miércoles, 17 de octubre de 2018

Capitulo 30: París (Parte I)


Lo peor de la primera noche que conocí el Attack no fue que follará con Fran pensando en Pierre, si no que después follará con Pierre pensando en Fran.

Me estaba volviendo loco, pues lo pasaba genial con ambos, pero cuando estaba con uno pensaba en las cosas que tenia el otro, Fran era el malote desengañado del amor y por el cual se me caia la baba pero que nunca seria mi novio y Pierre era el niño bueno que toda madre querría para su hijo, y que, además, quería ser mi novio. Claro que con el tiempo vi que Pierre y yo "discrepábamos" en ciertas cosillas:

- Osea que ¿tú has estado en cuartos oscuros? - preguntó Pierre mientras despegaba su cabeza de mi pecho todavia sudado por la tremenda follada que me había metido.
- Pues... si, si, alguna vez - alguna vez no era mentir - tú.... tú ¿nunca? - pensé mientras miraba la mirada de terror de Pierre hacia mi como si fuera el autentico demonio.
- !Qué dices Marck! Esos sitios llenos de depravados, buscando sexo como enfermos, tratando a las personas como un trozo de carne... - Vale, estaba clara la postura de Pierre de estos sitios.
- Bueno, va gente de todo tipo, y no siempre tiene que ser asi
- Me estas diciendo que tu follas con un tio en un cuarto oscuro como acabamos de hacer nosotros
- No, no, claro que no, pero con pocos tios follo como contigo.

Sabía que a Pierre no le hacia ni puta gracia estos locales y menos que yo fuera. Estaba claro que era un chico tradicional y tampoco le negué que fue una mala decisión mia y solo mia el haber estado en estos sitios desde "primero de gay" y que por supuesto habían desvirtuado mi vision del sexo entre dos hombres, pero que ahora estaba con él, el sexo me parecía otra cosa, con él y con Fran

- Fran te gusta mucho ¿verdad?
- Pierre, no te he mentido nunca, si, si me gusta, nunca voy a llegar a tener algo con él lo sé, quizás como lo que yo pudiera tener ... o no queremos ponerle nombre ...
- Es como tu novio sin ser tu novio
- Deja de preocuparte por eso...

Había podido mantener a ralla esta conversación mucho tiempo, que siempre aparecia recurrentemente en alguna conversación, entendia la preocupación de Pierre pero intentaba darme un tiempo a mi mismo.

Sabia que estar con Fran seria compartirlo y que nunca sería "mio" pero también  una vida llena de sexo y desparrame y que con Pierre seria una vida llena de amor pero nunca podría acostarme con otro hombre.

¿Que hacer? Pues lo que cualquier joven veinteañero como yo haría en esos casos: el gilipollas. Darme tiempo con uno y con otro a ver como podia montármelo mejor

Para mas coincidencias llegó las de mi jefe:
- ¿Quien quiere ir a la sede de Paris por un cliente que nos esta dando por culo?
Yo no pensé mucho más y me ofrecí voluntario enseguida pues estaba enamorado de Paris, ademas unos dias allí sólo me vendrían de puta madre para conocer a algunos franceses. Asi que rapidamente llamé a Pierre, por eso de ser francés, y se lo comente:

- ¿Lo podrías alargar el finde? - Preguntó él
- ¿Por?
- Mis padres tienen una casa en Paris y podríamos quedarnos el finde y te enseño la ciudad.

No podía creer que Pierre se ofreciera a ello, pero no desaproveche la oportunidad, seria algo especial aunque yo ya conocía la ciudad verla con él lo haría todavia mejor.

- Me voy a Paris esta semana - le dije a la cuadrilla en La Latina aquel domingo - me quedaré el finde, se viene Pierre
- ¿Se va Pierre contigo? - preguntó Fran
- Solo se viene el finde ¿te molesta Fran?
- No ¿porque debería molestarme? - "porque si coño, porque si" me daban ganas de escupirle a la cara.

El lunes cogí el avión y pase casi cinco dias trabajando pero por la noche uno de los dias, y por supuesto antes de que llegará Pierre, me fui a buscar el bar de moda de Paris que se llamaba L'Impact.

Me di cuenta de que era el primer Sex Club que visitaba que no estaba en España, y vaya, lo primero que percibí es que en la estética  los dos países se parecían mucho. Colores negros, luces rojas, dos plantas, slings.... vamos nada que no hubiera en Madrid o en Barcelona o en Gran Canaria, vamos lo de siempre. Al ser Paris una ciudad tan grande y que los españoles tenemos como más moderna, me esperaba más, pero no fue asi, me daba cuenta de que en Madrid no estábamos nada mal.

Lo que si me llamo la atención es la cantidad de hombres negros que había, ya me había dado cuenta por la calles, pero en el local habían dos solo en la entrada, que se me quedaron mirando un buen rato mientras yo me decidia y veia como funcionaba el local, en esto tampoco hay mucha novedad, mucha vuelta hasta que encuentras "el que te gusta".

En la parte de abajo, afortunadamente pille a uno de los chicos negros que había en una de las mazmorra, habitaciones pequeñas oscuras para no ser muy molestados, parece que los franceses eran igual de cortados que nosotros. El chico era menudito de su espalda bajaba una cintura muy fina pero de allí salen unas enormes nalgas musculosas de negro. Un culo que casi me hipnotiza. Me acerco a él, hasta llegar a estar pecho contra pecho, no me acerco mucho para no intimidarle pero es él que me acerca esos enormes labios y me mete su lengua hasta el fondo de la garganta. Que suave y que rico, le agarro de la cintura y me lo llevo al reservado, su cintura es tan pequeña que casi puedo abarcarle con mis dos manos, voy bajando y empiezo a explorar ese culo enorme, musculoso y lubricado, perfecto, esta preparado para la acción. No tardó en bajar y comerse con sus ricos labios negros mi blanca polla. Estaba tan caliente que rápido me pide que le folle y yo no le hago esperar, esta lubricado y caliente aun así cuando entro grita de dolor que rápido se le va pasando a cada embestida, el calor de aquella pequeña mazmorra hace que que empecemos a sudar, a chorrerar mientras nos besamos y follamos, su lengua esta muy caliente pero su culo lo está aún más.



Pasado un rato veo que sale de mi polla y me dice "ahora te voy a follar yo a ti" en perfecto inglés ... me quedo un poco descolocado, "¿perdón?" pero no tarda en darse la vuelta y mientras se va girando noto que aquella polla negra se ha puesto en plena erección, y vaya erección! El pequeño y delgado negrito saca un pollón bien largo y pienso, madre mía, esto no lo había previsto, me va a destrozar ... pero como me encantan los negros me dejo hacer, aprieto los dientes mientras se calza un condón que apenas le llega para cubrir el pollón y me pongo a cuatro patas para que entré, suerte que ha perdido un poco la erección y consigue entrar con facilidad, pero empieza a embestirme y noto que aquel pollón negro empieza a crecer dentro de mi culo nuevamente, hasta entrar bien al fondo, entre la mezcla de dolor y placer apunto de correrme empiezo a notar que la leche va a chorrear de mi polla, pero después de un rato me pide que le vuelva a follar a él, y así jugamos durante un buen rato, follando nuestros culos y comiendo nuestras pollas hasta corrernos de placer.

Después de esto me pregunté porque Pierre nunca había querido ser pasivo conmigo.

En el local habían como 20 tios más y la verdad, es que el los dos negros eran los mas potentes, una pena que al salir ya bien entrada la noche el otro negro me dijo en ingles que que pena que me fuese. No consigo recordar porque me no me quedé pero desde entonces la fantasia de hacer un trio con dos hombres negros es recurrente.





Por fin llego el viernes y abandone mi hotel en Neully para irme a pleno centro de Paris con Pierre. Combinamos en encontrarnos en frente de los Campos de Marte, mi lugar preferido de la ciudad. Bajo la vista de la Torre Eiffel allí nos encontramos los dos con nuestras respectivas maletas, en la otra mano Pierre llevaba una rosa que me regaló. Tendríais que ver la cara de envidia de las homofobas mujeres que nos vieron al pasar. Allí cerca estaba la casa de los padres de Pierre:

- Esta rosa no es el único regalo que tengo para ti esta noche
- Ah! ¿si? - exclame sorprendido mientras estaba con una risa de imbecil pues ningún chico había hecho estas cosas tan románticas por mi.
- Pero tendrás que descubrirlo en casa.

Después de aquel paseo tan bonito deseaba estar con Pierre e inmortalizar ese dia, al llegar a la casa de sus padres me daba cuenta, al igual que en Madrid, que los padres eran gente muy adinerada, con muy buen gusto para el arte y donde la música no podia faltar. Me sentia obviamente fuera de lugar ante ese lujo pero Pierre siempre era tan natural y transparente conmigo que las diferencias entre nosotros saltaban por los aires una vez estábamos desnudos. Y ahí me encontré la sorpresa:

- Hoy el activo vas a ser tu Marck. Por favor ten cuidado, no soy un chico de esos de los cuartos oscuros  - esa frase se me quedó grabada a fuego en la cabeza - y hace mucho que no hago esto.

Ni que decir tiene que fue cariñoso como nadie con él, que le hice el amor durante horas mientras disfrutaba de su cuerpo y de su culo y que Pierre gozó como nunca había pensado, pues el era prácticamente sólo activo. Estaba claro pues los dos eramos exactamente iguales follando, el uno con el otro y otro con el uno. 

