dilato un poco
- Vale, claro, es tuyo ... - respondí yo ruborizado porque aquella situación era del todo extraña.
- Mira al principio asi, despacito - le iba metiendo el rabo poco a poco de pie, doblando las rodillas para incrustarla a pelo en su novio despacio - y ahora le damos mas fuerte.

El novio empezó a gemir , en ningún momento nos veia, estaba de espaldas y parece que ese misterio les ponía, no sabia cuando iba a llegar yo con mi rabo.

- Toma, calzate un condón y cuando yo me aparte se la metes a fondo ¿vale?
- Vale - era todo lo que acertaba a decir aquella noche, estupefacto y con la cara de sueño de Fran a mi lado.
El activo me hizo un gesto para ir hacia ellos y después de unas embestidas se apartó un poco y me cogió el rabo para apuntar al agujero del culo que el chaval ya tenia a a vista pues se ponía a cuatro patas con el culo muy en pompa, fruto de una gran flexibilidad. Fran se pajeba mirando con cara de poseso la escena.
- Toma cabrón - dije yo medio borracho mientras me ponia algo bruto para no parar la magia de aquella de escena.

...me cogió el rabo para apuntar al agujero del culo.


Dani, aquel pasivo gritaba como un cabrón, aguantaba polla como un experto, disfrutaba como un cabrón a cada embestida y yo que veia que gritaba conmigo mucho mas que con su novio me puse mas bruto, asi que empecé a embestirle aun mas fuerte mientras el pasivo gritaba tanto que por un momento debió de olvidar que estábamos en un hotel y que las paredes eran muy finas.

- Ahora voy yo cabroncete - y me apartó para empezar a embestirle sin darle descanso al pobre chaval, que tampoco parecia quejarse

La cosa es que estaba claro que el chico no disfrutaba tanto con su novio como lo hacia conmigo y pronto empezó a pedirme más y más polla mientras que dejaba a su novio para el sexo oral. Fran se aburría y yo notaba que el activo veia que Dani solo queria recibir mi rabo así que le di bastante fuerte para acabar con la escena porno de una vez

- Tio me voy a correr en su culo - dije para ponerle algo de morbo a una escena que ya me empezaba a cansar.

Solté un grito de escándalo mientras me corría por segunda vez aquel dia a altas horas de una noche sin fin.

No me digaís porque pero la pareja empezó a discutir porque Dani solo quería mi rabo y el otro no se lo tomó demasiado bien, no se que sucedió pero Fran me cogio del brazo arrastrandome a nuestra habitación.

Entre el pasillo al final reimos de todas las cosas que nos pasaban.
- Estas hecho un fucker Marckitos - decía Fran - todavia me acuedo de la cara de atontao que tenias cuando te conocí y mirate ahora.
- Oye! serás cabrón

Reimos y de nuevo dormimos mientras abrazaba a Fran en mi pecho, era mi policia protegido, un rol extraño pero que me encantaba y me hacia sentir poderoso.

Al día siguiente volvimos a las dunas con suerte muy diferente a la del dia anterior, parecia que nada nos agradaba, un aburrimiento de esos de mala suerte asi que decidimos ir al Yumbo a la noche a bailar un poco antes de irnos a dormir.

Fran reia y bebiamos como cosacos, bailamos y bailamos sin mucho ritmo siempre sin sentido de la verguenza o el ridiculo.

Al poco de bailar llego un chico guapisimo, empezó a reir con Fran y empezaron a bailar. Fran esta vez no me guiñó el ojo en plan "vamos a comernoslo". Hablaban un buen rato mientras yo estaba con Alberto. Reian y bailban. Veia a Fran muy suelto muy risueño. Alberto se daba cuenta de como yo fumaba mi cigaro mientras les miraba con tono serio.

- Chicos, os presento a Pablo, es de Madrid, está de vacaciones - nos introdujo Fran.

Todos nos saludamos y ellos continuaron bailando. Algo se movió dentro de mi, fumaba mientras no podia parar de mirar aquella escena. Alberto se acercó a mi, él no bebía mucho pero aquella noche todos nos habíamos ido un poco de las manos con el alcohol. Me vio y puso su mano en mi hombro mientras yo no paraba de mirarlos.

- Fran está loco por ti Marck.

Aquellas palabras hicieron que algo aun más grande recorriera mi cuerpo, una especia de descarga mientras no era capaz de articular palabra.

Estaba sintiendo algo en mi muy extraño, algo que no había sentido en mucho tiempo. Celos.


miércoles, 18 de julio de 2018

Capitulo 23: Gran Canaria (Parte I)



El tiempo en Madrid en invierno es frio, triste y lluvioso. La verdad es que nuestra época era el verano, todavía recordaba las tardes de playa en Barcelona y la verdad lo echaba mucho de menos.

- ¿Y si nos vamos a Gran Canaria Marck? - dijo Fran una noche de diciembre de esas bien frias en Madrid
- Pero que dices chaval ¿en diciembre?
- Claro, alli es temporada alta. No es que haga un calor de pelotas, pero no te imaginas como está Maspalomas en esta epoca del año.
- ¿Maspa... que?
- Maspalomas Marckitos, es la zona gay de playa de Gran Canaria, al sur de la Isla mira vamos a mirar unos vuelos y se lo comento a los chicos.

Fran era muy eficiente, a los pocos dias teníamos hoteles, vuelos y coches y unos pocos dias de vacaciones para hacer una escapada en pleno invierno a las Islas Canarias. Al final, por la temporada invernal el viaje no salió tan caro.

Fran me regaló incluso un "jockstrap", que era un calzoncillo que no tiene parte trasera muy gracioso, "para las fiestas" me decía, "pero si siempre vamos desnudos" pensé yo.


Los jockstrap, calzoncillos sin la parte de atrás


En el avión ibamos Fran y yo en una fila y Alberto y Alejandro, su nuevo toyboy, en las partes de atras, el viaje no dura mas de 3 horas y fuimos prácticamente durmiendo. Resultó muy dulce sentir la cabeza de Fran sobre mi hombro cuando empezó a dormir. No podía negar que se me caia la baba por mi amigo y verle ahí tan tierno era un placer. Asi que le acariciaba la barba y se quedaba dormido mientras no podía parar de mirarle.

Cogimos el coche de alquiler y en poco tiempo habíamos recorrido la isla hasta la punta sur, donde se encontraba la localidad de Maspalomas y en ella la famosa Playa del Inglés.

