miércoles, 27 de septiembre de 2017

Capitulo 8: El negro


Tras unas cuantas visitas al Copper, los domingos y algunos escaqueos entre semana, empecé a entablar cierta relación con los camareros, especialmente con Javi, que era muy majo conmigo, incluso un día me dio su teléfono para salir a tomar algo fuera del local.

Javi no tardó en llamarme para salir un sábado por la noche, y yo que no conocía mucho el mundo del ambiente en Madrid, me decidí a hacer una escapadita con él para conocer un poco del madrileño barrio de Chueca.

Javi me esperaba en el metro de Tribunal, nada más verme nos besamos, nuestras lenguas se enroscaron, subí a su coche y nos fuimos a cenar a una pizzería, y me dijo de encontrarme con unos amigos suyos.

Durante la cena nos encontramos con otros dos amigos,  un chico negro y otro pelirrojo que se presentaron como Omar y .. y no me acuerdo del otro porque yo solo podía fijarme en aquel negrito. No sé muy bien como fue la cosa pero lo cierto fue que le comente a Javi:

– El pelirrojo esta se lo debe pasar de puta madre ¿no?
– ¿Por qué? - preguntó Javi.
– Pues porque dicen que los negros la tienen grande, y algunos muy grande
– No sé que decirte
– A mi ya me gustaría probarlo - Y cuando miré el paquete de Javi pude ver que se había empalmado con nuestra conversación.

La verdad es que yo jamás me había follado a un negro, pero cuando veía porno me atraían mucho los chicos de color, había visto muchas películas de sexo interracial e incluso actores del porno hetero como Mandingo (cuantas pajas le debo) o Lex Steele me excitaban con sus tremendas pollas y esos culazos musculados.

Cuando terminamos de cenar nos fuimos a una disco que Javi conocía que se llamaba Studio 54, estuvimos largo rato bailando, hasta que Omar se acercó a mi y me invitó a bailar.

- No podrás rechazar un baile latino con un cubano

No pude resistirme mucho, yo además estaba tomando clases de salsa así que no tardamos en "conectar" bailamos, reímos, mientras que poco a poco los carnosos labios de Omar se acercaban a los míos tanto que podía sentir su respiración contra la mía, al poco tiempo ya sentía el paquete de Omar pegado al mio a cada paso de baile, aquel chico sabía mover las caderas como un maestro....

- Joder, bailas muy bien Omar
- ¿Ya sabes lo que dicen? El que mueve bien las caderas en vertical también lo hace en horizontal...

A mi ya sólo con esas palabras me estaba poniendo nervioso y empecé a sudar, siempre tenia el problema de sudar cuando me empezaba a excitar. Y Omar debió de notarlo, le pedí un descanso por que no podia más con aquella tensión sexual que se abrió entre nosotros a cada paso de baile. Seguimos la noche bebiendo y riendo con Javi y los demás en Studio 54


El sexo interracial, una fantasia gay.


Después de unas copas y bastante desinhibidos, nos fuimos a casa de Javi, que vivía cerca, para tomar "la ultima". Nuestro chico pelirrojo se retiró y pensé que era una pena, pues lo estábamos pasando realmente bien, pero quedaba todavía mucha noche.

Una vez en el casa, Javi nos puso unos videos de música y unas copas, el tío creo un ambiente inmejorable, recuerdo que Omar quiso ir a tomar una ducha y mientras Javi y yo nos besamos y  nos desnudamos rápidamente, como si nos fuera la vida en ello, yo sabía por cosas que me había contado que Javi era pasivo así que nada más quitarme los calzoncillos y debido seguramente al efecto del alcohol yo ya estaba empalmadisimo deseando follarme aquel culazo.

Fue hasta el sofá y se sentó, entonces los dos ya más cómodos nos besamos hasta que me puse a cabalgarle como un animal, pero pensando en que estaba haciendo Omar en el baño tanto tiempo.

Cuando sentí que la ducha se apagaba y el caminar de Omar hacia el salón a través del pasillo, me excité muchisimo y al mismo tiempo estaba nervioso a ver si aquella escenita que se iba a encontrar era de su agrado. Pues lo primero que vi  cuando Omar llegó a la puerta fue el capullo asomando de Omar, mientras ocultaba detrás de la pared el resto de su cuerpo.Yo estaba atónito con aquella visión:

- Entra Omar !

Y Omar fue pasando de la puerta muy lentamente, nos dejó ver un cacho de polla más.

- Vas a ver que tranca Marck  - Me dijo Javí mientras yo ni se la saqué del culo y no quitaba ojo de la puerta.

Omar fue mostrando despacio otro trozo de polla mas , de tal modo que en la puerta solo se veía una monumental polla que yo pensé que era un consolador y que aquello debía de tratarse de una broma... pero no, pegado a ese inmenso pollón estaba Omar, que salió por la puerta sonriente, imagino acostumbrado a ver la reacción de los chicos a semejante manubrio.

- La puta madre que me parió - fue lo único que alcancé a decir atónito pensando que debía de estar ya muy borracho a esa hora de la noche.