Después de unos cuantos vinos Chateau de no se qué, reíamos desnudos y nos abrazábamos en aquella inmensa casa, se hacia de noche cuando de repente llaman al telefonillo:

- Vístete Marck, vienen mis padres !

martes, 9 de octubre de 2018

Capitulo 29: La duda



Cuando el fin de semana siguiente a estar con Pierre no quise salir a ningún cuarto oscuro con Fran este empezó a ver que algo pasaba. Desde luego tenia buen olfato. Yo llevaba viendo a Pierre tres veces, que eran tres veces mas de lo que normalmente follaba con un hombre. Y cada vez era más intenso, preocupándonos más por el cariño que por el sexo en si, que era cada vez mejor y cada vez acompañado de una bonita cena, un bonito concierto o un bonito paseo.

Los domingo por la noche el grupito empezó a ir a La Latina a tomar copas después de ir al Copper. Y esto se empezó a transformar en una tradición. Aquel domingo, de nuevo, había quedado con Pierre por la tarde asi que Fran me asaltó en La Sixta, el bar gay de Madrid de moda en La Latina extrañado de no verme en toda la semana, no obstante sabía que me iba a preguntar:

- ¿Me vas a contar que te pasa Marckitos? Ni Copper, ni Saunas, ni nada de nada
- ¿Y porque tendría que pasarme algo? - Respondí haciéndome el tonto
- Porque te conozco, no puedes tener el pito parado Marck.
- No me conoces tanto como piensas
- ¿Quien es? el chico que te estas follando

Vaya, pues si me conocía más de lo que yo pensaba.

- Joder Fran, ¿como lo sabes?
- Porque no estás aquí hoy, estás en otra parte, ¿estas pensando en él verdad?

Me sorprendió el comentario de Fran obviamente

- Sí, la verdad que si ¿tanto se me nota?
- Sí, si se te nota ¿te gusta?

Vaya con las preguntitas, ¿estaria sintiendo Fran celos?

- Pues no, si, no sé ¿porque lo preguntas Fran?
- Porque yo te lo cuento todo Marck - respondió
- No, no todo, no me contaste que Pablo y tú estabais follando - se la tenía guardada desde hace tiempo.
- No te conté eso porque Pablo no queria trio.
- Ya me lo imaginaba. Pues lo mismo Pierre no es un chico de trios
- Ah, Pierre....
- Si Pierre - respondí y a un poco cansado del interrogatorio policial.

No lo voy a negar, estaba disfrutando al máximo de ver a Fran preocupado por otro chico.

- No me has respondido - insistió
- ¿A qué?
- ¿Te gusta?
- Pues... pues si, si, creo que si me gusta Fran joder ¿porqué?
- No pasa nada Marck, no es algo malo que te guste. - claro, el gran Francisco que iba a decir.
- Ya, ¿y a ti? ¿te gusta Pablo? - No hay mejor defensa que un buen contraataque
- Claro que si - respondió sin inmutarse si quiera un poco.
- Pues eso ...- y me fui a por una cerveza con cara de mala hostia mientras que Fran me cogió por el fuertemente del brazo
- ... pero tú sabes quien me gusta más que nadie.

Y me quedé mirándole sin saber que decir, hasta que Fran me plantó un besazo en medio de aquel bar que hizo las envidias de todo el local. Me quedé de piedra, no era algo habitual en él, ni por asomo. También sabía que hacía lo que quería conmigo pues tenía autentica admiración por él.

- No se que decir, joder Fran, tu sabes que también eres ... - como decirlo sin decirlo.
- Lo sé Marck. Nadie va ocupar tu lugar. ¿vale? Nadie.  Y anda terminate la birra que nos vamos a cenar que vamos a conocer el Attack.
- ¿El Attack? - pregunté
- Si, es un bar nuevo, me han dicho que esta de puta madre y que los domingos se pone hasta arriba, ademas esta aqui muy cerca y no necesitamos ni coche.

Nunca supe muy bien como Fran se enteraba de todos los locales que visitábamos. Cenamos algo con Alberto por La Latina, que en primavera y en verano tiene unas terracitas geniales y Alberto nos dijo:

- Chavales ¿estais preparados para el verano? Porque nos vamos a Ibiza
- ¿A Ibiza? - respondimos al mismo tiempo Fran y yo que nos quedamos con los ojos como platos, Ibiza era el templo de la musica, el ambiente, los maromos. La diversión hecha isla.

Dejamos a Alberto para presentarnos en el Attack, que estaba en Lavapies, muy cerca de La Latina, apenas a 10 minutos andando. El local tenia dos plantas y una luces de neón en la entrada de los mas hortera y sugerente. Fran como no, conocía al personal, y nos saludaron y nos invitaron a desnudarnos.

- Es la noche solo desnudos chicos asi que... en bolas - dijo el personal de la entrada

El bar tenia una parte superior con un bar y un cuarto oscuro al fondo y otra planta abajo, en plan mazmorra, un poco un ambiente sucio que invitaba al guarreo. El local tenia mucho publico, era mas grande que el Copper y otros bares, pero al haber tanta gente había momentos de agobio. Nada más entrar Fran bajó las escaleras a la parte de abajo, ya de camino nos tocaron varias manos, eramos carne fresca en aquel local y eso se notaba a cada mirada.


Eramos carne fresca en aquel local


Fran sacó de sus calcetines un porro de marihuana.

- ¿Sabes? Me gustas tanto que quiero ser todo tuyo hoy.

Yo no pude resistirme a los besos de Fran y su carita de niño malo, fumamos un par de caladas y nos pusimos bien calientes en la planta de abajo, donde había un sling. Comenzamos a comernos las pollas como si no hubiera fin, desinhibidos por los efectos de la maria, a besarnos, hacia mucho tiempo que no estábamos juntos y yo tenia "mono" de Fran.

Siempre con la rudeza que nos caracterizaba le empotré contra la pared, y allí le como la espalda a besos bajando mi lengua hasta su musculado culo dejando un río de saliva sobre su piel. Es entonces cuando me aparece el "flash" en mi cabeza de Pierre haciendo lo mismo conmigo. "Vamos Marckitos, no me jodas, concentrate" me dije a mi mismo.

Me empecé a follar a Fran a cuatro patas para deleite del local, que nos miraba casi como de si una atracción se tratara. Fran se apoyaba sobre uno de los bancos del local dejando ver su increíble cuerpo. Mis besos y mis caricias recorriendo su piel le ponían muy cachondo, y gemia con su voz grave como el macho que era, pero a cada embestida de mi polla entrando en él, veía a Pierre, a cada beso pensaba en como Pierre me hacia lo mismo. Me empecé a rallar seguramente también por los efectos de la marihuana, pero necesitaba cambiar algo para dejar de pensar en Pierre mientras follaba con Fran, asi que le cogí y le dije:

- Ponte en el sling.

No tardo ni diez segundos en colocarse boca arriba en el sling y no tardaron ni quince en colocarse un montón de hombre a su alrededor. Fran me cogió del cuello, se subió nos besamos y me dijo

- No dejes que nadie más que tú me toque

Entendia el juego al que queria jugar. Empece a follarme a Fran en el sling y pronto uno de los chicos que le rodeaba pajeandose en el sling empezó a tocarle el pecho, al cual aparte con mi mano, Fran sonreía con esa sonrisa pícara, el juego le estaba gustando. Fueron muchos los que intentaron acercarse a él, al fin y al cabo era el tío más impresionante del local. Y aparte cada uno de su paso mientras le follaba con cara de poseso, disfrutando de la postura que me daba el sling para poder penetrar a Fran en profundidad. Cuanto más se acercaban mas cachondo me ponía que desearán a mi macho. Si me tocaban a mi también les apartaba y asi nadie volvió a venir y fue entonces pude sacar mi polla a tiempo de echarle una gran lefada en el pecho de Fran:

- Noooo! no Marck jajajaja - se reía, al parecer me corrí antes de que él casi lo hiciera. Fran se limpio mi corrida y me pidió subir

Nos tomamos algo con los camareros que eran muy amables mientras reíamos por efecto de la maria y del polvazo que habíamos echado, en la parte de arriba ya sudados era tardísimo para una noche de domingo.

- Fran voy a coger el coche para irme ya.
- Me quedaré un rato más a ver si me corro.

Parece que a pesar del espejismo de tenerle un poco para mi no le iba a tener siempre. Siempre sabía que tendría que compartir a Fran. No sé porque pero me molestó que Fran quisiese quedarse más y pude comprobarlo cuando al entrar con la ropa para vestirme Fran ya estaba con otro tio ligandoselo.

Salí realmente enfadado. Dentro no tenia cobertura asi que cuando salí a la calle comenzaron a llegar los mensajes de los amigos, entre ellos de Pierre

Pierre: "Quien fuera Fran, tendrías que verte la cara cuando hablas de tu novio"

Fruncí el ceño todavia más, dandole bien fuerte a la pantalla del iPhone

Marck: "Fran no es mi novio Pierre, no te equivoques" 

Esperé un momento para llegar al coche y notar el sonido del siguiente mensaje:

Pierre: "Quien fuera tu novio".



jueves, 4 de octubre de 2018

Capitulo 28: Pierre



Pierre era hijo de un comerciante francés y una mujer brasileña, lo que hacia de él un francés un tanto exótico, con su piel morena pero sus ojos claros y su tipico pelo largo que recogía con una coleta. Era delgado y menudo y pasaba sus dias volcado con su pasión, la música. Desde pequeño su vida era el Liceo y de mayor decidió dedicarse plenamente a la musica y no le iba nada mal, una joven promesa, decían.

Pierre no era como nosotros, no le interesaban los cuartos oscuros, las fiestas o las discos. Su mundo era otro y eso me gustaba y fascinaba a partes iguales, conocer "otro tipo de gays".