Maspalomas era precioso, mucho más bonito de lo que imaginaba, con enormes playas rodeadas de unas dunas de arena del desierto. Campos de golf y tiendas chulisimas, casas blancas y hoteles preciosos. Aquello era un autentico paraíso.

Llegamos al hotel y a medio dia nos vamos ya para la playa que esta cerca del Faro, donde hay unos hoteles de la leche y muchas tiendas. En la playa hay gente en pelotas y otros que no, así si se puede hacer nudismo, claro que nosotros aprovechamos. La gente se le quedaba mirando el cipotón de Fran, y yo como soy polla de sangre pues nada. Nuestros dos acompañantes se quedan en bañador.

El agua está congelada, muy fria para bañarse. Asi que lo intento pero nada.

- La diversión no está en el agua Marck, está en las dunas.
- ¿En las dunas? Pero si eso es un desierto!
- Anda, anda, vete para allá a mirar el desierto - dijo con un tonito Alberto.

Los muy cabrones ya conocían Gran Canaria, resulta que la zona de las dunas es una famosa zona de cruising, de tal manera que andando por ahí en algunos recovecos encuentras a algunos de los bañistas de la playa dispuestos a tomar el sol follando.

Fran y yo nos adentramos en las dunas, la verdad que teníamos que andar bastante, el calor y el largo paseo para mi se me hizo incomodo, y mas sin saber si iba a pillar nada aquella tarde allí en medio de una playa enorme.

Y después de un buen paseo, aparecen unos cuerpos tapados por las dunas de aquel desierto. Es un chico, esta desnudo, cuerpo moreno y tatuado, se está tocando el rabo, esta debe de ser la señal.

- Vente - dijo Fran cogiéndome de la mano en dirección a su presa

Tímido acercamiento de los dos, él empieza a tocarse más el rabo mientras nos acerca con la mano y dice.

- You are fucking hot - en inglés con un pronunciado acento alemán.

Nos acercamos y yo vigilo que nadie nos sigue pues ya hace un rato que veo que alguien nos pisa los talones, pero le he perdido de vista. "Un pesao" pensé.

Nuestro alemán, peludo y fuerte, del tipo que le gustaba a Fran rápido dejó de tocarse el rabo para arrodillarse y comernos las pollas a Fran y a mi con autentica ansia, nos quedamos un poco sorprendidos, sobre todo por la actitud pensamos que seria activo, pero ante semejante maromo a mi me daba igual que fuera activo o pasivo, lo que estaba claro es que Fran se quedó un poco decepcionado. Pero el tio mamaba como un profesional, no se quejaba ni cuando se me doblaba al fondo de su garganta y no dejaba incluso de lamernos las pelotas para volver a sacar su lengua, recorrer nuestras pollas y volver a metersela en la boca casi sin esfuerzo.

- You are fucking hoy guys - repetia - fuck me now! - El mensaje estaba claro, "condones" pensé pero Fran ya estaba quitándose la mochila donde , mas avispado que yo, llevaba gomas y lubricantes.

El alemán se puso a cuatro patas dejandondos con la visión de semejante trasero, fuerte y grande. Fran empezó a calentarle metiendole un dedo lubricado, lo cual no le costó mucho y después otro dedos más, y otro...  y otro, aquel cabrón tenía el culo dilatado como un animal y sin popper ni nada. Se le abría el ojete con una facilidad tremenda y tremenda fue mi erección al ver el show, al aire libre, alli, en medio de la playa. Asi que el alemán agarró mi rabo y se lo llevo hasta el culo con ganas, así que Fran me lo sujetaba mientras yo me disponia a entrar

Le entró como la seda, lo tenía muy abierto, al principio soltó un quejido como de peli porno pero cuando empecé a bombear noté su respiración y gemidos mucho más naturales.

- I want it harder (quiero mas duro) - no paraba de decir a lo que yo iba aumentando el ritmo a medida que podia para complacerle.

Pronto nos sobresaltó un desconicido, alguien salio de entre las dunas, yo la saque ante aquella figura, que pronto adivine era la de Alejandro, el nuevo novio de Alberto.

- Coño, Alejandro, que susto tio... - Él no paraba de mirar al alemán,
- Anda, por mi no os corteis, podeis seguir - dijo mientras se tocaba el paquete con una mano. Fran y yo nos miramos y pensamos que aquello no podia ser una buena idea. ¿sabría Alberto que su chico estaba allí? Era la pregunta obvia que nos pasaba por la cabeza.

- I want you both inside me (os quiero a los dos dentro de mi) - dijo el alemán ajeno a nuestras dudas sobre lo que estaba pasando.

A lo cual Alejandro no tardó en quitarse el bañador y dejarnos ver la tremenda erección que ya traia de las dunas.

- Joder Marckitos, vamos a follarnoslo los dos, que morbazo, nunca he hecho una doble penetración tio.
- Pero.... - yo seguia mirando a Fran con cara de querer la aprobación para mi primera doble penetración idea que me excitaba y me acojonaba a partes iguales, por algo iba a tener que tocar al novio de mi amigo
- Túmbate tu en la arena y yo voy desde arriba, asi tenemos espacio. Fran que te la coma mientras tanto.

"La ibamos a liar, ya verás como la vamos a liar" era lo único que podia pensar, imagino que Alberto llevaba solo unos pocos dias con el chico y no sé si habían hablado de ello, pero me extrañaba de Alberto, ya que sus chicos nunca se venian con nosotros.

- ¿Estas seguro Alejandro? ¿y Alberto? - Bien tirada, Fran tenia más mano que yo.
- Alberto está en la playa dormido tio, no pasa nada.

El tio ya tenia la polla fuera y se calzaba un condón mientras yo tenia al alemán encima mio, me estaba rebozando bien en arena, intentando que no pasará de mis espaldas pues una metida de polla con arena no le gusta a nadie (creerme).

Y Alex llego por arriba y empeze a sentir la presión de su polla contra la mia, que ya estaba dentro y apretaba con fuerza la mia. Tenia que apretar al mia para que no se saliera del culo, pues el tio desde arriba imprimia fuerza.

- No entra tio. Échale mas lubricante - le pedí al ver que aquello no avanzaba. Alejandro cogio mi lubricante y le puso mas al alemán, que estaba cachondisimo , no paraba de gritar y nos iba a joder nuestra intimidad con sus gritos, pues había gente paseando por las dunas que se iba a percatar de nuestra escenita.

