miércoles, 16 de agosto de 2017

Capitulo 3: El Copper


Me pasaba el dia empalmado "marcando paquete"





Ya me habían comentado que “el día grande” del Copper eran los domingos. Por algún extraño motivo la gente solía ir las tardes de domingo y el local literalmente se petaba ese día. Era la "fiesta en calzoncillos" y a mi nada me exictaba mas que un buen maromo con unos calzoncillos que marcaran un buen culo. Así que yo empecé a pasar los fin de semanas con mi novia como hacia siempre, pero los domingos en lugar de irme a casa me iba al Copper.

El primer domingo que fui yo estaba de nuevo nerviosísimo, pero ahora era mucho más valiente para entrar “detrás de la cortina”. No me hizo falta mucho tiempo para darme cuenta de que a los chicos le gustaba mi masculinidad y los pelos, como a mi novia, que no me permitía ni rasurármelos un poquito. Tambien me pasaba el dia empalmado y "marcando paquete" cada domingo en el Copper. Esto atraía mucho a los chicos pasivos, que yo siempre creía que eran más que los activos, los cual me beneficiaba claro. Yo era todavía un “yogurin” pero tenía cierto éxito con los hombres que a mí me encantaba, claro que ¿quién no tenía éxito en un lugar así? Aun así me daba cuenta de que follaba muchísimo y no me hacía falta mucho para tener a varios hombres detrás de mi cuando estaba detrás de aquella cortina.

Uno de esos domingos un chavalín de mi edad se me puso a cuatro patas mientras nos morreábamos de lo lindo en el baño, a mí me pareció de lo más excitante claro, un tío pinchándome con su barba primero los morros después el rabo, se me pone a cuatro patas enseñándome un ojal absolutamente delicioso y totalmente rasurado. Ante la visión de aquel agujero me decidí a que tenía que follar, y aunque no era la situación más romántica para mi primera vez con un hombre no puede aguantar las ganas. Le metí una follada de espectáculo, al chico le encantó lo cual me hizo ver que no solo se me daba bien con las mujeres si no también con los hombres, yo tenía bastante aguante, incluso más del que me gustaría porque siempre me había costado correrme, así que las historias esas de que nada más meterla era corrida segura no sucedió jamás.

Pronto empece a follar como un animal, a veces con varios a la vez, se me empezó a dar muy bien, así que follaba hasta bien pasada la noche. Me daba cuenta de que algunos chicos tenían una botellas de cristal las cuales olían de vez en cuando, lo cual deduje que era algún tipo de droga, pero no sabia que era eso. 

Pronto los domingos se convirtieron en mi “dia Copper”, estaba deseando que llegará el domingo, y claro, con el paso del tiempo mi vida sexual heterosexual se fue desinflando, ya no llegaba el viernes y echaba varios polvos con mi novia, sino que incluso había findes que no follabamos, eso sí, el domingo follaba como un campeón. No hace falta decir que aquella novia me dejó  y con razón, aunque yo por aquel entonces lo pasé realmente mal con la ruptura de mi primer amor. Ahora con la perspectiva del tiempo lo entiendo y lo veo totalmente razonable, al fin y al cabo era yo él llevaba una doble vida, la cual me excitaba más la segunda que la primera.

Aun entonces quedaba con varias mujeres y tenía sexo con ellas, pero lo que más me gustaba eran mis domingos en el Copper. Pronto empecé a comer pollas y descubrí que aquello me gustaba, comerse una buena polla de repente se convirtió en un placer y aunque los chicos en su mayoría querían ser pasivos conmigo a veces me tocaban el culo, y yo descubri que el simple roce de los dedos en mi ano era un placer absolutamente delicioso.


Es entonces cuando me doy cuenta de que ser activo estaba muy bien, pero al fin y el cabo no era muy diferente de lo que hacia con las mujeres, asi que pronto empezó una obsesión en mi cabeza, quería que un hombre me diera por el culo. 

9 comentarios:

  1. Que bueno! Gracias por contarlo. Me veo reflejado y me ha traído muchos recuerdos. La novia, los nervios, la doble vida... Me encanta el relato. Seguiré leyéndote.
    J de Sevilla

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    1. Imagino que muchos de mi edad empezamos del mismo modo. Gracias J.

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    2. excelente blog, te he encontrado a través de DDV, por supuesto. Pero sigue así, me encanta. Yo empecé también así, aunque, curiosamente, más de diez años después de mis primeros pinitos, me siguen gustando tanto las chicas como los chicos, aunque con las chicas me he convertido en un pasota y en un comodón, a no ser que se me ponga a huevo la cosa y la tía me mole, prefiero vicio con tíos. Yo empecé con las saunas más que con los bares, pero al Copper fui en 2012, un lunes que coincidió con las celebraciones por la Eurocopa de la selección, y era día naked, mucho morbo. Para cuando una entrada sobre las saunas madrileñas?? He estado una única vez en Príncipe, espero probar el resto en mis sucesivas visitas a Madrid

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    3. Primero de todo gracias. Sí, voy a hablar de las Saunas, a mi me llego un poco más tarde, por aquel entonces, 2005 el Copper estaba muy bien pero creo que en 2012 ya estaba muy decadente. He conocido muchas, la Principe no fué la que más me gustó, para mi siempre fue la Paraiso

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    4. A mi me pasa lo mismo con las mujeres, solo que no se me ponen a huevo ;)

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  2. a mí tampoco se me ponen a huevo, era, en fin, una forma de hablar para que me entendieras, o al menos no todo lo a huevo que me gustaría, y pasa eso, que con el tiempo te haces comodón, y pasas a pensar que es sexo, disfrute, y da igual con quién, aunque lo llevo totalmente en secreto, para el mundo llevo vida hetero, aunque soltero, por mucho que tenga una amiga que de vez en cuando nos damos un homenaje, pero en cuanto puedo, al vicio, ya sea en mi ciudad o en algún viaje que haga. Te dejo mi e-mail por si quieres charlar: bicioso85@gmail.com. Un saludo

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  3. Joder me he pajeado al leer este relato... que morbazo!!

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  4. No sé si es porque me estoy leyendo los post uno seguido del otro, pero la evolución va bastante rápida, jeje.
    Desde luego que ser joven y yogurin favorece enormente en contacto con otros tios, bueno supongo... también influye la actitud de uno mismo y el antro donde te metas.
    Que la novia te dejara porque disminuyera la frecuencia e intensidad sexual no dice mucho a su favor. Supongo que algo más habría. En la pareja el sexo no deja de ser es un aspecto más de la relación. Espero que no sufrieras mucho por ello y lo superaras bien ;-)

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    1. Pues imagino que la chica algo se olía de mi doble vida, también habian mas cosas a parte el sexo claro, cada vez tenia menos ganas de pasar tiempo con mujeres, la evolución fue rápida, yo tenia ventitantos y la verdad es que viendolo hoy en dia, quizás me hubiese gustado hacer muchas "primeras cosas" con una pareja.

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