Nunca le dije a Fran que iba a cenar con Pierre, siempre nos contamos todo de los pocos tios que nos íbamos follando por separado y de cuales podríamos atacar en un buen trio. Pero Fran no me había contado de Pablo y yo no lo hice de Pierre. ¿Porque? No lo sé.


Llegue a la cena con Pierre en el Museo Thyssen Bornemisa muy nervioso, cenar yo, ¿sin follar ni nada? La verdad era algo que no había hecho en mi vida, estaba convencido de que Pierre seria un paquete en la cama y que me aburriría aquella noche.

Pero Pierre resultó no sólo ser encantador, culto y divertido si no también tener una sonrisa capaz de desmontar a cualquier hombre (o mujer) y una mirada enigmática, sus ojos azules se me clavaban y podía leer su mirada de "esta noche si" voy a ser tuyo y tu vas a ser mio.

Al contrario de lo que pensé Pierre coqueteo conmigo toda la noche, pero él era sutil y elegante y yo era un gañan comparado con aquel educado chico francés. Coqueteo con las manos, con la mirada, hasta con la copa de vino. Se colocaba a dos centímetros de mi y yo tenia que hacer auténticos esfuerzos para no soltarle un besazo en los morros. Mi espacio vital se fue a tomar por culo, pero no me molestaba. No se como lo hacía pero me fascinaba:

- Me gustaría tocar el piano para ti Marck
- ¿Para mi?
- Si, en mi casa, ¿te apetece?

Ni que decir tiene que jamás había tocado un chico el piano para mi.


Ya en los postres y por el efecto del vino apunto de irnos entre las risas de aquella noche no se me ocurre otra cosa que coger mi mano y la pongo en su cara. Marck ¿que cojones haces? Pensé. Aparta. Pero Pierre coge su mano y también me toca la barba... hostias, esto no me lo esperaba.

Lo prometí y lo hice, soy un hombre de palabra, no me acerque un centímetro a esos dulces labios y fue él quien se acercó, rozando los míos delicadamente al principio hasta  fundimos en el beso más cómplice que te puedas dar con un desconocido.  Pierre era ternura y a mi me encantaba. Que pasión. No puedo parar de besarle mientras me toca, le toco, le abrazo. no quiero que se separe de mí.

- Vamos a mi casa Marck

 Vamos paseando por el Prado, la noche esta increíble y Pierre y yo nos sonreímos a cada mirada hablando de nuestras vidas. Yo le hablo de Alberto y de Fran mientras veo como se queda pensativo con este ultimo. Es obvio que soy un mete patas.

Hasta que llegamos a Cibeles y él me roza la mano y yo le cojo la suya, el se agarra más fuerte de la mia. Estoy yendo de la mano con un tío que no conozco de nada… y me encanta. Pasear de la mano de aquel chico en una ciudad como Madrid recorriendo el Prado o la Cibeles, en una noche de primavera es absolutamente delicioso. ¿Porque nunca había hecho esto antes?

-   Eres muy especial Marck - dice él. Me quedo descolocado a cada palabra. Madre mia, especial es esa boca que tienes. Estoy nervioso y rojo como un tomate por el piropo tan bonito, no es el tipico "que bueno estas cabrón" del cuarto oscuro.

Llegamos a la calle Alcalá y Pierre me sube a su lujoso pisito de soltero. Es precioso e increíblemente grande, con lo cual sospecho lo que me temia, que Pierre es un "niño bien" un chico de dinero vamos.

No, de esta no vamos a su habitación ni a su cama directos. Me lleva al salon de la casa donde hay un piano enorme en el centro decorando la preciosa instancia:

- Espérame aqui ¿que quieres de beber Marck?
- Nada, un agua, lo que tengas.
- Te voy a traer un vino - yo ya iba mas que contento.

Pierre vuelve con dos copas de vino y su exquisita educación. Me sonríe y me pregunta:

- ¿Que música te gusta?
- Pues, me gustan muchas cosas
- Dime algún musico en especial, el primero que te venga a la cabeza, venga, ya
- Pues no sé... joder, Frank Sinatra - era lo que había escuchado  la noche anterior, la primera mierda que se me pasó por la cabeza que no fuera un Beethoven o algo clásico.
- ¿En serio? es uno de mis músicos favoritos, ¿conoces "My Way"?
- Claro que la conozco, que te piensas.
- Cierra los ojos.
- ¿Como?
- Cierra los ojos Marck.

Cerré los ojos esperando un beso que no llegó. En su lugar llegó el sonido del piano. Llego "My Way". La acústica del piano era increíble en ese salón, sentí cada una de las notas pasando a través de mi.

Me emocioné. Tenia todos los pelos de punta.

Abrí los ojos para que Pierre viera que una lagrima empezaba a caer por mi mejilla.

Me levanté y me acerque a él. Así me salió. El siguió tocando. Me senté en su butaca junto a él y le mire unos minutos, mientras no paraba de tocar el piano.

Me emocioné más.

Termino la canción. Le toque la cara y mis brazos tocan accidentalmente el piano, provocando un sonido que rompió totalmente el silencio del salón, le mire, no le toque. Soy un hombre de palabra. Él llevaría el ritmo. Volvió a besarme con esa ternura, hasta que para mi sorpresa, sobre ese banco, Pierre empieza a desnudarme.

No puedo dejar de mirarle a los ojos. Ya desnudos Pierre se quito la ultima prenda que le quedaba, su coleta. Dejo caer sus largos cabellos y si había dicho alguna vez que no me gustaban los hombres de pelo largo tendría que borrar mis palabras para siempre. Estaba increíble. Sus ojos y los míos están clavados, no me interesa nada más. Nos besamos durante largos minutos, primero las bocas, después todo el cuerpo. Su cuerpo no tiene pelo ninguno y es fácil recorrerlo con mi lengua, Pierre recorre el mio y se detiene a cada instante a acariciar mis pelos. El contraste entre nuestros cuerpos me encanta. Sus besos se acompañan de las caricias de su pelo largo en mi cuerpo.

Pierre recorre el mio y se detiene a cada instante a acariciar mis pelos.



Nos movemos al sofa sin dejar de besarnos y después a la cama. Veo que Pierre se pone un condón en la boca así que nervioso perdido – pensando mil cosas- me abro de piernas para él, pero el me da la vuelta y empieza a penetrarme por detrás. No estoy a cuatro patas pero casi, el me abraza y empieza a hacerme el amor con una delicadeza increíble. En ningún momento es brusco, sus besos recorren mi espalda, mi cuello, no para de abrazarme y yo después de un rato, grito como un loco a cada una de sus embestidas.

Le noto a él que se pega a mi a cada centímetro de nuestra piel, y de sentirle solo puedo gritar de la pasión contenida. Y entonces me doy cuenta de lo que está pasando.


Pierre me está follando del mismo modo como yo lo hago con Fran.


Mi cabeza da mil vueltas. Después de corrernos caemos exhaustos a la cama. Reímos, reímos y reímos. Nuestras sonrisas, la descarga de endorfinas (y de leche) nos vuelve locos. Miradas de complicidad. Más sonrisas. Mas sexo. Mas cariño.

Siento que su cuerpo y el mio se funden en uno solo. El está muy caliente, y su boca y su lengua arden en mi cuerpo;

-  Pierre tus besos me queman.

Pasan las horas, para mi, minutos y me doy cuenta de que son las 6 de la mañana de un jueves. Mierda!

Hablamos durante horas hasta que llega el momento surrealista de la noche. Queremos tener un recuerdo de una noche inolvidable y él… me da sus calzoncillos y yo le doy los míos. "Los guardaré siempre" le digo.

Pierre baja a despedirse al vestíbulo, la puerta de Alcalá está ahí, la noche ya es fría. No puedo despedirme de él. No me puedo ir, ha sido una noche mágica y no sé cuando voy a volver a verle.


Bajo hasta Atocha paseando por el Precioso Paseo del Prado para coger mi coche  y al cruzar la calle, me quedo ahí, petrificado, temblando, con la boca abierta ¿Qué me ha pasado? Algo se ha movido dentro de mi. Y de repente recibo un SMS de Pierre en mi móvil:

" Hacer el amor contigo es increíble " 


Touché. ¿Hacer el amor? ¡Qué bien suena eso! Ha sido una noche que jamás olvidaré. He reído y también he llorado. He hecho el amor con él y él lo ha hecho a mi manera.








domingo, 30 de septiembre de 2018

Capitulo 27: La charla



Después de meter a Pablo en el grupito, pasé los próximos meses esperando algún progreso por parte de Fran, algún "te quiero" que nunca llegó, algún "vamos a salir juntos" que nunca llegó, algún "novio" que, por supuesto, nunca llegó.

Salíamos y salíamos por los sex club de Madrid, a veces a las saunas, a veces en casa de Fran y follabamos a veces como animales a veces de un modo dulce y cariñoso. Eso sí, cada vez bebíamos más, fumábamos más, tomabamos más marihuana y a veces parecía incluso que lo hacíamos sin control. El ambiente no ayudaba ya que nos encontrábamos sexo a cada esquina, en el gym, en las saunas incluso haciamos cruising en algun centro comercial, en fin, en cualquier parte.


 gym, en las saunas, en cualquier parte.


Una noche de la recién llegada primavera mi querido Alberto me invitó a ir un concierto de música clásica

- ¿Música clásica? - pregunté extrañado.
- Sí, música clásica, ¿no te gusta?
- Si, claro... es solo que yo nunca he ido a la opera ni nada de eso si te soy sincero - claro que no había ido en mi vida.
- Pues ponte tus mejores galas que vas a venirte conmigo.