- Entro tio - Y con lubricante y paciencia conseguimos meterle las dos pollas. Cuando Alejandro entró entero me empezo a rozar con los huevos con lo cual a mi desde abajo excitaba, al sentir el apretadisimo culo del aleman junto a los huevos de Alex dándole a mi polla y a mis huevos y mientras, miro para arriba y veo a nuestro germano comiendo el rabazo de Fran, todo esto a plena luz del dia con el sonido del mar .... exitante tanto que...

- Hostias cabrones me corro vivo !!!! - Grité como un animal a las pocas embestidas con aquella escena tan morbosa.

Alejandro no tardó en culear un poco mas  y sacarla , quitarse la goma y echar una corrida enorme sobre el culo y las espaldas del alemán y empapar mis huevos con la lefa que iba cayendo. Y Fran que tenia los ojos como platos llenó de leche la boca del alemán que se lamía como si no hubiera fin, menudo vicio tenia

Nos quedamos los cuatro tomando aire, locos, sonrientes, cara de pillos pero sin saber si lo que estábamos haciendo iba a tener las consecuencias que preveníamos.








viernes, 22 de junio de 2018

Capitulo 22: El hetero


La consuelo del frio invierno en Madrid es que al menos, a nosotros nunca se nos van las ganas de salir. Lo que si se nos fué como de la noche a la mañana a Fran y mi fueron las ganas de follar. Y es que del subidón de testosterona al bajón hay unos pocos dias, haciendo realidad la máxima de la física de que "todo lo que sube acaba por bajar".

Los chicos y yo saliamos saliendo bastante por Chueca a parte de cines y exposiciones, a parte del deporte y el tenis, pero no saliamos tanto a follar como en verano. Eso si, yo seguía con las piernas temblando cada vez que recordaba aquella fiesta privada en el Copper. La excitación del subidón de marihuana y las sensaciones de placer ampliadas a mil.

Unos de  esos días de domingo, después de salir el finde era costumbre ir a jugar al tenis a la Casa de Campo de Madrid. Había quedado con Santi, uno de los amigos del barrio de toda la vida, era un chaval majisimo, amigo de estos desde pequeñin y su novia y yo también eramos muy amigos. Sabia que Santi le daba bien a los porros, y cuando eramos jóvenes fumábamos algo en la Universidad, asi que le dije que se trajera unos pocos para después del partido, pensando en quizas repetir la experiencia de la fiesta privada con la "maria" que me diera mi amigo por mi cuenta.

Y así hizo Santi, después de nuestro partido en la Casa de Campo ambos estábamos sudando de lo lindo, así que nos disponíamos a irnos a las duchas pero antes Santi quería salir fuera para fumar un poco, pues el tio fumaba como un carretero.

- Venga Marckitos, fumate un "peta" conmigo, ¿o ahora que eres mariquita no te mola?

Santi siempre estaba vacilando, era el tipico hetero de barrio, un poco poligonero que llamariamos en Madrid, con pinta de niño malo, sin un pelo en el cuerpo y la cabeza un poco rapada, eso si, extremadamente liberal y abierto a todo, un izquierdista en sus años mozos y el terror de las nenas, pero un tío de barrio.

- ¿Qué? Joder Santi tio que acabamos de jugar un partido, casi no puedo ni respirar.
- Anda maricón dale unas caladas.
- Venga va, pero poco tio, que me pone muy cachondo cuando fumo
- Uy a ver si me vas a dar por culo eh! - Bueno, las bromas de Santi respecto a los gays a veces me ponian un poco nervioso, pero sabía que no lo hacia sin mala fé.

Terminamos unas caladas en las afueras del recinto y le dije a Santi de ir a la ducha a ver si me despejaba pues nada mas le había dado un par de caladas volví a ponerme cachondo como un animal. Esperaba no empalmarme, que es el miedo que todo gay tiene en los vestuarios.

Santi no paraba de reír, así que empezamos a desnudarnos en las duchas que hay en la planta de abajo, donde casí nunca hay nadie. Santi, como no, empezó con sus bromas:

- Eh Marckitos, ¿te mola mi culete? - me decía mientras me hacia "un calvo" (enseñar el culo) el muy cabrón.
- Quieres parar de una vez!  - le decia con esas risas que nos echabamos mientras me quitaba la ropa  bajo los efectos de la marihuana.

Me metí en la ducha mientras obsevaba que Santi estaba muy bien de cuerpo, el tio estaba muy marcado aún cuando no habia pisado un gimnasio en su vida, comia lo que queria y todo el mundo sabía que su deporte favorito era beber cerveza.

- Cabrón no sé como lo haces para tener ese cuerpazo - le dije
- Oye, que tú también te estas poniendo cachitas chaval, mira que pectoral niño - me dijo tocando una teta, algo que me extrañó bastante por lo incomodo de la situación entre un tío hetero y uno gay en los vestuarios. "No le des mas importancia Marck" me decía a mi mismo, será producto de la marihuana.

Unos chorros de agua y jabón y Santí estaba ya secándose, eso si, mirandome fijamente mientras yo me duchaba, fácilmente podía ver como se empezaba a tocar la polla con la toalla, aquello ya me estaba extrañando del todo y no sabía si estaba flipando pero Santi no tardó en decir:

- Joder Marckitos, sabes que algunas veces me molaría probar con un tío

Vaya, no sé porque era algo que me imaginaba, la fantasía del hetero, y aquello no, no eran imaginaciones mías.

- Pero que dices tio, pero si no puedes ser más hetero.
- Pues tio, a mi me molaría probar con un tio, y mira contigo, que ya nos conocemos ¿no?
- Joder que nos conocemos desde pequeñines, anda tira que estoy fumado y cachondo eh! - No sé porque dije eso, pero lo dije en la excitación del momento sin pensar en hacer nada con aquel chaval.
- Anda tio, ¿porque no me la chupas  un poquito? joder me han dicho que lo mejor es que te la chupe otro maromo. A mi nunca me la ha chupado un tio. Anda que no se lo digo a nadie

Santí ya tenia su polla circuncidada fuera, tenia tatuajes cerca del ombligo lo cual le hacìa muy interesante. Entonces mientras estaba de pie y el sentado Santi alargó la mano y empezo a rozarme el rabo a través de la toalla. No daba credito pero tampoco me aparté, el efecto de la marihuana no me dejaba pensar con claridad en esos momentos.

