miércoles, 20 de diciembre de 2017

Capitulo 15: Los ciclos


Partirle la cara. Era lo primero que pensaba cuando vi a Sergio, ya venia calentito de la sauna con la testosterona por las nubes y encima me encontré aquel panorama. Cuando llegamos a Studio 54 saludé a todo el mundo, muy guapos y majetes todos, entre ellos ya conocía a algún amigo de Fran del gym que después me enteré de que era médico. A todos menos a Sergio, al que eché una mirada felina.

- Vamos fuera anda Marck - me dijo él nada más verme.
- ¿Para que? No creo que tengamos nada de que hablar, esta todo clarito - si, he de reconocer que a veces podía ser bastante borde.
- No tienes ni idea.
- Mira, ya vengo de darle un par de hostias a uno, no me hagas dártelas a ti también - vale, he de reconocer que podía ser muy, pero que muy borde.
- Si hubieras contestado a mis mensajes entonces...

Fran enseguida se dio cuenta de que algo estaba pasando. Rápido nos sacó a los dos a la calle porque parece ser que estábamos dando un poco de mal rollo al resto del grupo.
- Anda, no os tiréis del pelo, aquí calmaditos - Fran nos dejo solos.
- Mira Marck, tio, Javi es amigo mio hace años, muchos años, no es que nos acostemos muy a menudo, a veces sucede, ante todo para mi Javi es un amigo. Pero hace ya tiempo que no para de hablar de ti, si, de ti. - A mi todo aquello me sonaba a excusa.
- Y?
- Y no podía pasar nada entre nosotros porque no podía hacerle eso a Javi. Nos conocemos desde hace muchos años y ya se le sentó como un tiro cuando le comenté lo nuestro.
- Ya, ¿y no me lo podias decir antes de comenzar nada?

Todo aquello me pareció una burla excusa, sin embargo, días después volvería a ver a Javi bastante desmejorado eso si, y me comentó la misma versión y lo mal que lo pasó. En todo caso decidí correr un tupido velo con el mamón de Sergio y volvimos dentro con el resto de los chicos. ¿Para que discutir? Que sentido tiene de una persona que no quiere estar contigo, y mas aun cuando yo tampoco sabia se queria estar con él. Apenas hablábamos entre nosotros y la tensión se podía cortar con un cuchillo, pero yo, me tomé mi venganza cuando veía la cara de Sergio cada vez miraba de reojo como Fran me abrazaba y acariciaba.

En Studio 54 pude conocer un poco más a Alberto. El era uno de los amigos de Fran del gym, era un hombre de mediana edad que daba una envidia del copón, el tío tenia un cuerpazo y una edad perfecta, esos cuarenta y pico años que llevaba tan bien. Estaba "cañón" y encima era médico, una de mis profesiones fetiche.
Desde el primer día que les vi en el gym sabia que Albero y Fran se traían algún trajín entre ellos, algo prohibido porque ni me dejaron asomarme y hablaban entre ellos al oído para que ninguno nos enterásemos de sus conversaciones. 

Cuando bailábamos me acerque a Fran y se lo comente:
- Me lleva las preparaciones, los análisis, él sabe todo del rendimiento deportivo - Me explicó - y otras "cosillas"
- ¿Otras cosillas? Algo os traéis entre mano, anda decidme que hacéis para estar así de buenorros
- Pues ya sabes, un poquito de ayuditas Marck
- ¿Ayuditas? ... ¿estas diciendo de drogas o algo?
- No, bueno, a ver, joder ¿es que nunca has tomado nada o que? - me extraño mucho la pregunta viniendo de un "poli" pero claro, yo nunca había sido un santo
- Claro, he probado mis cosillas, pero pocas cosas. Y ademas no creo que un porro te ponga cachas. Esta claro que estas hablando de anabolizantes y esas mierdas.
- ¿Mierdas? ¿porque mierdas? Mira no hables de lo que no conoces

Y estaba claro que este tema le incomodaba, pero a pesar de todo, a mi, que ya había dado un cambio importante en mi cuerpo desde que entrenaba con Fran me interesaba todo el mundo de la química.

Alberto y yo nos hicimos bastante amigos aquella noche, yo le caía genial, era un yogurin con el que se reía, y a Fran le adoraba y se le caía la baba con él, asi que no hablamos del tema hasta pasados unos días en que quedamos para tomar café cerca del Copper, donde yo esperaba que ese maromo entrará pero no había manera de convencerlo. Quedamos los tres en el café Figeroa, donde los dos se encontraban se intercambiaron ciertas cosas bajo mano y yo con la mosca ya pregunté.