La verdad es que el traje de niño pijo no me quedaba mal, uno tenia que estar guapo para ir a la Opera. Alberto se vistió también con sus mejores galas, ver aquel hombre maduro, guapísimo, de barba con canas y con un traje pegado a sus fuertes musculos fue increíble. Cuando Alberto llegó me cogió de la mano y me dio un beso en ella en plan broma cual princesa dije:

- Madre mia Alberto, porque eres como un hermano mayor para mi, pero si no te follaba hasta partirme el rabo
- Uy, pues tu porque eres un mocoso mimado que si no... – sonreía y me seguía el juego a mis bromas siempre.
- ¡Anda que no te gustan los mocosos "a ti ni na"!

A pesar de que vernos de traje, con nuestros buenos trabajos y cara de serios, éramos totalmente lo contrario a la pinta que llevábamos, dos golfos bien locos pero que esa noche íbamos a disfrutar de una noche diferente.

Cuando llegamos a concierto Alberto saludo a unas cuantas personas, algunos con pinta de niños ricos y otros que debían de ser músicos bohemios. Yo me quedé prendado mirando a uno de los músicos, que no era para nada mi tipo de chico, con el pelo largo, ojos azul claro, bastante delgado pero que era tremendamente guapo.

Cuando llegamos a nuestros asientos pensé que me aburriría como una ostra pero poco después de comenzar la música de Puccini, Strauss o Tchaikovsky me emocione como un niño, incluso en algunas piezas me emocioné tanto que llegué a llorar.

- Ahora te gustará para siempre - dijo Alberto que se percató de mis lágrimas, yo le miraba con mis ojos húmedos y la boca abierta por el efecto de la música y me apoyaba en su hombro, señal de que sería un momento que no olvidaría jamás.

No podia dejar de ver a chico de pelo largo, especialmente cuando tuvo que tocar una de las piezas al piano, me sentí tan emocionado que por un momento tuve la sensación de que él también me miraba a mí de entre el público y una conexión especial se generaba entre nosotros dos.

Cuando terminamos Alberto me acompaño a tomar algo con algunos de sus amigos. Aunque me parecían todos unos pijos insoportables me comporté a la altura, hasta que me percaté que Alberto me traía al pianista que yo tanto estaba admirando esa noche y me puse rojo como un tomate

- Mira quería presentarte a Marck que se ha emocionado muchísimo viéndote tocar, se la ha escapado alguna lagrimilla, Marck este es Pierre
- Alberto por favor… hola  - salude con mi mano tocando la suya y aquellos ojos azules se clavaron en mi durante toda la conversación - verte tocar ha sido increíble.
- ¿Qué es lo más te ha gustado?  - dijo Pierre con un indiscutible acento francés
- Me da mucha vergüenza admitirlo, pero no conozco el nombre de las piezas.
- Tranquilo, yo te puedo enseñar ...

Continuamos hablando y Alberto al ver el buen rollo que teníamos nos dejó solos y tengo que admitir que aquel chico francés me empezaba a cautivar no solo por su belleza, era tan inteligente, tan culto, tan... tan todo que me sentía un poco empequeñecido ante todo lo que sabía de música y arte. Yo le escuchaba con deleite, mi imaginación se disparaba detrás de esos ojazos y casi ni le escuchaba de lo atontado que me quedaba mirándole.

- .. y entonces mi novio dijo de irnos ... - escuché de repente
- Perdona ¿tu novio? - le corté bruscamente
- Bueno, mi exnovio actualmente.
- Ah ¿que eres gay? - pregunté
- Sí ¿algún problema?
- No, que va, yo también soy gay Pierre.
- Ah, pues como te decía mi exnovio y yo estábamos ... - y me volví a quedar atontado mirando a aquel chico que despertaba en mí una extraña sensación. Después de salir del armario ambos nos quedamos hablando, pero esta vez mas juntos, Pierre a veces me tocaba la mano para guiarme el camino y a mi se me iban poniendo los pelos de punta.

- Me pregunto Marck cuántas veces tendré que volver a tocarte la mano para que me pidas una cita.
- Eh... - me quedé mudo, de nuevo me daba cuenta de mi incapacidad para ligar con nada ni nadie fuera de un cuarto oscuro - que te parece si nos vamos ya.
- jajaja, tranquilo mejor con una cena y unos vinitos juntos ¿no?

Me quedé un poco descolocado de nuevo, el chico quería ir despacio y yo no sabía que era eso. La costumbre del sexo exprés me volvía a pasar factura.

- Sí claro, perdona, es que me gustas mucho - decidí resolver de este modo la situación.

Intercambiamos nuestros teléfonos para concretar una cena romántica y  picoteamos un poco en el teatro y reímos con nuestros amigos toda la noche.

El alcohol empezaba ya a afectarnos y de estos viajes al baño yo empecé a ponerme a tono con Pierre, le seguí y de camino del baño y allí le abordé. Me empecé a acercar a él de un modo muy sensual, le cogí de la cintura y empecé a apretarle fuerte contra la mía, al principio Pierre se asustó un poco pero después fue cerrando esos preciosos ojos azules hasta que le tuve a tiro, subí mi mano lentamente por sus espaldas y comencé a comérmelo a besos, pasionalmente al principio, pero después mas bruto hasta que lo apretaba fuertemente contra mí a medida que la excitación del momento me iba subiendo, empecé a ponerme realmente cachondo... y fue cuando no solo empecé a frotar mi polla dura contra el chico francés allí, si no a comerle la oreja, a morderle el cuello..

- Marck, que estamos en unos baños... - decía él
- Me da igual, me pones mucho Pierre.

Y mis manos empezaron a bajar a su trasero, le cogí con fuerza y lo acerque un poco más a mi polla que esta dura como una piedra

- Marck... - volvió a quejarse él

Pero seguí, tocándole con fuerza hasta que empecé a meter mi mano por su paquete, pero entonces Pierre me apartó súbitamente y con fuerza

- Marck! ¿Joder, que cojones te pasa? ¿Qué te crees que es esto? ¿Un cuarto oscuro? Mira será mejor que lo dejemos aquí, no me llames por favor te lo pido.

Estaba muy enfadado y yo me quedé boquiabierto, con los brazos todavía abiertos, la verdad es que me había puesto muy burro y entendí perfectamente que me había comportado como un estúpido. Aquello no era un cuarto oscuro no, ni la situación, ni el lugar, ni al parecer la persona.

Me sentí como una mierda enorme.

No volví a ver a Pierre en toda la noche, y Alberto y yo decidimos acabar el sábado, como no, en el Studio54. Alberto se percató en su coche de mi tristeza y me dijo que tenía que aprender, que era muy joven y todas esas cosas que me decía de que no debía de haber empezado a disfrutar mi homosexualidad en cualquier club nocturno, y razón no le faltaba.

Para colmo de males de aquella noche, Fran se habría liado en algún cuarto oscuro y no estaba pero el que si estaba era Pablo, con nuestros amigos bailando y riendo. La verdad es que Pablo era un buen tío y lo había podido comprobar en numerosas ocasiones

- Fran se ha ido a casa totalmente pedo y fumado después de estar en el Copper Marck - me dijo - que es lo que hacéis siempre últimamente

La dejo caer, si no lo hacía reventaba, pero era cierto, cada vez más Fran y yo bebíamos y fumábamos más, salíamos y desfasábamos más, y era algo de lo que, al parecer se estaba dando cuenta el resto del grupo. Después de aquella mierda de noche no quería desaprovechar yo también la posibilidad de hablar con Pablo:

- Sal conmigo Pablo, vamos a hablar de hombre a hombre.
- ¿Qué quieres Marck? O mejor ¿Qué más quieres? – preguntó mientras me encendía mi cigarro.
- No, que quieres tú Pablo, ¿Qué piensas? ¿Qué Fran va a aparecer con un ramo de rosas y te va a pedir matrimonio? Vamos, no me jodas, sabes que Fran no es asi
- Claro que lo sé, ¿y tú? Cuantos novios con ramos de rosas has tenido tú en tu vida Marck
- Pues ninguno – me quedé muy pensativo con esa pregunta, era cierto que jamás había tenido un novio normal.
- ¿Y no te gustaría saber lo que es? ¿Se sincero Marck, cuanto tiempo vais a estar de fiesta todo el dia follando por ahí?
- ¿A dónde quieres llegar Pablo?
- Yo me conformo con lo que tengo, ya he tenido otros novios, ya he tenido muchos novios, se lo que puedo tener con Fran y lo que no, tambien se que le hago bien no estar toda la noche follando y bebiendo por ahí. Pero también se que Fran siempre volverá a ti
- ¿y? – no entendía donde quería llegar Pablo.
- Dejale ir Marck
- ¿Cómo?
- Dejale ir, Hazle ese favor, dejale ir
- No puedo creer lo que me estas pidiendo
- Hazte ese favor a ti mismo, mira a pesar de que todos saben que somos enemigos, eres un buen tio, lo sé, lo veo. Te mereces vivir ese amor y no, no lo vas a tener con Fran créeme.
- Pero…
- Pero ¿Qué?
- Es que le quiero Pablo – no podía creer lo que estaba diciendo, me emocioné de escucharme, me emocioné tanto que mis ojos empezaron a humedecerse por segunda vez en la noche.

Pablo me cogió del cuello con un gesto cariñoso y juntos nuestras frentes, me daba cuenta de que él también estaba tembloroso, emocionado y que había querido tener esta charla conmigo hace mucho, mucho tiempo.

- Mira Marck, haz lo que quieras, lo que sientas, pero siempre piensa lo que es mejor para ti y, si le amas como dices, lo que es mejor para Fran.

Sabía que Pablo era sincero, ya le iba conociendo, y yo decidí que jugaria limpio. En el amor juega siempre limpio.

