miércoles, 9 de agosto de 2017

Capitulo 1: Mi primera vez (Parte I)



Marck es el "peludo" protagonista de este blog



A mis 25 años recuerdo aquellos días de mi vida como la etapa perfectamente normal de un chaval de mi edad, tenia mi novia a la que quería con locura y con la que salíamos y reíamos los fin de semanas, el grupito de amigos de mi ciudad, heteros con pareja, que vivíamos nuestras aventuras recién acabados los estudios y comenzando nuestra vida laboral.

Mi amigo Alex era el intelectual del grupito de amigos de Madrid que había conocido haciendo un curso de fotografía, el tio se acabó dedicando profesionalmente a ello y no le iba mal. Conocía a mucha gente del mundo del arte, así que yo siempre interesado en esos temas, le acompañaba al cine, exposiciones y numerosos eventos.

Recuerdo que ya años atrás le había comentado a Alex que creía ser bisexual, la verdad es que nunca me había atrevido a entrar mas en profundidad en esa faceta, pero recuerdo que tenia una curiosidad con los hombres que cada vez iba a más aunque yo pensaba que ya se me pasaría.

En una de nuestras salidas visitamos una exposición de escultura de un amigo de un amigo, ya sabes. Yo pensaba en la gente del mundo del arte como unos viva la vida pero me interesaba la exposición. Al llegar veo las esculturas que eran básicamente hombres contorsionados, desnudos y en multitud de posturas sexuales. Era fascinante. Comiendo y bebiendo por aquí y por allá de gratis, ya que eramos jóvenes y sin mucho dinero. En un momento de la noche Alex me presenta al autor de las esculturas:

- Mark me gustaría presentarte a Pedro, él es el autor de la exposición.

Saludé a Pedro que era un cuarentón cercano a la cincuentena con pinta de bohemio pero siempre sonriente. Apretón de manos y saludé a otros amigos en común.  La verdad que me empezaba a aburrir un poco con tanta vuelta cuando estando sentado un poco apartado Pedro se sentó junto a mi y comenzó a hablar conmigo.

- ¿Te gusta? - Me dijo
- La verdad es que no se mucho de escultura pero me gustan los cuerpos y las expresiones de dolor y placer - le comenté para no parecer pedante.
- Gracias a Dios Mark, creo que es el primer comentario sincero de esta noche.

Pedro se alegro de que aquello no se convirtiera en un aula de Historia del Arte y yo no tenia que fingir ser un chico mas que joven chico de la periferia de Madrid que todavía no apreciaba el arte como debía. Reimos mucho y enseguida hubo una gran complicidad entre nosotros a pesar de la diferencia de edad. Pedro me acercó a una de sus esculturas y recuerdo perfectamente como me cogió de la cintura. Era la primera vez que un hombre me cogía así. Me empezó a describir como esas esculturas estaban basadas en relaciones sexuales que había tenido que diferentes amantes.

- ¿Y tú Marck? ¿has estado con hombres?

Vaya preguntita, yo que tenia una pinta de hetero pijin que echaba para atrás, pero estaba claro que algo se olía

- Pues soy bisexual ¿sabes? Pero no, no he estado con hombres nunca
- Ah! , estas en esa etapa todavía, entiendo.
- ¿En esa etapa? - respondí sorprendido
- Si, todos hemos pasado por esa etapa de jóvenes. Te gustan las chicas y hasta tendrás novias. Pero cuando pruebes los hombres Marck no querrás volver atrás.
- Lo dudo mucho Pedro, yo tengo novia, nos vamos a casar - si, era muy joven y tonto si os lo estáis preguntando.
- Claro, claro, Marck. Oye mira, tengo un local en Madrid para hombres, creo que te iba a gustar, es diferente a lo que conoces, ¿porque no cenamos un día juntos y te lo enseño?.

Pedro se fue acercando cada vez mas a mi y ahora su mano tocaba mi cintura pero también parte de mi culo, no me atrevía  a quitársela, de algún  modo me intimidaba, era tan seguro de si mismo y tan carismático, pero también con ese punto de respeto por un chaval que sabia que tenia la mitad de su edad y con el cual seguramente no tenia ni para empezar.