- ¿Y si te la chupo un poco tio? - Me decia mientras iba a acercando su boca y me iba quitando poco a poco a la toalla.

Estaba claro que cuando empezó a comerme la polla lo hacia con ritmo, con frenesi y con la mentira de que jamás había estado con un tío, no cabe duda de que el chaval tenia experiencia y yo no era tonto. Ni timidez ni nada, me vi con la boca de mi amigo en mi polla mientras se pajeaba y yo miraba la puerta de aquel vestuario vigilando que no entrara nadie por allí.



- Pero Santí que cojones haces.... ahhggg. - Aquel chaval se la comia a fondo y le importaba poco o nada las arcadas que iba soltando cada vez que mi polla le tocaba la campanilla. Llegando a la lagrima cada vez que se atascaba en una arcada producto de las ansias con las que me comia la polla.

Hasta que a los pocos minutos me pidió lo mismo.

- Jo que bueno niño, anda Marck, chupamela un poquito - Santi se puso de pie ahora, tenia los ojos muy rojos, estaba nervioso pero rapido se quitó la toalla, estaba muy cachondo, con la polla durisima y chorreando de liquido seminal que me la dejaba muy húmeda.

No estaba seguro de aquello fuera buena idea pero ya no podía parar, asi que me dediqué a comerle la polla primero despacio y fui aumentando el ritmo poco a poco,

- Joder chaval, ya me gustaría que mi piva me la comiera asi de bien

Me lo tome como un piropo, aunque cuando llevaba a penas poco más de un minuto Santi me apartó se corrió soltando por su boca de poligonero todo tipo de gemidos:

- Ah , joder Marckitos tio, me cago en la puta... joder que corridón, hostias - tenia me dejaba el pecho empapado de lefa - uffff

Siguió corriéndose bastante tiempo, echando una gran cantidad de leche, parecía que no se acababa nunca y que Santi llevaba bastante tiempo sin follar con su novia.

- Joder Marck que bueno cabrón. Tio no le cuentes nada a Patri - su novia - de esto ¿vale?
- No, no si.... ni yo se lo que ha pasado pero vamos que no es la primera vez que te comes una polla cabrón.

Aquel comentario no debió de sentarle muy bien, obviamente aunque Santi iba de hetero algunas experiencias había tenido con hombres. Pero no le gustó que lo dijera.

Todo aquello fue un error. Cuando volví a quedar con Fran y demás me dijeron que mi amigo no volvería a llamarme, y no se equivocaron, jamás volvimos a jugar al tenis juntos.  Mis desvarios con la marihuna me llevaron a la reflexión que debía darme un descanso después de estas ultimas aventuras.

Pero pronto iba a llegar alguien nuevo a nuestras vidas que no me iba a dar descanso a mi.




sábado, 19 de mayo de 2018

Capitulo 21: La fiesta privada.


- Imagino que se lo dirás a Alberto ¿no? espero que no tenga que enterarse por mi - le dije al chaval que casi no podía mirarme a la cara.
- Joder Marck, tío, si no es que este mal con Alberto ni nada...
- Ya, si ya os veo - a veces hasta la pareja más perfecta por fuera puede tener problemas por dentro
- Es que... somos hombres tio.
- Venga joder, mira se lo vas a decir, tienes hasta el finde, o se lo dices tú o espero no tener que decírselo yo.

El chaval salió de la Sauna con cara de vergüenza y pude ver desde la piscina como se vestía. Yo no me comí un colín aquella noche. Había ido allí para nada porque los ambientes de la sauna son un coñazo entre diario.

Esperé hasta el fin de semana, hasta el sábado inclusive, que era cuando íbamos a quedar todos para tomar algo por Madrid y salir a cenar. A medida que iba pasando la semana, mi libido hacía como el tiempo en Madrid en Otoño, se iba enfriando a una velocidad pasmosa.

Nos reunimos como de costumbres en tribunal y antes de entrar al Studio 54 invité a Alberto a que se quedará conmigo para fumar un cigarro, mientras los demás se iban dentro. Como no estaba seguro de que decirle empecé a tantearle un poco:

- ¿Que tal la semana? ¿Qué tal con el noviete? ¿Todo bien con él? - Venga, vale, lo admito no sé disimular muy bien.
- Vamos coño Marck que ya me lo ha dicho...
- Joder menos mal, porque me había preparado el discurso toda la semana ¿y como estás?
- Pues mira me ha jodido que no me lo contará antes ¿sabes? yo ya me lo olía, pero al final lo hemos hablado y mira, paso de hipocresías, mejor ser pareja abierta y más con nuestra diferencia de edad
- ¿Pareja abierta? Pero, ¿eso que es... - a mi todo eso me sonaba rarisimo.
- Pues como tu y Fran pero siendo pareja - zasca!
- Bueno, es que... a ver yo si fueramos novios no sé si haríamos las cosas que hacemos, y no te creas, hubo una vez que no me gustó verle y creo que a el tampoco le gustó cuando estuvimos en Barcelona.
- Pues ya te digo yo que no, pero no sería muy diferente, mira Marck, yo todas las parejas que conozco que llevan años juntos, son pareja abierta, los hombres no estamos predestinados para ser fieles.
- Pero que dices ... yo si tuviera un novio - vaya, como sonaba eso - no creo que me diera por "compartirlo".
- No se trata de compartir, se trata de verle disfrutar.
- Ya pero con otro...
- Eres muy joven Marck... algún día lo entenderás

Dejamos la conversación un poco aparcada y volvimos al local, estaba claro que yo todavía no tenía mucha experiencia en el mundillo, y aquello me parecía cosas de "modernas" pero lo respetaba, y le dije a Alberto que respetaba su opción de pareja, como no, aunque no podía compartirla.

Yo no había llegado a los treinta años y todo aquello me sobrepasaba, ni siquiera me imaginaba con un chico, al menos uno que no fuera Fran. Tendría que decirselo a mi familia, ... ufff ... Volvamos a disfrutar.