Pablo se fue mientras me quedaba fumando mi cigarro mirando al cielo de Madrid, un dia de mierda que acababa con un mensaje en mi móvil. Un mensaje de Pierre. Fruncí el ceño extrañado, no me esperaba aquello.

“Me gustas Marck, si quieres ir despacio, si quiere conocerme, me gustaría invitarte a cenar”

Pensé en la charla con Pablo y respondí:

“Si, si me gustaría y prometo que dejaré que seas tú quien me guie”

Y entonces Pierre lo cambió todo.



miércoles, 12 de septiembre de 2018

Capitulo 26: El chapero


Los celos son un sentimiento totalmente irracional e imprevisible. Me pasaba las semanas deseando ver a Fran pero también preguntandome si estaba con Pablo cuando no estaba conmigo. Es horrible porque no te deja estar a gusto con la persona por la cual lo sientes y tampoco te permiten alejarte de él.

Me gustaba Fran, para que vamos a negarlo. Y si Fran fuera mi novio. Hostias, vaya palabra macho, novio. Me sonaba tierno y escalofriante al mismo tiempo. Un novio hombre. ¿Comos sería eso? Creo que un principio mi mente ni siquiera lo asimilaba, hace poco estaba saliendo del armario y estrenando el culo y ahora estaba pensando en novios. Novios.

Tampoco creia que Fran quisiera vincularse de ese modo, ya sabemos como es el, espíritu libre, si le dijera algo tal vez le asustaría y dejaríamos de tener esta relación tan especial. Pero si no le decía nada sabia que Pablo me iba a adelantar por la derecha.

Y cuando decidia que no merecia la pena preocuparse siempre habia algo que me hacia volver a sentirlos

SMS: "Fran quedamos esta noche para salir que mañana es fiesta?"
...
SMS: " No puedo Marck, el Pablo me ha invitado a cenar en un hotel aqui cercano, pero nos vemos luego en el Studio 54 "

Claro, ¿porque me extrañaba? La madre que parió al Pablito de los cojones. Pues nada, llamé a los chicos para quedar con Alberto, Javi y compañía y decidimos salir a cenar nosotros por Lavapies, que en aquel momento se estaba convirtiendo en el nuevo barrio de moda de Madrid a tomar alguna comida exotica. Decidí tambien no pensar en esos dos cenando, follando, abrazándose... ¡me cago en todos sus putos muertos!

Estaba de mala hostia, durante la cena Alberto estaba conmigo y me daba sus consejos de hombre maduro, lo bueno de él es que nunca me trataba como el niñato que era, siempre era respetuoso y le encantaba ver el sentimiento que surgia de mi hacia Fran y de Fran hacia mi

- Ya sabes como es Fran, tranquilo, volverá a ti como siempre lo hace
- El otro dia tuvimos una medio charla y Fran me dijo que sentia algo por mi, pero como siempre, no sé que le pasa por la cabeza.
- Ni tu ni nadie pequeñin, ni tu ni nadie, Fran es así, pero el te quiere con locura.
- ¿Y porque no me lo dice nunca?

Esa pregunta me estaba comiendo por dentro, tampoco es que yo se lo dijera a Fran.

Dentro del restaurante bebíamos cerveza y reíamos, y yo que soy de mear bastante estuve bajando al baño del sotano, la primera vez me tope con un chulazo con pinta de malote de escándalo, un tio algo mas bajito que yo, pero increíblemente musculado y es que através de su ropa podia intuir el cuerpo. Yo que iba de camisa ajustada e impoluto aquella noche (imagino porque queria ligar con alguno y vengarme de Fran) me quedaba mirándome y arreglándome en el espejo, no soy presumido, los que me conocen lo saben, pero aquella noche queria estar realmente bien.

Pero es que cuando volvía a bajar, volvia a estar el chulazo saliendo del baño, vaya que casualidad:

- Como nos gusta mirarnos en el espejito - dijo en un tono burlesco que me molestó bastante.
- ¿Perdona? Fue a hablar... - respondi un poco brusco.
- No pasa nada amor, yo me tengo que arreglar, vivo de ello.
- ¿vives de mirarte en el espejo? jejeje
- No, vivo de mi cuerpo - respondió él.
- Pues debes de vivir muy bien, es que tienes un cuerpazo macho. Estás realmente increíble, quien quisiera estar como tú.

Y entonces sucedió algo inesperado, el chulazo alargó la mano y empezó a tocarme el pecho.

- Pero si tu también estas muy bien niño

Me quedé un poco paralizado pensando que estaba sucediendo en medio de los baños de un bar de Lavapies con un tio que estaba como un queso de rico y que ni por asomo hubiera imagando que un hombre así se pudiera fijar en mi.

- Ehhh. es que hago deporte ... - no sabia que decir, tartamudeaba.
- Estas increíble ¿y sabes lo que más me gusta? el pelo que te sale de la camiseta. Uf me pone a mil.

El que estaba poniéndose a mil era yo de ver a semejante maromo tocándome lentamente y yo con mis manos me sentia tan intimidado que no sabia que hacer, me quedé paralizado. Entonces el chico, que tenia una pinta de malote increíble, fue subiendo su mano lentamente por mi cuello, mientras yo no podia apartar los ojos de los suyos, me mordí el labio en señal de deseo, él subió la mano despacio a mi cabeza y note que mis ojos se iban cerrando fruto de las caricias. Es cuando sentí aquel beso delicioso y su cuerpo abalanzarse contra el mio. Lo siguiente que recuerdo es abrir los ojos como platos y ver al maromo separarse de mi.

- Ehhh. es que hago deporte ... - repetí como si se ese beso no hubiese sucedido
- Jajaja - empezamos a reir los dos - tranquilizate ¿vale? me gusta esa sonrisa, no seas tonto y preparate que cuando acabes de cenar con tus colegas te vas a venir a mi casa.
- ¿yo? ¿en serio? quieres que vaya
- Claro, te lo vas a pasar a muy bien, creeme, yo me dedico a dar placer
- ¿que te dedicas a que?
- Que soy scort cariño.
- ¿Qué eres que?
- Soy scort, soy acompañante, un chapero vamos.

Golpe en toda la cara, entonces de repente comprendí lo que estaba pasando, tonto de mi pensé que el chico estaba ligando conmigo y me llevé el chasco, me sentí estupido y engañado

- Mira - dije - yo respeto cada profesión de cada uno, pero mira yo no pago por sexo, lo siento, no es que me gust...
- Eh! - me cortó - tranquilo, contigo no es trabajo ¿vale?
- Ah, entonces vale - salte de un grito cuando para mis entrañas solo podia pensar que había quedado como el culo como si fuera gratis y yo fuera un rata, era realmente lo que parecia.
- Jajajaja , venga relájate, toma mi telefono, cuando acabeis me llamas que vivo aqui al lado
- Oye, ¿pero como estabas tan seguro de que yo soy gay?
- Cariño, llevais hablando de pollas, culos y sex clubs toda la noche a grito pelao y medio borrachos, eres marica, lo sabía desde que me fijé en ti en la otra punta del restaurante. Ahora voy terminar mi cena, luego nos vemos.

Intercambiamos los teléfonos y subimos desde los baños de la planta de abajo hacia el restaurante donde nos esperaban nuestros amigos y nos íbamos riendo y yo estaba un poco acalorado y descamisado. Cuando llegué a la mesa todos se dieron cuenta de que tardaba mucho en el baño y que subia con el maromo malote.

- No, no, no - dijo Javi
- Si, si y si - respondí yo con sonrisa picarona y con el gesto de dar una envidia del copón.
- Joder que cabrón, que cabrón, que cabrón - respondió el mientras yo le guiñaba un ojo y estaba allí sentado que ni me lo creia.

Terminamos de cenar y tomamos unas copillas, yo estaba mirando todo el tiempo el telefono ya que mi malote se había ido hace ya tiempo del restaurante, y no quería quedar mal con el chico, sobre todo por tener la oportunidad de restregarlo por la cara de Fran e intentar darle celos

- Darle celos - rio Alberto - jajaja, vamos Marck, no me jodas, ¿hace cuanto que conoces a Fran?
- Ya - me resigné bajando la cabeza, sabía que aquello era una venganza, pero era una venganza que estaba buenisima.

Nos cambiamos los mensajes y llegué a su casa tan caliente que me sudaba la camiseta y todo a pesar de ser invierno, con un poco de miedo le pedí a Alberto que esperara mi mensaje de "todo está bien".

Mi malote me recibió aún vestido, amablemente me invito a entrar en su coqueto apartamento mientras me servia una bebida y me sentó en el sofa

- Si no te importa me voy a poner comodo - dijo...
- Claro ... - no pude continuar, se quito la camiseta y los músculos que se veían entre su ropa eran brutales, parecia un culturista, estaba cicladisimo lo sé, pero aun asi yo tenia una envidia del copón de sus medidas perfectas, unos brazos enromes y todo bien proporcionado.
- ¿Sabes lo que mas me piden mis clientes?
- No - respondí con cierta incredulidad ante aquel chico mientras yo tambien me quitaba la camiseta.
- Por supuesto que lo que mas me piden es follarme este culo - se dio la vuelta y dejó caer sus pantalones enseñando un culo absolutamente increible, de forma redondeada y perfectamente depilado, con una piel suave y perfecta. Él era tan perfecto que me hacía sentir en inferioridad frente a él - Pero también me piden mucho Fist.
- ¿Fist? Eso es lo de meter el puño en el culo ¿no?
- Sí, ¿nunca lo has probado?
- Que dices tio, no, vamos ni de coña, es que no me entra
- Quítate los pantalones y desnúdate - joder, no se andaba sin rodeos

Yo me quite los pantalones, y era obvio que tenia una erección que hasta dolía de ver a semejante maromo delante de mi
- Joder como vienes chaval - dijo nada mas ver los calzoncillos que no dejaban esconder lo dura que la tenia.
- Es que... es que estas muy buen tio
- Ponte a cuatro patas tio, uf, como me gusta ese culazo peludo - dijo él a pesar de no parecernos en nada

Uf, como me gusta ese culazo peludo, dijo él.