- Claro, me encantará - Respondí con toda mi curiosidad.

Y Pedro me dio una tarjeta suya, donde ponía Copper Bar Sex Club. Nos despedimos allí y me fui un poco más tarde con Alex a tomar unas cervezas por Madrid con nuestras novias. La tarjeta me quemaba en el bolsillo, la llevaba y no podía dejar de pensar en ella. Quería volver a casa para leer en internet acerca de ese bar, bueno, de ese Sex Club. Sonaba de los más excitante en mi cabeza.

Recuerdo como durante toda la semana guardé la tarjeta en mi habitación, por aquel entonces vivía con mis padres, no me atreví a llamar hasta que llegando el viernes la tarjeta me quemaba en cualquier parte que la tuviera. El local era un local nudista, osea que la gente iba en bolas. ¿Como iba a ir yo en bolas en un lugar lleno de hombres? Pues la idea me parecía de lo mas excitante y me daba miedo a partes iguales. Cogí el teléfono de Pedro y llamé muerto de miedo. Él sin embargo era todo lo contrario:

- Hombre, Marck mucho has tardado en llamarme ¿que pasa? ¿me tienes miedo o que?
- No, esto... - trataba de no parecer demasiado idiota - es que el trabajo y...
- Venga hombre, vamos a tomar unas cervezas por la tarde ¿te hace?

Yo que aquel finde estaba sin novia acepté encantado, aunque muerto de los nervios. Cuando llegué a mi cita con Pedro estuvo realmente encantador. Siempre muy pendiente de mi, era un rollo paterno filial ya que él notaba que yo estaba realmente nervioso.

Empezamos a hablar de todo y acabamos hablando de cine, me sorprendió lo que sabia este hombre de cualquier tema. Empezamos hablando de Paul Thomas Anderson hasta coincidir en que Kubrick era una especie de semidios para ambos. La complicidad y las risas fue total y Pedro desprendia coqueteo y sexualidad por los cuatro costados.

Pensé que nos ibamos a ir juntos al Copper, pero Pedro me dejó cerca y me dijo que si queria ir fuera por mi propio pie, que seria muy bien recibido y que no queria meterme presion de ningun tipo, lo cual agradecí.

Estaba muy nervioso y pensé que me iría a casa pero baje a la Plaza del Dos de Mayo, muy cerca del Copper, pero en su lugar entre a un bar muy pequeño y me pedí un whisky con cocacola. Y otro whisky con cocacola más. Estaba claro, solo pensaba en entrar allí y no iba a ser sobrio. Estaba tan nervioso que iba al baño a mear cada 2 minutos.

Subí la calle que separa la Plaza del Copper y me quedé jugando con mi teléfono móvil en la puerta no menos de diez minutos, miraba aquella puerta como un autentico desafío. A veces me iba a veces volvía.

Decidí dejar todos mis miedos atrás , cogí aire y me fui directo hacia la puerta. Llame a un timbre y allí me abrió Pedro.

- Pasa cielo, pasa y diviértete.

Había cruzado una linea que no tenia marcha atrás.


7 comentarios:

  1. Humm. Eso se presenta muy bien. Tengo ganas de leer el capitulo II. Y Pedro es un tio muy majo. Siempre he tenido mucha confianza en el, y aconseja perfectamente. Sigue Luis tu relato. Un abrazo.

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  2. Que tiempos aquellos del acojone total para entrar en un garito de ese tipo. Aunque ahora cuando voy me sigue poniéndose el corazón a 1000

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  3. No os podeis imaginar como me excito cuando voy a un local de este tipo... tengo que ir al baño a lavarme para que se me baje la ereccion con el agua. Uff

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  4. Como echo de menos el Copper. Cuál sería el más parecido ahora?

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    1. Posiblemente el Naked aunque para mi ya no tiene el encanto de hace una decada

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  5. Ummm... acabo de descubrir tu blog, y he decidido empezar por el principio, que ya te digo, que este primer post promete. Tiene muy buena pinta.
    Posiblemente vas a tener un lector asiduo ;-)

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    1. Hola perro, gracias, pues acabo de ver tambien "en la penumbra" y me alegro mucho de tener un seguidor de Barcelona :)
      Espero que te guste.

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