- Oye Al - le llamábamos cariñosamente Al - ¿cuanto me cobrarías por hacerme esas pruebas y llevarme como a Fran?
- ¿Como a Fran?
- Si, como a él.
- No es fácil lo de Fran, es muy "personalizado"-  se rió
- Mira Marck que no es un juego - dijo Fran siempre en su tono paternalista conmigo - Al lleva "ciclos" de anabolizantes para amateurs como nosotros y para profesionales pero es un riesgo tio, te cambia totalmente.

Siguieron contándome cosas e informándome antes de salir para casa de Fran a cenar. Cuando llegamos al salón ya los tres mas tranquilos, sacaron algunos botes pequeños, unas ampollas donde podía leerse "Testex" y algunas jeringuillas. Desde luego que a mi las jeringas me dieron mucho respeto a pesar de que las había usado para meterme Urbason, un medicamento que usaba de vez en cuando a causa de mis alergias alimentarias.

- Mira Marck, te voy a hacer unos análisis de sangre y de VIH y te llevo a preparación, te vas a meter 250mg de testosterona semanal que es el básico y ya otro año puedes meter un anabolizante, de momento con eso te basta.
- ¿Analisis de VIH?
- ¿Nunca te los has hecho Marck? - me pregunto Fran, me daba cierta vergüenza admitirlo, llevaba en el mundillo poco tiempo, y cuando era "hetero" jamás me había preocupado por ello, pero estaba claro que ahora debía, a pesar de hacer todo con condón, tenia miedo a aquella prueba, me había follado a tanta gente que el simple hecho de pensarlo me daba pánico.
- No , pero esta claro que debo hacerlas.
- Yo te acompañaré ¿vale? - Fran me cogió de la mano y me tranquilizó. Aquella iba a ser nuestra prueba pendiente - Nos las haremos juntos

Fran pagó algunas cosas a Alberto y cogió una jeringa y se la inyectó en culo como si nada, y prepararon una segunda.
- Toma Marck, es una ampolla de 250mg de Testex, es para ti
- ¿Para mi? ¿Ahora? Aquí....!!!!

Tenia aquello delante de mi, ¿sabéis el ángel y el demonio que te salen en esas situaciones? Esos que salen en las películas y que te hacen pensar ¿A quien hacer caso? Pues yo siempre elegía al demonio. La edad, las hormonas que ya tenia en ebullición a esa edad, la falta de miedo y la simple inconsciencia de un chaval de veintitantos descubriendo el mundo.

Cogí la jeringa como si cualquier cosa ante la sorpresa de ambos, porque entre risitas pensaron que me cagaría pero no fue así. Al me preguntó si quería ponérmela él, pero le dije que no, que estaba acostumbrado al Urbason, sabia pincharme el gluteo con facilidad, y un sudor frió recorrió mi cuerpo cuando la aguja se clavo en mi carne, pensé que seria como Hulk al momento o como un superheroe, pero nada sucedió. Nuevamente había pasado una frontera de la manera mas involuntaria y estúpida. Simplemente me dejé llevar.

- Lo notaras a partir de la segunda o tercera semana. - me dijo Al, estarás 8 semanas con ello.

Los efectos de los esteroides




Me hizo toda la preparación y el precio y la recomendación máxima. no podría beber alcohol en mucho tiempo, putadón! Tanto Fran como yo fuimos a hacernos nuestros análisis, pero de eso hablaremos en otro capitulo. A la semana siguiente me tocaba mi siguiente "pinchito", yo no sentía nada y pensé que aquello seria una perdida de tiempo bastante cara, me pinché el sábado yo solo mientras me veia frente al espejo como un yonqui.  El domingo me levanté muy cachondo, de esas mañanas que te levantas con la polla tan dura que no puedes continuar durmiendo, me hice un pajote delicioso e intenté seguir durmiendo. Pero antes de desayunar estaba cachondo de nuevo, muy cachondo, me pareció muy raro en un principio, pero después pensé en la testosterona. Fui a comer con mi familia como cada domingo y por la tarde no aguantaba más, así que me fui a la Sauna Octopus sin avisar a nadie, sólo pensaba en llegar allí lo antes posible para follarme a algún maromo.