El malote empezó a acariciar mi culo con ternura, me acariciaba la espalda y con los dedos iba jugando lentamente con mi agujero. Pasó asi varios minutos que me hicieron pasar de un frio encuentro a estar caliente deseando que me clavará lo que fuera, pero que me penetrase ya

- Coge un poco de popper - estaba claro que él iba a marcar los tiemos.
- Es que con el popper después no me empalmo y...
- Tranquilo, dale un poco

Le dí al popper y el deseo de tenerle dentro aumentó por momentos hasta hacerse insoportable. Fue entonces cuando metió un dedo de una forma especial, lo empezo a mover lento y lo curvo un poco hacia abajo para estimular con delicadeza mi prostata.

Yo chorreaba por la polla, le estaba poniendo el sofá mojado que solo podia pensar que era de cuero para poder lavarlo fácil de los tios que vendrían a su casa. Cogió un bote de un lubricante muy espeso y volvió a la carga, esta vez sentí algo mas que un dedo, empezaba a meter más a medida que iba rellenando mi culo empezaba a sentir que tenia que hacer un esfuerzo para soportar la presión de tantos dedos dentro de mi culo.

- Joder tio me vas a romper el ojete - empecé a advertirle de que aquello estaba siendo demasiado intenso para mi.

Estando a cuatro patas giré mi cabeza y vi a mi maromo con sus enormes brazos en mi culo. Su vista no se apartaba un momento de mi trasero. Verle tan masculino, tan potente, me volvió loco. Me levante bruscamente mientras el se quejó de mi movimiento inesperado y me puse detrás de él. Agarré mi rabo y los condones que habia delante de la mesa, los abri violenatemente con los dientes como si no hubiera fin, y allí me perdí y le metí el rabo mientras el estaba a cuatro patas y yo hacia sentadillas sobre aquel portento de culo. Le embestí con tanta fuerza que tuvo que hacer esfuerzos para aguantar que no le empotrará contra la pared que estaba en frente del sofá.

- Joder, pero chaval, que capacidad de cambiar el juego - no es que fuera capacidad, él lo hacía todo facil y tenia paciencia y tacto, era , sin duda , un profesional - joder follas de maravilla - a mi que un tio así me estuviera diciendo esas cosas me iba hacer explotar un corridón de la hostia.

Fue entonces cuando me cogió con fuerza anabolica y me tumbó boca arriba me abrió de piernas y volvió a coger mi culo para meterme otra vez sus dedos de forma absolutamente deliciosa, al apretar sus dedos contra mi próstata sentí que me corría, y asi fue, me corrí con un orgasmo rarisimo, que no había sentido nunca, no me hizo falta tocarme, solo masajear mi próstata me corría como un animal.

Fue entonces cuando ví que los dedos se convertían en uno solo y entraban, efectos de popper a parte, en mi culo de una manera brutal, pues era la mano lo que estaba empezando a entrar, mi culo se abría como si no hubiera fin, mi polla chorreaba y yo moría de placer y dolor a partes iguales. Fue entonces cuando la sentí entrar entera. Un grito de dolor y placer recorrió mi cuerpo, una descarga eléctrica que me estaba matando de placer y sin embargo me estaba matando de dolor al mismo tiempo.

Y tuve que soltarme, me caí para adelante para el suelo, y en un gesto de dolor tremendo solo acerté a gritar un
- Ahggggggggggggg! Me cago en ...
- Vale, vale, vente para aqui que voy a relajarte

No lo conseguí no, pero la aventura bien mereció ese dolor, que me duró toda la noche, sin embargo el masaje de mi malote me relajó muy bien, me dio un ibuprofeno para el dolor y ... y me lo follé a placer. Me lo follé como si no hubiera fin, con brutalidad y cariño, el dijo, no se si seria verdad, que ojala sus clientes fueran como yo, nunca sabré si era parte de su juego, pero se que disfrutó como un toro y que nos corrimos tanto que si el sofá no fuera de cuero habría que tirarlo.

El malote estaba en extasis y yo me sentía el más macho de los hombres de la tierra de hacer gozar a un hombe que creia estaba fuera totalmente de mi alcance. Los mejor es que después de corrernos se quedó un buen rato hablando de su trabajo conmigo y tocándome los pelos del pecho, acariciándome hasta que mire mi reloj

- ¡Me cago en todo! las dos de la mañana y yo he quedado con los chicos en el Studio 54

Nos despedimos y salí pitando para chueca bajo el frio de Madrid en invierno a esas horas, sudado, mareado por el popper pero con una sonrisa de satisfacción inmensa.

- Viene Fran con Pablo ahora, anda peínate que parece que te has dado el revolcón del siglo - dijo Alberto nada más verme llegar.
- Qué se jodan - era mi oportunidad para restregárle por la cara al imbecil de Fran lo que se había perdido. Esta era mi venganza y la iba a aprovechar.

Y llegaron los dos a la disco igual de sonrientes y con la misma cara de satisfechos, saludaron a todos y como siempre Fran me dejo para el final. Te vas a enterar pensé. Y de repende Fran me abrazó y se me quedó mirando, se acercó lentamente a mi oído y me dijo:

- Te he echado de menos Marck.

Era la primera vez que Fran me decía algo asi. Se me puso la piel de gallina.

- Yo tambien te he echado de menos - respondí
- ¿Qué has hecho esta noche?

Me callé durante un tiempo pensando mi respuesta:

- Nada especial, tan sólo echarte de menos.









martes, 21 de agosto de 2018

Capitulo 25: El otro


Lo reconozco, a veces tengo muy mal humor. El viaje de vuelta de Gran Canaria a Madrid lo pasé apretando los puños para no darle un bofetón a Fran y su cara de gilipollas cada vez que recibía un mensaje en su Nokia de Pablo, porque sabía perfectamente que los mensajes eran de Pablo y como se le iluminaba la cara cada vez que le vibraba el telefono.

Dicen que no sabemos valorar las cosas hasta que las perdemos y tenia un poco esa sensación, había estado con Fran sin concretar nada y sentía que ahora me lo iban a quitar, no podia evitarlo, tenia celos. Era la primera vez en mi vida que sentia celos de un hombre. Un hombre que había compartido con otros hasta lo mas intimo y que ahora moria por dentro sólo con ver como le sonreía a otro.

En el avión de nuevo Fran dormía en mi hombro pero a yo lo único que podia pensar era en su ojitos cuando miraba a Pablo. Mi espíritu protector se esfumó de repente y ahora lo único que tenia eran ganas de soltarle un par de hostias.

Todo puede cambiar en un sólo día.

Lo peor de todo es que Pablo también volvia a Madrid esta misma semana y Fran iba a traerlo el finde salir con nosotros.

- ¿Quieres dejar de preocuparte Marck? - dijo Alberto con su tono paternalista cuando llegamos al aeropuerto de Barajas - Si quieres algo de Fran vas a tener que tener una charla con él y dejaros de hacer el imbecil.
- No sé Alberto, tú sabes que Fran no es de expresar sus sentiemientos, todos creen que somos una pareja y la verdad es que no le conozco mucho más que tú
- Que Fran no sea capaz de articular una puta palabra de lo que le pasa no quiere decir que no tenga sentimientos, jamás le he visto como le veo contigo, y le conozco desde hace mucho tiempo. Ha tenido un pasado difícil y eso le ha marcado mucho.

Alberto me dió un abrazo que me dejó al borde de las lagrimas, me cogía de la cabeza y me dejaba en su hombro de un modo tan tierno que me dejaba desarmado. Me encantaba como él hacia de figura paterna, me sentia querido y protegido por él de un modo muy especial.

Y el fin de semana más temido para mi llegó. Cuando llegamos a Chueca y para mi sorpresa Fran ya traia a Pablo con él. Traté de respirar profundamente y disfrutar de la noche con los chicos y especialmente de Alberto que ya no traia a su novio Alejandro, le había mandado a paseo después del viaje a Gran Canaria, seguramente por el incidente en la playa y porque Albero cambiaba de novio más que de ropa. Asi era, un maduro irresistible con los niños pero con poca paciencia para tonterias.

Salimos a cenar, Fran y Pablo no paraban de hablar, y poco mas tarde salimos hasta Studio 54 a tomar una copa y bailar un poco. Para mi sorpresa Pablo se puso a bailar conmigo en cuanto sonaba la música de Bananarama que me soltaba en la pista y mas después de un par de copas.

- Oye tio, que... mira igual me meto en lo que no me llaman... - dijo Pablo
- Mal empiezas macho - respondí yo un tanto borde por lo incomodo de la situación
- No, mira Marck tio me mola Fran ¿vale? No te voy a mentir, pero también sé que mientras estés aqui no tengo nada que hacer  - La sinceridad y humildad del chaval no me la esperaba.
- ¿Porque? Fran es libre de hacer lo que quiera, no somos pareja - Me tragué mi orgullo.
- Ya tio, y también tienes que verle como habla de ti, habla de ti hasta cuando estamos follando - vaya, si que se habían dado prisa - y además a ti también te gusta.
- Mira que me guste o no me guste no quita para que hagáis lo que más os convenga. No somos pareja, él es libre de decidir lo que quiere con su vida, siempre ha sido asi y siempre va a hacer lo que le salga de los cojones, es un espíritu libre, ha sido así desde que le conocí.
- Vale Marck, bueno a mi por lo menos me gustaría verlo pero no quiero meterme en nada vuestro de verdad.
- No te metes, Fran es mayorcito para saber lo que tiene que hacer.
- Eres un tio de puta madre Marquitos - mintió él.
- Tú también - mentí yo.