- Esta noche tenemos una fiesta "privada" chavales - dijo Fran después de hablar por su teléfono móvil.
- ¿Una fiesta privada? - Pregunté yo curioso.
- Sí, algunas veces cierran el Copper al público, generalmente por fiestas de encargo de los amigos de los dueños, y hacen alguna fiestecita a puerta cerrada, de madrugada cuando el público se ha ido del local.
- Me da a mi que este tipo de fiestas no te va a gustar Marck - dijo Alberto en tono paternalista que no dudo en descartar la invitación de Fran.



Aquello parecía un buen plan, así que Fran y yo nos fuimos moviendo de Chueca para Tribunal a altas horas de la madrugada ya para acceder al Copper, que tenia las luces apagas, pero que nos abrieron la puerta después de una llamadita.

- Welcome chicas! - Nos invitaba a entrar uno de los camareros, bastante alegre la verdad.

Y como de costumbre nos desnudamos y nos fuimos para adentro. Pero al llegar, la gente chick y cool que esperábamos encontrar, no era tal, mas bien un publico mayor, bien pijo y con algún que otro famosillo, que yo practicamente  no conocía porque al verdad, pasaba bastante de la televisión y de los famosillos de turno.

El local estaba algo diferente. Larguísimas alfombras jalonaban las estancias, esculturas en la barra y elegante iluminación, unos sillones. Todo ello iluminado con luz tenue, y ambientado con música barroca.

- No estaba permitido hablar, “sólo sentir”. - Dijo el camarero.

Camareros con máscara pasaban con bandejas de champagne y preservativos. Todo ello me resultó gracioso. Aquel local no pegaba nada con esa imagen que intentaba dar, pero los dueños sin duda se habían currado un ambiente especial para aquella noche y yo me sentía francamente halagado por la invitación.

Así que Fran y yo que debíamos de ser de lo más joven que había allí nos pusimos a hablar un poco con aquellos hombre, algunos bastante cultos e interesantes y algunos de ellos bastante atractivos, para que negarlo.

El caso es que yo estaba viendo a la gente bastante animada, casi eufórica. Sin duda un ambiente mas desenfrenado que los días normales en el local.

Poco a poco se fueron haciendo parejas, tríos y más convinaciones. Los asistentes que deseaban, comenzaban a tener sexo sin pudor. Algo en el ambiente era mágico, todo fluía.

Uno de esos hombres con los que hablaba con muy buena planta se me acercó y me preguntó si quería fumar un poco de marihuana con él, la verdad es que me resultó muy raro porque aparte de algún porro en la universidad poco más había fumado y menos en lugar así.

- Claro ¿porque no? - el ambiente invitaba a experimentar. Un par de caladas que rápidamente inundaron mi cabeza de una excitación increíble.

Mi hombre me llevó a uno de los sofás donde había dos hombres más. De repente me vi envuelto en algo inefable. Comencé a sentir manos y bocas por todo mi cuerpo; me estremecía con las caricias en mi cuello al tiempo que sentía manos que subían por mi entrepierna, por mi espalda, por mis pectorales… Decidí no juzgar lo que estaba sucediendo, había venido a experimentar, estaba un poco colacado y eso era, sin ninguna duda, lo que iba a hacer.

Me sentía deseado y poderoso igual o más que cuando tomaba anabolizantes. Sentía que cada caricia redondeaba y daba forma a cada una de las curvas de mi cuerpo.

De pronto, uno de los hombres que tenía a mi espalda comenzó a lubricarme lentamente el culo. Poco a poco otras manos fueron acariciando mis hombros mientras deslizaba por la espalda hasta llegar de nuevo al agujero de mi trasero.

Mi grado de excitación era absoluto. Comencé a besar los labios de aquel hombre maduro y atractivo, mientras sus manos jugaban suavemente con mis pelotas. Sus labios eran grandes, carnosos, sus besos tiernos, húmedos, con la cadencia exacta de alguien que ha besado muchas bocas. Nuestras lenguas jugaban y se entrelazaban, y mi cerebro estaba cada vez más embriagado por los efectos de la marihuana.

El hombre que estaba detrás de mí separó mis piernas y acercó su enorme polla a mi espalada mientas yo estaba completamente excitado y se colocaba un condón. Poco a poco comenzó a introducirlo dentro de mí. A medida que empujaba sentía como iba llenándome, cada caricia de piel se mutiplicaba. Un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando noté percutir su glande, caliente y duro, contra mi.

Uno de los hombres observaba, mientras el otro no paraba de empujar su polla contra mi. No dejaba de mirarme. Era una mirada conocida, una mirada que aumentaba mi morbo y que me incitaba a probocarle mientras me masturbaba. Podía sentir como crecía su excitación con cada gemido que salía de mi boca mientras era follado por otra polla una y otra vez.

Se iban cambiando hasta que el tercero me la metió pero se corrió en cuestión de segundos, lo cual yo tambien aproveché para echar una lechada descomunal.


Todo había sido muy precipitado y animal, había perdido a Fran de vista, así que aproveche para darme un agua refrecante en el lavabo y despejarme un poco.

Cogí un poco de aire y me sentí mejor y despejado, pero viendo a mi alrededor me di cuenta de que en aquella fiesta, todo estaba muy desfasado. Fran vino con cara de susto:

- Oye Marck, para mi que esto ... esto es una "sesión" tio
- Una "sesion" ¿de cine? - dije yo riendo un poco colocado
- No, nos vamos

Y me cogió de la mano y no hubo mas preguntas, sé cuando Fran se pone serio, así que nos fuimos corriendo de ahí con cara extrañada.

Fran me explicó lo que era una "sesión", yo creía que no era tan inocente pero todavía me quedaba mucho por aprender de aquel mundillo. ¿Parejas abiertas? ¿Sesiones?

Que extraño me empezaba a parecer todo.

Aun así, me quedé varios días pensando en la aquella follada tan intensa que me había dado un poco de marihuana.







domingo, 8 de abril de 2018

Capitulo 20: El chat.



El verano estaba llegando a su fin.

Los dias se iban haciendo más y más cortos, el calor se nos iba y con ellos la sensación de tener un verano totalmente diferente a lo que había vivido hasta ese día. Un verano loco, divertido y lleno de color. Mi primer verano como gay lo estaba disfrutando como un enano.

Alberto nos llamó a consulta y nos retiró los anabolizantes que ya me empezaban a hacerme sentir muy agresivo y después de unos analisis nos metió en el "post-ciclo", mas pinchazos pero de otras hormonas esta vez, sabia que mi libido iba a morir en poco tiempo, así que tenía que aprovechar lo poco que durará aquello últimos dias de verano.