Llegué en coche y aparqué en Tribunal, lo bueno del verano en Madrid es que se puede aparcar el coche fácil, ya cuando me estaba quitando la ropa en el vestuario de la sauna me estaba dando cuenta de que estaba algo más hinchado, como si estuviera reteniendo líquidos. Cuando bajé a la piscina empece a captar las miradas de varios tios, al fin y al cambo no tenia la "competencia" de Fran,  de entre ellos había un chavalin pequeñin e imberbe, un pasivo delicioso pensé. Con una seguridad exultante en mi, me fui de cabeza a por él, le agarré de la mano y lo empujé a una cabina sin mediar palabra. Allí, me detuve un poco a centímetros de su boca y le bese hasta estamparlo con fuerza y violencia contra la pared, apretando mi cuerpo contra el suyo.

Allí pude cogerlo en pie, agarrarlo y tirarlo sobre la cama, desesperado le comí el culo hasta dejárselo bien dilatado, pues el chaval era bastante pequeñin y tenia también un agujero muy estrecho. Yo estaba muy empalmado y violento, le agarraba fuerte contra mi boca mientras le comía el culo. Me puse una goma y se la clave mientras soltaba un quejido doloroso pues lo hice sin ninguna delicadeza, me dio igual, le cabalgue como un animal, le empotraba con una fuerza que no reconocía en mi, tenia ganas de atraversarlo quizás de golpearlo mientras el chiquitin disfrutaba de ser pasivo y no paraba de gritar y de gritar. A cuatro patas le cogí  y le puse boca arriba, así podia penetrarle mas fuerte mientras ponia sus piernas en mis hombros. Yo realmente no sabia si le gustaba, pero no pensaba parar, estaba tan cachondo que me iba aguantando las ganas de correrme, y eso que me habia corrido como un animal esa misma mañana. Le dije que me corría y el chaval me cogió del culo para que no escapara "correte dentro" me dijo, y pegué un grito que se me escucho en toda la sauna mientras le echaba la leche en su ya dilatado agujero.

- Joder tio, que bruto, casi me rompes en dos - me dijo el chiquillo
- Lo siento nene, no se que me ha pasado, estaba muy bruto hoy - traté de explicarme
- No, no lo sientas, joder, me molaría volver a verte macho...

Me sentí muy alagado, pero también sabia que la testosterona estaba corriendo de modo brutal por mi cuerpo. No le di el teléfono con cualquier excusa, tampoco quería que nadie supiera que estuve alli solo y necesitado de sexo como un adicto.

Estaba claro que solo dos pinchos de aquella testosterona empezaban a cambiar algo en mi.


6 comentarios:

  1. me parece muy valiente por tu parte contarlo, muchos lo hacen y pocos lo reconocen. como el capitulo del popper es arriesgado, pero honesto y transparente, me gusta mucho tu blog porque podemos vernos refrejados en algun capitulo.
    yo tambien hize un ciclo de la manera mas tonta, y como todos creo, sali de eso resabiao
    Un abrazo Marck

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  2. Hola, soy el webmaster de http://cruisingmad.com/ y me gustaría intercambiar el enlace de tu blog con mi web. Si estás interesado, puedes escribirme al enano cruisingmad@gmail.com

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  3. Que valiente pincharte cuando comentas que te daba mucho reparo. O inconsciencia, como luego dices. No sé.
    Tampoco nunca he entendido la necesidad de recurrir a sustancias (fuera de alimentos o batidos de proteinas) para desarrollar el cuerpo.
    Esteticamente un cuerpo excesivamente musculado no me parece atractivo y siempre pienso que quien se pone así tampoco se debe sentir en general cómodo, fisicamente. No sé si me explico.
    En cualquier caso, no tengo ningún problema con ello.
    Espero que no tuvieras problemas de salud :-(

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    1. Me daba reparo los anabolizantes pero no las agujas,al fin y al cabo habia convivido con ellas desde pequeño por mis problemas de alergia.

      La verdad es que fisicamente comodo no estás, si con una base de testo pero caundo empiezas a meter mas anabolizantes los efectos secundarios no tardan en aparecer, cansancio, irritabilidad, impotencia...

      Eso si, la testo te vuelve "un dios" es algo adictivo... ¿los problemas? en el capitulo 21.

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  4. Pues parece que todo son beneficios de la testosterona, te pone cachasy te vuelve un animal follando...
    Sólo se puede conseguir bajo mano o se puede conseguir de manera legal si vas al medico?

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    1. Hola Cap, en España la ampollas de Testex, cilopentilpropionato de testosterona (te cagas las palabras que me llego a aprender) sólo se pueden conseguir con receta medica.
      Pero como me dijo un amigo, "en cualquier gimnasio de chueca los vestuarios parecen farmacias".
      Hay que tener mucho cuidado, parecen todo bondades, pero todo lo que sube... baja!

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