Y seguimos bailando hasta las mil. Fran acabó bebiendo de más y no paraba de reír con él así que, aunque vivia cerca llegó la hora de irse a casa y yo dudaba de que pudiera llegar bien, asi que antes de irme dejé que decidiera que tenia que hacer y ver si Pablo le iba a acompañar.

- Marck tio, acompáñame a casa anda - dijo delante de Pablo cuya cara no podia ocultar la decepción mientras que Alberto me miraba con cara de decirme lo tonto que era.
- Anda tira, mañana te vas a cagar con la resaca - dije yo.

Pablo se acerco a despedirse de Fran

- Cuídate ¿vale? Si necesitas algo me llamas que para algo soy enfermero, sabes que me preocupo por ti.

La verdad es que se notaba en la cara que Pablo hubiera hecho cualquier cosa por Fran. Nos despedimos de todos y me llevé a Fran a su casa, que llevaba un pedo que yo no había visto jamas en él. Me sobaba y le costaba articular palabra y yo, yo no podia de dejar de pensar en "el otro".

- Marquitos tio, sabes que eres muy importante para mi ¿verdad? - La verdad es que si lo sabía pero nunca me lo había dicho, todos conociamos a Fran por ser un tempano de hielo, el poli duro, el hombre que nunca llora ni tiene sentimientos.
- Sabes que tú también lo eres para mi Fran, tu me lo has enseñado todo.
- Eres mi niño y siempre lo serás, el Pablo es un tio incredible ¿verdad?
- Si, es muy majo - mentí de nuevo
- Me alegro de que te caiga bien ya os he visto ahí bailar y reíros - creo que Fran iba pedo como una cuba porque reírnos poco.

Le metí en casa y pudo ir más que contento a la cama por su propio pie
- Bueno yo me voy Fran, llámame mañana para saber que estas bien ¿vale?
- ¿Qué? ¿No te vas a quedar a dormir conmigo?  Fran empezó a desnudarse con cierta torpeza pero no dejaba de ocultar ese cuerpazo que a mi me perdía
- ¿No crees que has bebido un poco de mas nene? - respondí.
- ¿Sabes lo que creo? Que nadie me follá como tú - dejo caer sus pantalones y se tumbó en la cama con ese culazo que a mi me perdía, pero que ahora me llenaba de rabia, estaba claro que "el otro" no le follaría lo suficiente y ahora venia yo, no sé si como segundo plato o que, pero me estaba poniendo de mala hostia de nuevo.
- Fran que no estas tú en condi... - pero cuando me di cuenta Fran estaba ya de rodillas sacando mi rabo y comiéndolo como un poseso. ¿que iba a hacer? No me apetecia follarle una mierda, pero decidí dejarme llevar.

Fran estaba muy cerdo y yo de muy mala leche, yo siempre era muy cariñoso con él, pero en aquel momento me salió cogerle con fuerza del cuello y empotrarle contra la cama con una violencia que podiamos haber tenido con otros pero nunca entre nosotros.

- Marquitos ¿qué te pasa? estas empotrador hoy ¿o qué?

No le dio mucho tiempo a hablar más. Cogí mi rabo y se lo metí sin delicadeza ninguna después de escupirle un par de salivazos para lubricarle el ojete. Empece despacio, solo dos embestidas, a las tercera le estaba dando tan fuerte como podia, lo cual no era fácil teniendo en cuenta que Fran era con creces más fuerte que yo.

- Joder chaval, ¡cómo me estas dejando el ojal cabrón! - decía él que encima parecia disfrutar de la situación mientras yo me esmeraba en hacerle daño.

Subí un poco mi postura para que mi polla se inclinara a su próstata y asi darle pollazos hasta que le doliera, pero Fran aguantaba como un jabato mis embestidas

- Marck , hostias cabrón mi culo tio, me estas rompiendo ahhhggg - cada vez que me decía eso no podia evitar pensar en Pablo, y me ponía mas bruto y con ganas de empotrarle contra la pared de su habitación

Le cogí y le puse boca arriba , con las piernas en mis hombros fue la postura más profunda que se me ocurrió, le iba a partir, le queria partir el culo y no sabia porque el cariño y los besos de nuestras folladas aquella noche era todo rudeza y violencia. Yo no decía una palabra sólo gemia con fuerza.

- ¿Quieres a fondo eh? Joder nunca te había visto tan cañero niño - cogí y le di con tanta fuerza que la cama acabó en la otra pared de la habitación, nada me paraba, si la cama se movia yo me movia con ella. Al fin la cara de Fran empezó a cambiar de placer a dolor, y yo estaba disfrutando de verle sufrir.

- Marck tio, joder, uf tio, correte cabrón me estas matando - no me iba a correr, ni por asomo tenia ganas, Fran empezó a apretar los dientes con fuerza, estaba claro que estaba sufriendo pero no se iba a dar por vencido tan facilmente, le conozco bien, tenía que ser el más fuerte.

Asi que de esa postura sabia que si elevaba un poco mi cuerpo mi polla se torceria para abajo y le causaria daño, no me digais porque, pero lo hice. Fran soltó un grito y finalmente se la sacó y se apartó de mi de un salto.

- Joder, hostias ¿se puede saber que coño te pasa Marck? - Dijo con cara de mala hostia mientras se tocaba el culo con la mano señal de que estaba dolido. Yo estaba alli, respirando como un animal, sudado y con los ojos llenos de ira. Pensaba que me iba a soltar una hostia pero en lugar de eso solo dijo:

 - Esto es por Pablo ¿verdad?

Y con esas palabras me calmé. Fran se tumbó y no ocultaba su dolor tampoco ocultaba que no era tonto y que se daba cuenta de las cosas.

- No, porque ¿debería de preocuparme? - menti de nuevo
- Pues eso digo yo tio, joder Marck yo se que a veces no hablo claro pero ...
- No es que no hables claro Fran, es que no hablas.
- Vente - dijo mientras se acostó y me tumbo esta vez yo estaba en su pecho cosa rara en nosotros - Mira no es fácil para mi decir las cosas, mi familia nunca me enseñó a expresar mis sentimientos pero tu sabes lo que siento por ti ¿verdad?

No sabia una puta mierda de lo que sentía por mi.

- Si ¿y tu sabes lo que siento por ti? - pregunté a ver si salia de dudas
- Sí , si lo sé. Mira Marck yo siempre he estado sólo ¿vale? Cuando mi padre descubrió que era gay era muy pequeño, me pilló en la cama con un vecino. Me pegó una paliza, esa fué su primera reacción. Después me echó de casa. Mi madre era una católica que nunca dijo nada y me crie con mis tias. Nunca he tenido el cariño de un hogar, pero ahora tengo el tuyo y el de mis amigos, me he currado mi vida yo solo, me he sacado mis oposiciones y ayudo a la gente que es lo que siempre he querido hacer.

Y mis ojos llenos de ira se tornaron en ojos llenos de lágrimas.

Lo reconozco, a veces tengo muy mal humor. Pero también se cuando me equivoco. Antes de que Fran quedase dormido, roncando por el alcohol yo ya le tenia en mi pecho, rodeado como nunca en mis brazos, le apreté fuerte y no pude dormir nada aquella noche. Jamás Fran se había abierto asi y se lo que le costó y el que el alcohol hizo su trabajo.


Yo ya le tenia en mi pecho, rodeado como nunca en mis brazos. 




Toda mi ira se fue y no pude más que sentirme como lo que era, un niñato demasiado joven y demasiado inmaduro para entender lo que pasaba en otras personas que eran como yo. Lloré toda la noche, mi vida al lado de la suya era un camino de rosas, no tenia nada que ver, aunque también pensaba que pasaría si mi familia se enterase de que era gay.

Aunque cualquiera que conociera a Fran pensaría que se trataba de un chulazo frio y un tanto  prepotente, detrás de esa coraza se escondía un hombre tierno y vulnerable.

Fran era una persona buena ante todo y ver como le había tratado la vida me partió el alma.

Cuando me cansé de llorar pude dormir un poco. Sólo despertado de nuevo por el sonido del Nokia de Fran. Él también se despertó y abrió el mensaje que tenia mientras yo me hacia el dormido para que no se diera cuenta de que estaba leyendo el mensaje que le acaba de llegar:

Pablo: "Llevo toda la noche pensando en ti".









Recuerdos de la música de Studio 54.

lunes, 6 de agosto de 2018

Capitulo 24: Gran Canaria (Parte II)


Volvimos de las dunas los tres con esos momentos de silencio incomodo, cuando no sabes que decir y nos sabes si abrir la boca va a ser mejor que respetar el silencio que sólo interumpian las olas del mar.

Cuando llegamos allí estaba Alberto, Fran y yo nos miramos con cara de a ver quien se lo cuenta y Alejandro le plantó un beso al Alberto como si nada hubiera sucedido.

Después del precioso atardecer de un invierno en la playa nos vamos a cenar a la zona de Meloneras que es preciosa con la intención de tomarnos la ultima cerca de un centro comercial, el Yumbo

- El Yumbo tiene todo lo que necesitas Marckitos, compras, restaurantes y cuartos oscuros. - Decía Fran siempre encantado de presentarme cualquier lugar que visitamos.