Yo estaba muy feliz por Alberto, estaba empezando a salir con un enfermero guapísimo y bastante más joven que él y aquella relación parecía idílica, dos profesionales, serios, guapos, trabajadores, eran la pareja modelo y yo sentía devoción por Alberto, que se había convertido en mi medico y que incluso había estado en mi casa cuando tuve una infección de anginas por el aire acondicionado dándome todo tipo de cuidados.

Al final de aquel verano hacia un tiempo que había cambiado de empresa, con la esperanza de un futuro profesional mejor me fui adaptando poco a poco a mi nuevo ambiente de trabajo. Allí era "hetero", todavía estaba sondeando el ambiente y la verdad es que en mi entorno profesional no había coincido con muchos gays, por no decir ninguno, que yo supiera.

Tenía un horario extraño ya que trabajaba por la tarde para la sección de mi empresa en América. Así que algunas veces si me retrasaba me tocaba quedarme totalmente sólo en la oficina.

Uno de esos días fue el día que me trajeron el invento del año, estaba yo configurando el recién llegado iPhone a nuestro pais, y me quedé hasta tarde en la oficina tratando de configurar ese aparato que me tenia enamorado, y viendo algunos sites de aplicaciones y algún sitio para salir el finde que me había propuesto Fran.

Hasta que en una de esas paginas me salio una publicidad que me llamó la atención:

"Quieres chatear con chicos gays de tu ciudad"

Click.

Dicen que no es bueno quedarse con la curiosidad en el cuerpo.

"Elige un nick"

Bueno, ya había chateado en el IRC cuando era más joven, ¿que apodo ponerme? No sé, la primera mierda que me paso por la cabeza: marckitos28, pues lo más típico del mundo.

Bueno, pues un chat, una habitación virtual con chicos... tu y otros tantos, saludas con un hola y empiezas a hablar. Me pareció una chorrada autentica. Dejé pasar un rato mientras configuraba aquel revolucionario teléfono. Y apareció un privado.

- MuscleMadrid: Hola
- marckitos28: Hola
- MuscleMadrid: foto?

La foto, claro, pues tenia algunas fotos, ninguna foto interesante tengo que decir. Ni se me pasaba por la cabeza en aquello momentos ni era tan habitual las fotos morbosas. Pero ahí tenia un telefono con camara, la hostia, seguro que ni tenia buena resolución. El me envió una suya, joder estaba muy bueno el cabrón.

- marckitos28: espera, ahora te mando.

Me fui al baño, y me quité la camisa que llevaba puesta y me hice una foto del pecho. Era lo más porno que se me pasaba por la cabeza.

Me fui al baño, y me quité la camisa que llevaba puesta y me hice una foto del pecho.

- MuscleMadrid: Molas tio, ¿te apetece real? ¿zona?

¿Real? Imagino que quería quedar fuera de ese mundillo virtual, a mi eso de quedar con un tio en su casa no me hacía la más mínima gracia, pero he de reconocer que el chaval estaba muy bueno y a mi se me acaba mi verano. Pero la verdad es que lo que me resultaba algo raro era ir sin Fran. Me sentía que estaba haciendo algo "malo"; pues al fin y al cabo eramos compañeros de este tipo de aventuras, aunque nunca habiamos hablado de que lo nuestro fuera algo exclusivo y tenia pánico a la conversación de " a donde va lo nuestro ". Pero como Fran siempre habia gustado de hacer trios y demás me dije, ¿porque no?

Resulta que ambos estábamos cerca de mi trabajo, y después de chatear un rato más no se porqué me convenció para ir su casa. Combinamos en que a la salida del curro me iría para allá, estaba a penas un par de calles mas allá de Arturo Soria.

Y allí me presenté un poco nervioso, era la primera vez que hacía una cosa de esas, llamé al telefonillo y me abrieron. Al llegar allí estaba él. Era el tío de la foto pero no podía dejar de pensar lo primero es que en la foto él estaba mucho mejor o debía de ser una foto algo mas antigua. Me invito a una cerveza y nos sentamos en el sofá.

- Te importa que me ponga un poco más comodo? - Me dijo

Se fue al cuarto mientras yo apuraba mi cerveza pensando que estaba haciendo allí y volvió en calzoncillos tocándose el paquete.

- Estoy muy caliente tio...

No hizo falta mas para ponerse de rodillas y empezar a bajarme los pantalones mientras se empezaba a pajear. Yo salía del trabajo y ni me había duchado antes de ir para allá. Me bajó los pantalones y le molaba el olor a "hombre", me olía, me olía mucho y eso le ponía muchísimo pero yo no conseguía entender esos fetiches con los olores.

 Me empezó a comer el rabo y después hice yo lo mismo con su olor a jabón recien salido de la ducha, no se, pero no me encontraba en mi sitio. Pensé que follando seria mejor, como eramos versátiles empezó a follarme, y yo me dejé de llevar, faltó lubricante (siempre necesario) y me ensalivó el culo con cuidado, empezó a follarme pero a la mitad del polvo todo lo que quería era largarme de allí. Afortunadamente se corrió rápido y así tuve la excusa perfecta para largarme. No es que nada hubiera ido mal pero simplemente no me encontraba a gusto.

Él debió de notar que me quería ir sin tomar otra cerveza, y no volvimos a cruzar otro mensaje y se despidió de mi en la puerta.

Mi primera vez en el chat había sido un fiasco. No sé porque pero me dije que aquello no era para mi.

Como todavía estaba bastante cachondo y me había largado sin correrme sabía que la sauna Paraiso todavía estaba abierta. Así que me fuí para allá con la intención de encontrarme algun pasivo con el cual aliviarme.

La sauna no tenia mucha gente un dia de semana. Nada que ver con el finde, pero habia unos tios buenos, uno de los cuales me encontré cuando iba a la piscina. Lo vi de lejos y me fuí a relajarme allí con él, entre burbujas a medida que me acercaba su cara me empezaba a resultar familiar, muy familiar. El evitaba mirarme. Hasta que estuve delante de él y me di cuenta de le conocía y del porque me estaba evitando.

