martes, 13 de marzo de 2018

Capitulo 19: Barcelona


Mañanas de playa, tardes de tapeo y noches de zorreo. Sitges es un pueblo que tenia mucho que ofrecer al turista gay, pero a las pocas horas de estar allí se despertó mi moriña con Barcelona. Cuando era pequeño vivia entre Girona y Barcelona por el trabajo de mi padre. Aquello que dicen que una vez has vivido cerca del mar siempre lo echarás de menos es muy cierto.

Aquella noche cogimos el coche los cuatro y nos fuimos por el Eixample, el barrio mas centrico y gay de Barcelona. No era Chueca, no, pero Gayxample, como popularmente se le conocía, tenia un color muy especial en verano y unos maromos de escándalo.

- ¿Os habéis dado cuenta la cantidad de musculocas que hay por aquí? - pregunto Fran extrañado. Tanto anabolizante junto no era normal
- Al parecer - contestó Alberto - están organizando una fiesta nueva, con música electrónica y esas cosas, y la han publicitado bien con cachitas depilados ... Circuit o algo así creo que se llama.
- Pues está claro que después de cenar tenemos que ir - dije yo muy entusiasmado.
- Esas fiestas techno son insoportables si no te metes pirulas hasta las trancas, van todos finos - dijo Fran - yo voto porque vayamos al nuevo Open Mind que esta aquí cerca y me han dicho que es enorme!
- Tu y un cuarto oscuro, como te gusta ir a tiro hecho - concluyó Alberto

Y allí nos fuimos. Dejariamos la Circuit para otro verano, porque el Open Mind nos caía a tiro de piedra. Este bar era el nuevo local de Barcelona. Era enorme, el Copper parecía de juguete comparado con su hermano mayor, dos plantas enteras diseñadas para el sexo. La planta de arriba permitía ver la de abajo. La decoración era muy curiosa, jugaba muy bien con los contrastes e incluso había una bañera decorando la estancia.


OpenMind en Barcelona


Al poco de entrar nos dimos cuenta de que muchos de los chicos que estaban en el bar eran turistas extranjeros que estaban en Barcelona. Osea. que vamos a conocer otras "culturas".

A mi esto me encantaba pues al fin y al cabo, por Madrid ya conocíamos a la clientela de algunos bares y es obvio que en estos sitios buscábamos mas la "novedad". La verdad es que estés en Madrid o en Barcelona, si algo no cambia con los locales grandes es el dar paseos para aquí y para allá a ver lo que encuentras. Javi se había ido a conocer a un chaval que había conocido en una página de contactos, donde se tiraba todo el dia. Como siempre Alberto se fue por su cuenta y Fran y yo, no me digas porque, pero no coincidíamos aquel dia a quien queríamos atacar. Así que cada uno por su lado, que ya era tarde y teníamos todavía que volver a Sitges.

No tardé mucho en subir a la segunda planta y encontrarme ahí a un tío muy, muy cachas, me daba respeto hasta a mi, era enorme, mira que nosotros estábamos inflados, pero este tío debía de comer como un animal, pensé que debia de ser un profesional del culturismo. Creo que iba un poco bebido, pero sin terciar palabra se me arrodilló y para mi sorpresa, aquel enorme tio me comió el rabo deliciosamente. Me cogía con fuerza mientras que gemia con una voz ronca y muy varonil.

No tardó mucho en pedir que le follará en inglés, no se de donde sería, pero yo que nunca me había follado un culturista no perdí la oportunudad pues menudo culo tenia, era enorme como todo él, y yo testosterona arriba, le di rabo sin parar hasta mientras ponía el culo y lo acercaba contra mi con una fuerza descomunal. Follabamos muy fuerte. Con los gemidos del amigo veo venir a Fran, que quería unirse al grupito al ver a semejante maromo.

Pero entonces cuando se fue a acercar el culturista le retiró la mano. Y Fran sin decir mas se fue.

No me digáis el porque, pero noté en la mirada que algo le estallaba dentro. Eran celos. Me extraño mucho, puesto que en la relación que teníamos no había cabida para los celos, pero me lanzó una mierda que se me quedaría en clavada durante días.

Y en principio eso me gustó.

Seguí dándole pero bien al cachitas, imaginando que quizás serian tonterias mias,  le puse boca arriba  y me corrí con mi musculoso y el hizo lo propio llenando de lefa sus abdominales en una de las muchas camas destinadas a ello. Me di un agua y me bajé con Fran y con Alberto, que estaban tomando algo y sudados, lo cual me hizo como siempre perder la noción del tiempo, interpreté  que habían estado follando ambos.

Tomamos una cerveza y cogimos el coche de regreso a Sitges, Fran estuvo raro, distante y callado buena parte del trayecto. Los dos íbamos sentados delante mientras yo conducía, el miraba por la ventanilla a la preciosa ciudad condal.

Le cogí de la mano, me miró y sonrió, él cogió mi mano más fuerte todavía. Aunque esa me la iba a devolver.


1 comentario:

  1. Hay que ver.
    Si te comentaba que a Sitges, para ligar he ido bien poco, al Open Mind cero patatero :-( , aunque no por falta de ganas.
    Y del Circuit hay años que me entero que ha sido una vez pasado, aunque en este caso si no me llama la atención.

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