sábado, 4 de noviembre de 2017

Capitulo 12: Las Saunas


Fran y yo cenamos en un restaurante en la Calle Fuencarral, una calle bastante cercana al Copper y llena de restaurantes, y es que lo bueno de Chueca es que tienes sitios para cenar que son muy buenos y bastante económicos. La cena me dejaba muy nervioso, apenas sabia de que hablar con Fran, un hombre que acababa de conocer, que era rematadamente guapo y que me acaba de follar. El, desde luego, era un enamorado del deporte:

- ¿Y a que gym vas Marck?
- A uno de mi barrio - yo vivía en las afueras así que no coincidíamos.
- ¿Y tomas proteinas? - el tema de los suplementos de proteínas era algo que se estaba poniendo muy de moda y que aunque ahora esta normalizado antes era bastante más difícil encontrarlos.
- Sí claro, yo tomo de la marca Optimum Nutrition - le respondí
- Ah pues yo tomo esta otra ...

Y así la conversación fue girando poco a poco al mundo de las pesas y las "musculocas". Lo que me extrañó es que Fran no hablaba jamás de su trabajo, ni aceptaba preguntas de este tema. Se notaba que le incomodaba así que no insistí con ello. Cuando habíamos cenado y tomado una copilla por el barrio nos fuimos a la Sauna Paraíso.

Fran me explicaba que esta sauna en concreto abré los findes ininterrumpidamente, y que la gente cuando no pilllaba "cacho" por ahí se iba bien de madrugada a la Sauna, de tal manera que la noche y la madrugada era el mejor horario para ir, puesto que la gente lo utilizaba de "after".


La sauna Paraiso en Madrid.

Lo primero que te piden a la entrada es el numero de pie para darte unas zapatillas de goma para utilizar dentro junto con una toalla, que después vi que se utiliza para cubrirte las partes y para secarte. Nos fuimos a los vestuarios, nos desnudamos y nos besamos ya para irnos calentando. Yo estaba muy nevioso, pues era la primera vez que iba a un sitio así.

Al entrar por la puerta, primer golpe de calor, para mi sorpresa, la sauna está como en un edificio antiguo con muchos arcos, tenia un cristal donde había una piscina de burbujas bastante chula, y decorado con grabados antiguos de Madrid, zona de duchas mas arriba y un jacuzzi que echaba un calor de cojones. Después sauna seca y húmeda. Nos duchamos y nos fuimos a la piscina, allí habían varios chicos que no nos quitaban ojo de encima. El público era bastante más joven que el del Copper y eso me llamo la atención.

Nos fuimos a la piscina grande y Fran se sentó frente a mi y comenzamos a morrearnos muy delicadamente, entre las burbujas podía sentir como su pollón se daba con mi rabo y nos pusimos caliente bastante rápido, acariciándonos y besándonos con pasión mientras los demás chicos nos miraban pensando seguramente que eramos pareja.

- Te voy a enseñar el resto de las instalaciones.

Este chico estaba siempre empeñado en enseñarme cosas, pero yo me dejaba llevar, al fin y al cabo era un maromo de impresión y yo estaba encantando. Salimos de la piscina, nos secamos un poco y nos metimos en una especie de labertinto.

Cuando vimos los pasillos y las cabinas, aquello era como un Copper pero a lo bestia, enorme, yo me perdía entre tanto lugar pero con unos paseos ya me fui haciendo al laberintico local.

Lo primero que me llamó la atención es que la gente al estar con la toalla, no sé porque , era más timida o menos decidida que en el Copper donde todo iba mucho más fácil y directo. Así que después de un par de vueltas con Fran me dijo;

- ¿A quien quieres follarte que te lo traigo? - me preguntó con su arrogante seguridad.

La verdad, había varios chicos guapetes, pero sin duda Fran era el macho alfa de la manada (version pasivo) así que le dije que decidiera él cuando realmente lo que me apetecía era volver a follarmelo.

Me dijo de esperar un poco y al poco me trae a un tio al que estaba cogiendo de la mano.

- Te traigo una buena puta.