Había pillado en la sauna al novio de Alberto.






martes, 13 de marzo de 2018

Capitulo 19: Barcelona


Mañanas de playa, tardes de tapeo y noches de zorreo. Sitges es un pueblo que tenia mucho que ofrecer al turista gay, pero a las pocas horas de estar allí se despertó mi moriña con Barcelona. Cuando era pequeño vivia entre Girona y Barcelona por el trabajo de mi padre. Aquello que dicen que una vez has vivido cerca del mar siempre lo echarás de menos es muy cierto.

Aquella noche cogimos el coche los cuatro y nos fuimos por el Eixample, el barrio mas centrico y gay de Barcelona. No era Chueca, no, pero Gayxample, como popularmente se le conocía, tenia un color muy especial en verano y unos maromos de escándalo.

- ¿Os habéis dado cuenta la cantidad de musculocas que hay por aquí? - pregunto Fran extrañado. Tanto anabolizante junto no era normal
- Al parecer - contestó Alberto - están organizando una fiesta nueva, con música electrónica y esas cosas, y la han publicitado bien con cachitas depilados ... Circuit o algo así creo que se llama.
- Pues está claro que después de cenar tenemos que ir - dije yo muy entusiasmado.
- Esas fiestas techno son insoportables si no te metes pirulas hasta las trancas, van todos finos - dijo Fran - yo voto porque vayamos al nuevo Open Mind que esta aquí cerca y me han dicho que es enorme!
- Tu y un cuarto oscuro, como te gusta ir a tiro hecho - concluyó Alberto

Y allí nos fuimos. Dejariamos la Circuit para otro verano, porque el Open Mind nos caía a tiro de piedra. Este bar era el nuevo local de Barcelona. Era enorme, el Copper parecía de juguete comparado con su hermano mayor, dos plantas enteras diseñadas para el sexo. La planta de arriba permitía ver la de abajo. La decoración era muy curiosa, jugaba muy bien con los contrastes e incluso había una bañera decorando la estancia.


OpenMind en Barcelona


Al poco de entrar nos dimos cuenta de que muchos de los chicos que estaban en el bar eran turistas extranjeros que estaban en Barcelona. Osea. que vamos a conocer otras "culturas".

A mi esto me encantaba pues al fin y al cabo, por Madrid ya conocíamos a la clientela de algunos bares y es obvio que en estos sitios buscábamos mas la "novedad". La verdad es que estés en Madrid o en Barcelona, si algo no cambia con los locales grandes es el dar paseos para aquí y para allá a ver lo que encuentras. Javi se había ido a conocer a un chaval que había conocido en una página de contactos, donde se tiraba todo el dia. Como siempre Alberto se fue por su cuenta y Fran y yo, no me digas porque, pero no coincidíamos aquel dia a quien queríamos atacar. Así que cada uno por su lado, que ya era tarde y teníamos todavía que volver a Sitges.

No tardé mucho en subir a la segunda planta y encontrarme ahí a un tío muy, muy cachas, me daba respeto hasta a mi, era enorme, mira que nosotros estábamos inflados, pero este tío debía de comer como un animal, pensé que debia de ser un profesional del culturismo. Creo que iba un poco bebido, pero sin terciar palabra se me arrodilló y para mi sorpresa, aquel enorme tio me comió el rabo deliciosamente. Me cogía con fuerza mientras que gemia con una voz ronca y muy varonil.

No tardó mucho en pedir que le follará en inglés, no se de donde sería, pero yo que nunca me había follado un culturista no perdí la oportunudad pues menudo culo tenia, era enorme como todo él, y yo testosterona arriba, le di rabo sin parar hasta mientras ponía el culo y lo acercaba contra mi con una fuerza descomunal. Follabamos muy fuerte. Con los gemidos del amigo veo venir a Fran, que quería unirse al grupito al ver a semejante maromo.

Pero entonces cuando se fue a acercar el culturista le retiró la mano. Y Fran sin decir mas se fue.

No me digáis el porque, pero noté en la mirada que algo le estallaba dentro. Eran celos. Me extraño mucho, puesto que en la relación que teníamos no había cabida para los celos, pero me lanzó una mierda que se me quedaría en clavada durante días.

Y en principio eso me gustó.

Seguí dándole pero bien al cachitas, imaginando que quizás serian tonterias mias,  le puse boca arriba  y me corrí con mi musculoso y el hizo lo propio llenando de lefa sus abdominales en una de las muchas camas destinadas a ello. Me di un agua y me bajé con Fran y con Alberto, que estaban tomando algo y sudados, lo cual me hizo como siempre perder la noción del tiempo, interpreté  que habían estado follando ambos.

Tomamos una cerveza y cogimos el coche de regreso a Sitges, Fran estuvo raro, distante y callado buena parte del trayecto. Los dos íbamos sentados delante mientras yo conducía, el miraba por la ventanilla a la preciosa ciudad condal.

Le cogí de la mano, me miró y sonrió, él cogió mi mano más fuerte todavía. Aunque esa me la iba a devolver.


miércoles, 14 de febrero de 2018

Capitulo 18: Sitges: La Playa del Muerto


Aquel caluroso verano era el primero que iba a viajar sin alguno de mis amigos heteros de toda la vida. Me daba cuenta perfectamente que me alejaba de ellos sin ser muy consciente aunque quería conservar una amistad que venia desde nuestra niñez.

Tocaba salir del armario, al fin y al cabo, que me fuera con un chaval que acaba de conocer, a casa de otro hombre entrado en edad, era cuanto menos raro, pues era la primera vez que no contaba con mis "colegas" para salir de viaje como hacíamos cada verano.

La verdad es que estaba deseando contarles mi nueva vida, siempre lo compartiamos todo así que estaba lanzado aunque tengo que reconocer que no fue fácil. Tome un descanso del zorreo para irme con ellos un fin de semana a cenar, pero las copas se nos fueron de las manos y salí del armario un poco borracho, lo cual fue un error, creerme, hacerlo siempre sobrios.

La verdad es que mis amigos se lo tomaron bien, e incluso la novia de uno de mis mejores amigos me dijo que era bisexual lo cual hizo que conectáramos muchísimo, a todos les extrañaba y les fascinaba este nuevo chico, Fran, y algunos me recriminaron, no sin razón, que hacía mas caso a los nuevos amigos que a los de toda la vida. Era obvió que con mi nueva sexualidad salia mucho más con los nuevos amigos, pero no quería perder a los amigos de toda vida y así lo dejamos pactado, pasará lo que pasará ahí estaban.