Omar se acercó a nosotros, Javi se sentó a un lado para que yo pudiera ver mejor el aparato de su amigo y me dijo:

- Anda tócalo

Yo siempre había deseado tener en mi mano una “cosa” así, rodee con mi mano la polla de Omar, mi mano no cerraba la circunferencia.  Y Javi que estaba disfrutando viendome dijo:

 – Anda chúpala que lo estas deseando.

Me metí en la boca aquella inmensa tranca, yo antes nunca había visto una así al natural, sí en alguna película porno. No lograba si quiera chupar ni la mitad, pero del gustó que me estaba dando estuve a punto de correrme dentro de Javi que seguía pidiendo polla como un poseso mientras que yo chupaba la de Omar.

Javi no tardó en correrse, y yo pensé que la fiesta se terminaría ahí cuando Omar dijo:

- Marck ¿Quieres 25 centímetros dentro de ti?

Según me dijeron me quedé blanco de escuchar esas palabras, los dos sonreían, así que imaginé que Javi hacia de compinche de Omar y debían de hacer esto a menudo. Javi saco unos poppers y me dió y yo estaba ya con un grado de excitación que pensé que me iba a estallar la polla de la erección.

Javi me dijo que me pusiera de espaldas a ellos, de rodillas encima del sofá, me separo las piernas y Omar se puso a lamer mi culo mientras Javi y yo nos besábamos.

- No se si me va a entrar tío.... - De repente noté como la enorme polla de Omar me penetraba hasta el fondo de mi pobre culo, di un salto, Omar la retiró y la volvió a meter a empujones, grité de placer y de dolor al mismo tiempo. A cada embestida de él yo gritaba, gemía, me convulsionaba, jamás había sentido nada igual, iba metiendo cada vez más a fondo y pensaba que aquello me iba a traspasar.

Follamos como animales sin que el llegase nunca a meterla entera, eso debió de molestarle porque tenia que controlar el punto de "dolor" al fondo. Omar la sacó lentamente y me dijo:

-  ¡Folladme!

Yo estaba dolorido y en éxtasis, osea que aquel negrito era versatil como yo. Yo habia perdido la erección  por las embestidas, pero Javi no tardo en chupármela mientras Omar me lamia el culo, la espalda y los pezones y poco a poco fui recobrando la erección, menos mal que no había tomado mucho popper, porque había descubierto que me hacia perderla.

Las guarradas de Omar nos estaban poniendo a mil, pedía polla sin cesar y se ponía con el culo delante de mi para que pudiera admirar su musculatura. Nos puso tanto que Javi, que hasta entonces siempre había estado correcto, le agarró de la cabeza y le bajó de golpe al sofá poniéndole de rodillas en el suelo.

– ¿Quieres que te follé?, ¡Puta! – le gritó. Yo no entendía muy bien ese juego, pero se ve que los insultos le ponían a mil.

A la primera embestida el culo de Omar se me resistía, pero no tardé en repetir la penetración así varias veces, pero cada vez más deprisa y más a fondo hasta que terminó en un mete saca rápido y violento. Me dijo que no era pasivo desde hacía mucho tiempo y pensé "no me extraña", los chicos al ver ese rabo tenían que flipar

Recuerdo que abría los ojos y me puse a mirar mi blanca polla con el negro culo de Omar, solo nos separaba un condón. Me encantó esa visión.

Omar no tardó mucho en levantarse y echarnos a Javi y a mi una tremenda corrida que cubrió nuestras caras y pechos. Después yo hice lo mismo, me corrí mientras veía a ese tremendo negrazo correrse.

Al terminar los tres nos tumbamos en el sofá, recuerdo que Omar me acariciaba y yo tenia la cabeza en el estomago de Javi.

- Esto ha sido la ostia tíos. - Dijo Omar - Me encanta este peludito. ¿sabéis? tenemos que repetirlo.

Yo pensaba en si algún día sería capaz de meterme una tranca de semejante calibre y de lo rico que había sido mi primer negrito. Mi primera sexo interracial. También pensaba en el mundillo gay, en la noche de Madrid, las fiestas, los bares, las discos a las que fuimos rodeado de chicos gays. Aquello fue una novedad tremenda para mi, nunca imaginé que una fiesta acabaría así. Y esa, no seria la ultima vez que nos veríamos, aunque la próxima lo haríamos en circunstancias muy diferentes.


3 comentarios:

  1. Uff vaya morbazo!! Contad conmigo para la proxima!!

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  2. Como me has puesto cabrón!! a las 8 de la mañana..... Muy buen relato. Morbo total. Un anrazo.

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  3. Mmmm... un negrazo, un sueño. Aunque no tenga un rabazo, jaja
    Yo aún me puedo considerar virgen en este aspecto. Algún roce, una mamada, pero ya está.
    Lo del efecto secundario del poppers, la flacidez que deja y el dolor de cabeza, si se abusa, lo queria comentar en el post anterior.
    Pero bueno, ha sido en este.

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