Aquello me extrañó un poco, no sabia que Fran era asi, el chico era muy joven y pequeñito y casi me daba pena pero parecía que disfrutaba con esa especie de humillación. Lo tiró a un sofá que habia en la zona oscura y me quito mi toalla y la suya con lo que el chico se puso a comer nuestras pollas con ansia.

Al poco de estar ahí, dos chicos jovenes que estaban bastante bien y que ademas eran muy peludos como a mi me gustaba se pusieron a mirar, pero Fran ni corto ni perezoso, sin cortarse un pelo les dijo:

- ¿Os gusta? Pues venir.

Y le hicieron caso, osea que ya eramos cinco tios, uno de ellos muy mamón que se iba pasando nuestras pollas de una en una en una especia de corrillo que montamos a su alrededor mientras el del centro se rodeaba de nuestras cuatro pollas.

Fran me pidio que me lo follará, a mi me extraño porque pensaba que volveriamos a follar nosotros como hicimos en el Copper, pero me dio tanto morbo la situación que me dejé llevar. Empezamos a follarle culo y boca por turnos. Era impresionante. El chaval tenía el culo tan abierto que ya apenas notaba las pollas entrar y salir. Al poco tiempo estabamos todos sudado, producto del calor y del vapor de la sauna.

Uno de los activos, con tatuajes y musculado, le agarró del pelo, le empotró contra la pared, y empezó a follarle de forma muy salvaje. A los cual, viendo que el chico tenia aguante seguí yo, tan fuerte como podía, dandole una autentica paliza, empotrandole practicamente contra el sofá, cuando veía que el chaval lo pasaba mal paré un poco, a lo cual dijo él:

- Sigue cabrón.

Yo ya no sabia si el chico estaba disfrutando con eso o no, pero no paraba de pedir polla, estaba muy salido, así que lo que pensé es que había tomado algún tipo de droga para aguantar a todos los activos, excepto Fran que se dedicaba a controlarnos al chaval.


El niñato estaba tan cachondo que no hacía más que gemir como una puta. Uno de los chicos comenzó a correrse , echándole una buena lefada en la espalda.

Por fín quedabamos sólo 3. Fuimos muy brutos, yo me estaba poniendo brutisimo al ver sufrir al chavalin, le agarraban del pelo para meterme la polla bien adentro de la garganta, se ahogaba y le dabamos por detrás como si fuese un saco.

Tras empotrarle a cuatro patas y de pie, nos fuimos corriendo en su cara hasta que tuvo que escupir una gran cantidad de lefa que casí no le dejaba respirar, no podía ni abrir los ojos de tanta lefa que le caia, asi que le acercamos su toalla para que limpiara.

-Bufff, ha sido brutal, creo que me voy a los vestuarios y a ducharme - dijo el niñato tan tranquilo, como si nada.

Salí a las duchas con Fran nos reimos muchisimo mientras me daba la mano y me dijo:

-Que bien lo hemos pasado ¿eh?

-Si jeje, ha sido genial - Respondí yo.

 La verdad es que aquello habido de las cosas más brutales que yo había hecho, había hecho muchas cosas en el Copper pero con aquello me sentía que había vuelto a transgredir nuevos limites.

Lo que no sabía es que con Fran íbamos a ir mucho más lejos.



5 comentarios:

  1. morbazo
    hoy apetece Sauna Paraiso, las tardes de domingo tontas se peta.

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  2. Acabo de descubrir tu blog y me alegro de haber dado con el.
    Me molan tus historias y tu estilo.
    Has ganado un follower, aquí y en Twitter.
    Un morreaco,
    Hotdardo

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  3. La sauna Paraíso si que la he llegado a conocer.
    He estado dos veces, hace ya un porrón de años ( creo que en el 97 y en el 2005) en laboral por la tarde, sobre las 4 aprox. en ambas ocasiones. Sin recordar muchos detalles, la primera lo pasé muy bien, la segunda me aburrí como una ostra.
    No sé porque me da que Fran fuera escort, pero bueno, sin prejuicios por ello.
    La diferencia entre un sexclub de otro local, es que en el primero claramente se va a por sexo. En los otros, si sale sexp/ligue bien, pero hay mucho más paripé y postureo.

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