La noche antes de ir a Sitges, Fran y yo preparamos todo para el viaje, decidimos hacerlo en mi Seat Toledo casi nuevo que apenas había usado y así podernos hacer una rutita por Barcelona, ciudad en la que había vivido de niño. Nos cargamos bien de comida, redbulls, jeringas para los anabolizantes, unos paquetes de Marlboro y el pack de condones, lubricantes y popper a tutiplen.

El viaje fue larguísimo, aun turnándonos para conducir, porque a las cuatro de la mañana los dos estábamos deseando pirarnos a la playa, donde nos esperaba Alberto. Fue un error, los peajes entre Madrid y Barcelona hacían que la elección del avión fuera una opción mucho más rentable. Después entre Barcelona y Sitges había otro peaje más. Al menos teníamos coche para hacer lo que quisiéramos.

Llegamos a Sitges a medio día, y allí nos encontramos con una ciudad de encanto, casas blancas y calles amplias y lujosas, una iglesia que adornaba unas playas increíbles. Terracitas y calles llenas de hombres. El paraíso estaba, sin duda, en Cataluña.

Sitges, al anochecer.


La primera sorpresa de mi viaje llegaba nada más llegar allí, pues Javi , el "culpable" de mi primera decepción también estaba invitado y a mi nadie me había dicho nada, aunque no estaba Sergio que también era del grupo con el que salíamos con Alberto por Madrid pero que no había podio cuadrar su agenda con nosotros.

Javi estaba bastante desmejorado, le había visto ya después de nuestra diferencias y me habia intentado explicar toda la movida con Sergio, pero a esas alturas me importaba bastante poco, pues de otro modo seguramente nunca hubiera conseguido conocer a Fran. Sospechaba que Javi estaba usando drogas por su aspecto, cosa que posteriormente me reconoció. De todos modos, me di cuenta de que Sergio no mentía, y que Javi debía de tener ciertos sentimientos por mi porque el pique con Fran fue continuo los pocos días que estuvimos en Sitges.

Dejamos las cosas en nuestra habitación en casa de Alberto, nos dimos cuenta de que el médico manejaba bastante dinero, pues la casa era enorme y bonita, no debía de ser nada barato vivir en aquel pueblo de Barcelona. Nos duchamos juntos, lo cual a nadie le extrañaba ya que nos comportáramos como novios, y nos preparamos para salir.

Por la mañana nos dimos un chapuzón en las playas de la ciudad, preciosas, un paisaje de postal coronado por la preciosa Iglesia del pueblo. Comimos en el paseo marítimo, cerca de la calle que llamaban La Calle del Pecado donde estaban todos los locales de Ocio nocturno de la ciudad. Comimos muy bien y Fran y yo invitamos como correspondía a nuestra invitación a la ciudad y a la amabilidad de nuestro anfitrión.

Después de una pequeña siesta, estábamos mas que agotados del viaje, pero Alberto nos propuso conocer una de las playas nudistas que estaba un tanto alejada de la ciudad, la famosa playa del Muerto.

Fuimos en coche hasta la discoteca Atlàntida, allí habia un parking donde dejamos el coche y a pocos metros, al final del parking, se encuentra un sendero que sigue pegado al litoral y al otro lado pegado a las vias del tren. Aproximadamente un kilomentro después se encuentra la playa.


Coche, playa y calor en Verano


Una playa de piedra, un poco pequeña para mi gusto y donde hay un chiringuito para los bañistas con banderas gays, solo había hombres en la playa, todos en bolas. Nos desnudamos y no pude evitar fijarme un poco en Alberto, pues era la primera vez que le veía desnudo, seguía estando muy potente a su edad, digno de admiración no solo mía si no de los demás bañistas.

La gracia del lugar, es que la playa y el bosque están separados por unas vias de un tren a una altura considerable, asi que debajo de las vias, hay un tunel donde se pasa al bosque y... vaya con el bosque!

Aquello era como imaginarse un Copper gigante y al aire libre. Hacia mucho calor pero la gente iba y venia del bosque y se podía ver que había más gente detrás de las vías que en la propia playa.

Yo me empalme nada más pasar de immediato, Fran y yo nos miramos con cara de picaros y los dos, no tardamos en cruzarnos con un grupito que nos parecieron extranjeros y que rápidamente se nos acercó:

- Sei bellissimo. Mi piaci tantissimo - Dijo uno del grupo en un italiano perfecto. Yo ya me estaba poniendo caliente con esos italianos musculados, tatuados, con gorra y zapatillas de colores llamativos, con unos bañadores de ES collection, estaban a crujir:
- So, are you italian? Do you know what people said about italians? ... - (sabéis los que dicen de los italianos? les dije yo un poco vacilón, ya que ellos eran tambien bien chulitos)
Y rapidamente se bajó los pantalones y dijo:
- That we have huge cocks.... (que tenemos pollas enormes)

No sé el resto de los italianos pero estos se bajaron sus bañadores de marca, y sacaron 3 pollones que ya venían contentos de otras partes del bosque. Yo pensé que me quedaría de sin ser activo con esos culazos, pero no importó, nos comimos las pollas todos a todos y aunque iban muy de gallitos y nos follaron como un italiano sabe follar, también me dejaron follarles a dos de ellos, el único que no era versátil se quedó con Fran que acabó a cuatro patas con los italianos en la misma posición, asi que íbamos turnando los culos para irnos follando de uno a uno a todos esos culitos.
Cuando no pudimos mas empezamos a corrernos en el cuerpo de Fran uno a uno, echamos leche que hasta dejarlo blanco, al mismo tiempo y sin darnos cuenta habíamos formado un corrillo de personas que nos estaban viendo.

La primera vez que ibamos a la playa y la liabamos bien parda. Bueno, era lo que soliamos hacer, el resto del dia esperamos a Alberto en la playa, nos dimos un buen remojon sobre todo porque Fran iba lleno de lefa y allí no habia donde limpiarse más que en el mar, para el próximo dia llevariamos toallitas, que fue nuestro fallo de principiantes.

Cenamos en casa de Alberto y aquel dia estábamos derrotados por el viaje,  así que decidimos dejar los bares para el dia siguiente. Cuando llegué a nuestra cama Fran ya estaba roncando, me resultaba tranquilizante verle dormir, de lado, le cogí por la espalda y lo abrace, hasta dormir.