- Hay sitios que huele a popper nada mas abrir la puerta jajaja. - Dijo Alejandro, que debía de conocer muy bien los sitios de ambiente.

Después de una cena exquisita en Meloneras tiramos para el Yumbo. Menuda sorpresa, el centro comercial es algo antiguo, algo ochentero,  pero todo él es un Centro Comercial para el marica.

Tiendas de calzoncillos carisimos, bañadores, ropita pija y restaurante con bares llenos de hombres. La gente por calle en ropa de verano... en diciembre! La noche era muy movida, no se si sería el fin de semana. La cosa es que ya no nos apetecia zorreo, acabábamos de echar un polvo sin igual asi que fuimos a tomar unas copas por los bares del Yumbo.

Alcohol, musica y maromos. Yo estaba como un niño al cual le llevaban al parque de atracciones. En una de las terrazas me puse a hablar con Alberto:

- Joder chacho, menudo polvazo hemos echado, tu chico se ha unido a darle pero bien a un maromo alemán de infarto... creo que lo sabes.
- Pues no, no lo sabia Marck. ¿Y podíais consultármelo primero? - Nunca había visto a Alberto tan serio...
- Pues es que en ese momento...
- Ya, ya no te preocupes, al fin y al cabo lo entiendo pero entre nosotros no hay celos. Es un chaval joven debe volar por si mismo. De todos modos de vosotros espero que la proxima vez habléis conmigo
- A ver Alberto que eres como un hermano mayor, disculpa, nunca haríamos nada que te hiciera daño, y Fran menos, él te ve con admiración.

Fumamos unos cigarros y nos fuimos para dentro para volver a nuestro hotel, que se encontraba entre el Yumbo y las dunas, osea que estaba todo perfecto y a cualquier sitio ibamos paseando, eso si, algo borrachos de las copas y haciendo el tonto y riendo.

Alberto y Alejandro estaban en una planta anterior a la nuestra, nosotros nos fuimos a nuestra habitación pero al llegar salia una pareja por los pasillos y Fran (a proposito) tropezo con uno de los dos chicos que era bastante atractivo.

- Ops. lo siento. - Dijo Fran para disculparse
- Hostia tio, que leche ! - respondió de bastante buen humor el chico.
- Perdona vamos un poco bebidos y ni me he fijado tio.
- Bueno, con los buenos que estais se os perdona todo chavales - vaya, pero que muy bien se lo habían tomado
- Pues anda que vosotros... - la dejó caer Fran con su tipica falta de vergüenza para ligar con todo lo que se mueve.
- Oye nos bajamos a la piscina ahora de noche tios, el agua esta cojonuda y a estas horas no hay nadie, pero ser discretos, en el hotel supuestamente no se puede ¿os venís?

Nos miramos y no sonreímos todavia contentos producto del alcohol. Allá vamos, los cuatro directos a la piscina, lo de que el agua estaba cojonuda vamos a dejarlo en que estaba fria de cojones, pero nosotros hicimos muy buenas migas con aquellos dos catalanes que, como nosotros, aprovechaban unos dias fuera de la invernal Barcelona para irse a Canarias. Nos quitamos los bañadores y allí los cuatro en pelotas comenzamos a hablar:

- ¿Y vosotros que buscais por aqui? - preguntó Fran
- Pues tio zorrear como todos, imagino, sobre todo lo que me mola es que se follen a mi chico bien fuerte tio
- Joder, ¿en serio?
- Me da morbo tios, ver como le petamos el culo entre varios ¿y vosotros? ¿sois pareja?

Vaya con la preguntilla, Fran y yo nos miramos y hubo un largo silencio sin que ninguno supieramos muy bien que decir.

- Vale, vale, no pregunto - dijo el chaval - ¿os molaría follaros a Dani? Él os ha echado el ojo ya en el hotel.

De nuevo Fran y yo pensamos que estabamos todavia muy borrachos, allí se iba a saco y sin tonterias, no estabamos preparados para esto después del dia en la playa, pero la verdad es que los chicos estaban muy bien y el pasivo era un niño delicioso, moreno con una barba cerrada y muy guapo de ojos claros y cuerpo sin un pelo

- Joder tio que yo soy pasivo - dijo Fran.
- ¿y te molaria ver a tu amigo follarse a este?

Fran se quedó pensativo como si lo que acababa de empezar no le convenciera del todo hasta que sentenció como de sopresa:
- Mi chico te lo va a petar que flipas es muy cañero - me guiño un ojo para que le continuara el juego.

Dani ya me estaba tocando el rabo empalmado por debajo del agua y yo acariciando el culo mientras sentía otra mano, sin duda la de su novio en la otra nalga.

- Vamos a subir cabrones, que cachondo  me habéis dejado - dijo curiosamente el activo que era al que más le ponia la situación de petarle el culo a su novio Daniel, lo cual yo no acababa de entender.

Subimos a la habitacion de la pareja y el activo cogio el culo de Dani y le puso a cuatro patas. Con una mano empezo a meterle un dedo en el culo que nos mostraba como dando una clase:

- ¿Veis? Que culazo tiene el cabrón. Mirar, le gusta que le den caña

Cogio lubricante y empezo a embadurnarle bien el ojete mientras nos lo dejaba a la vista de mi tremenda erección.

- Venga Marck, te lo voy abriendo que tú la tienes mas grande que yo y te lo dilato un poco
- Vale, claro, es tuyo ... - respondí yo ruborizado porque aquella situación era del todo extraña.
- Mira al principio asi, despacito - le iba metiendo el rabo poco a poco de pie, doblando las rodillas para incrustarla a pelo en su novio despacio - y ahora le damos mas fuerte.

El novio empezó a gemir , en ningún momento nos veia, estaba de espaldas y parece que ese misterio les ponía, no sabia cuando iba a llegar yo con mi rabo.

- Toma, calzate un condón y cuando yo me aparte se la metes a fondo ¿vale?
- Vale - era todo lo que acertaba a decir aquella noche, estupefacto y con la cara de sueño de Fran a mi lado.
El activo me hizo un gesto para ir hacia ellos y después de unas embestidas se apartó un poco y me cogió el rabo para apuntar al agujero del culo que el chaval ya tenia a a vista pues se ponía a cuatro patas con el culo muy en pompa, fruto de una gran flexibilidad. Fran se pajeba mirando con cara de poseso la escena.
- Toma cabrón - dije yo medio borracho mientras me ponia algo bruto para no parar la magia de aquella de escena.

...me cogió el rabo para apuntar al agujero del culo.


Dani, aquel pasivo gritaba como un cabrón, aguantaba polla como un experto, disfrutaba como un cabrón a cada embestida y yo que veia que gritaba conmigo mucho mas que con su novio me puse mas bruto, asi que empecé a embestirle aun mas fuerte mientras el pasivo gritaba tanto que por un momento debió de olvidar que estábamos en un hotel y que las paredes eran muy finas.

- Ahora voy yo cabroncete - y me apartó para empezar a embestirle sin darle descanso al pobre chaval, que tampoco parecia quejarse

La cosa es que estaba claro que el chico no disfrutaba tanto con su novio como lo hacia conmigo y pronto empezó a pedirme más y más polla mientras que dejaba a su novio para el sexo oral. Fran se aburría y yo notaba que el activo veia que Dani solo queria recibir mi rabo así que le di bastante fuerte para acabar con la escena porno de una vez

- Tio me voy a correr en su culo - dije para ponerle algo de morbo a una escena que ya me empezaba a cansar.

Solté un grito de escándalo mientras me corría por segunda vez aquel dia a altas horas de una noche sin fin.

No me digaís porque pero la pareja empezó a discutir porque Dani solo quería mi rabo y el otro no se lo tomó demasiado bien, no se que sucedió pero Fran me cogio del brazo arrastrandome a nuestra habitación.

Entre el pasillo al final reimos de todas las cosas que nos pasaban.
- Estas hecho un fucker Marckitos - decía Fran - todavia me acuedo de la cara de atontao que tenias cuando te conocí y mirate ahora.
- Oye! serás cabrón

Reimos y de nuevo dormimos mientras abrazaba a Fran en mi pecho, era mi policia protegido, un rol extraño pero que me encantaba y me hacia sentir poderoso.

Al día siguiente volvimos a las dunas con suerte muy diferente a la del dia anterior, parecia que nada nos agradaba, un aburrimiento de esos de mala suerte asi que decidimos ir al Yumbo a la noche a bailar un poco antes de irnos a dormir.

Fran reia y bebiamos como cosacos, bailamos y bailamos sin mucho ritmo siempre sin sentido de la verguenza o el ridiculo.

Al poco de bailar llego un chico guapisimo, empezó a reir con Fran y empezaron a bailar. Fran esta vez no me guiñó el ojo en plan "vamos a comernoslo". Hablaban un buen rato mientras yo estaba con Alberto. Reian y bailban. Veia a Fran muy suelto muy risueño. Alberto se daba cuenta de como yo fumaba mi cigaro mientras les miraba con tono serio.

- Chicos, os presento a Pablo, es de Madrid, está de vacaciones - nos introdujo Fran.

Todos nos saludamos y ellos continuaron bailando. Algo se movió dentro de mi, fumaba mientras no podia parar de mirar aquella escena. Alberto se acercó a mi, él no bebía mucho pero aquella noche todos nos habíamos ido un poco de las manos con el alcohol. Me vio y puso su mano en mi hombro mientras yo no paraba de mirarlos.

- Fran está loco por ti Marck.

Aquellas palabras hicieron que algo aun más grande recorriera mi cuerpo, una especia de descarga mientras no era capaz de articular palabra.

Estaba sintiendo algo en mi muy extraño, algo que no había sentido en mucho tiempo. Celos.